MIÉRCOLES 16 de Septiembre de 2026
 
 
Compartir
Twittear
 

El sueño de pintar todo de azul...

En el marco de las elucubraciones que, según su propia versión, tiene in mente desde el 2020 Javier Milei cuando decidió ir por la política está “pintar” toda Sudamérica de azul y transformar una tendencia ideológica que lleva varias décadas.

La operación que realiza está en consonancia con una estructura mental difícil, conflictiva, en donde manifiesta un estado psicológico en el que una persona cree firmemente ser el mesías, un enviado de las fuerzas del Cielo, un salvador, que tiene una misión especial a la que los profesionales formados en el comportamiento humano consideran como delirio de grandeza (o megalomanía).

Sobre esa base, el presidente libertario -a veces anarcocapitalista-, Javier Milei, emprendió desde diciembre del 2023 una “cruzada” que encontró respaldo en un conjunto de personas que vieron la oportunidad de alcanzar un poder que, hasta ese momento, se les mostraba lejano.

Sin miedo a equivocarnos, la matriz pensante está en la figura de Santiago Caputo, quien desempeña la tarea de asesor privado del presidente, opera con inteligencia política y es un armador de las fuerzas que mayor incidencia desarrollan en el ámbito gubernamental.

El mentor de esta figura, que opera fundamentalmente en las sombras, es el consultor y operador político ecuatoriano Jaime Duran Barba, quien ha referenciado a esta joven figura como lo más sobresaliente del gobierno de Milei y lo distingue al llamarlo “el come libros”, que remarca a un estudioso y aplicado operador que sabe dónde y cuándo debe utilizar sus capacidades.

La racionalidad y compostura de la última cadena nacional que hacía especial referencia al tema Malvinas, sin lugar a dudas y por las formas no fue obra del presidente, sino que respondió a un mecanismo casi diplomático, a través del cual se expresó el pensamiento presidencial y la manera en que conjugaría el esquema para defender la soberanía argentina sobre Malvinas, sin insultos, ni agravios.

Nada de Milei, mucho del asesor.

Las acciones de Javier Milei en las últimas semanas están señalando que hay gestos y acciones que han revitalizado y detenido la profunda caída que se venía manifestando en las diferentes estimaciones numéricas y eran objeto de análisis políticos que remarcaban un debilitamiento de las fuerzas de La Libertad Avanza.

Reafirmando que “Milei pelea contra Milei” ha salido con un planteo estratégico diferente, sin dejar el insulto, la denostación, la denigración de un sector del periodismo que se anima a tener opiniones divergentes con aquellas actitudes presidenciales, hoy apunta a ganar espacio en la región imponiendo su condición de liderazgo y transformando los colores ideológicos existentes en la vigencia del “azul” liberal.

A los efectos de darle formas concretas a este programa, el presidente quiere reunir en Buenos Aires a los principales dirigentes de la región con los que tiene afinidad política. En la oportunidad que visitó España, invitado para disertar y asistir al congreso del partido VOX liderado por Santiago Abascal, había llamado a “unir fuerzas” para combatir “a un adversario que es global”.

Otra de las consideraciones que realizó en las últimas entrevistas con periodistas afines fueron: “La verdad es que cuando uno mira cómo ha mutado el color del mapa, claramente se llena de esperanza. Yo me acuerdo de que cuando me metí en política, y lo hice oficialmente el 22 de octubre del 2020 que hice mi festejo en Plaza Holanda, el continente estaba casi todo pintado rojo”.

Agregando: “Y la realidad es que hoy, en términos de países, ya somos muchos los que estamos pintados de azul, y que si siguen evolucionando positivamente las cosas para la región probablemente en octubre sumemos un país más que ocupa mucho espacio en el continente”.

Estas declaraciones van en línea con el proyecto de los hermanos Milei de lograr convocar a una cumbre de mandatarios y referentes del liberalismo y el sector conservador de habla hispana, en una agenda que ha sido delineada con representantes del gobierno de los EEUU.

El proyecto, que está en vías de concretarse, lograría reunir y unificar criterios para conformar una sólida alianza directa con Donald Trump, que contemplaría el nuevo bloque de países “azules del continente sur” conformado, en principio, además de Milei y Kast, por sus pares de Paraguay, Santiago Peña; Perú, Keiko Fujimori; Colombia, Abelardo de la Espriella; Panamá, José Raúl Mulino; Honduras, Nasry Asfura; Bolivia, Rodrigo Paz Pereira; Ecuador, Daniel Noboa; El Salvador, Nayib Bukele, y República Dominicana, Luis Abinader Corona, al que se sumaría en caso de ganar en Brasil, Flavio Bolsonaro. La alianza que procura liderar Javier Milei para convertirse en guía-orientador del nuevo liberalismo-libertario.

La realidad indica que para el logro de estos objetivos es el trabajo que realiza el mandatario argentino. Solo con el riesgo de un naufragio, que podría surgir si el presidente mentor Donald Trump no puede mantener el liderazgo ante embates de los Demócratas, Javier Milei quedaría solo y sin guía protectora y, ante la ausencia del respaldo, debería enfrentar los egos de sus ocasionales socios.

El tiempo y las sociedades tendrán la última palabra. 
 
 

Escriba su comentario

Tu email no sera publicado.