VIERNES 10 de Abril de 2026
 
 
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El narcotráfico y la política nacional...

La contaminación es un suceso irreversible que tiene raíces en las formaciones de sectores de la política, casi en la mayoría de ellos, y está poniendo al descubierto una organización subterránea en la que han comenzado a surgir personajes que se mostraban transparentes, aunque sus historiales dejan mucho que desear.

Por caso José Luis Espert, un ladero del presidente Javier Milei, candidato del partido presidencial La Libertad Avanza, aparece denunciado por sus vinculaciones con ramas del narcotráfico.
De ninguna manera puede considerarse un político empático, todo lo contrario, se muestra siempre agresivo, no repara en denostaciones y acusaciones de diverso tenor y asegura que él -como parte integrante del campo libertario- será el vínculo necesario para provocar el cambio en el conurbano bonaerense.
Ese dicho popular “Todos tienen un muerto en el placard”, se viene materializando con -sino todos- la mayoría de quienes hoy están peleando por alcanzar liderazgos políticos.
Tenían una razón fundada en antecedentes que marcaban su historia. Las negativas de una gran mayoría que impidió fuera factible darle tratamiento y aprobar el tema de la “Ficha Limpia” tenía su explicación. La realidad va quedando al descubierto y el número más grande que argumentaba por la negativa, tenía demasiada suciedad bajo la alfombra.
Ahora ya no existen dudas, hay nombres, se dan a conocer cifras pagadas por el segmento narco a muchos políticos que hoy pretenden, sustentados en capitales espurios, encaramarse en el poder y naturalmente ser herramientas disponibles para las operaciones que estas organizaciones están montando en la Argentina.
El movimiento del oficialismo en torno a uno de sus candidatos y dada su cercanía con el presidente Milei, queda en evidencia cuando el gobierno intenta sacar de escena a Espert, tras la revelación del giro de 200 mil dólares del presunto narco Machado. El candidato libertario se ausentó en los últimos tres días de las actividades de campaña y dejó sólo a Diego Santilli.
No debe ser el único afectado por los negociados del narcotráfico, ya son varios los que han tenido que guardarse para evitar, si es que se puede, quedar vinculados a uno de los grandes flagelos que afecta al mundo en general.
Sorprende el vertiginoso crecimiento económico de quienes hoy están dedicados a escalar posiciones en la política nacional.
Un gran número se alineó detrás del disruptivo presidente libertario Javier Milei, procurando que la trama de salvataje instrumentada para ocultar las denunciadas vinculaciones de la Secretaria General de la Presidencia, hermana del libertario, Karina Milei, los alcanzara.
Ya son muchos los que piensan que la vara comenzó a correrse y queda abierta al conocimiento de la sociedad. Los buenos, ya no son tan buenos.
Narcotráfico, coimas, compra de cargos, vinculaciones con organizaciones “mafiosas”, los negocios de $Libra en la instrumentación de la criptomoneda, un mecanismo que permite el manejo de dineros que se ocultan.
A esto hay que sumarle las formas de comportamiento que se siguen en cada lineamiento delincuencial. El caso de las tres jóvenes víctimas de las organizaciones dedicadas a la venta y distribución de la droga, es una de las formas que adoptan los grupos para lograr el poder. Un suceso trágico que puede derivar en situaciones insospechadas. Las realidades de hace días, hoy son desmentidas.
Todo indica que han avanzado y copado una gran parte de la sociedad, fundamentalmente en el manejo de los estratos sociales más sumergidos que dependen de los ingresos que les aporta servirles a los “dealers”. La pobreza y la indigencia son parte del tejido social al que primero apuntan los narcotraficantes.
El tema está alcanzando niveles impensados. Golpeó la puerta en el norte del país facilitado por los innumerables accesos fronterizos no controlados. Fuimos en un momento el país de paso para el mayor tráfico de estupefacientes a países europeos. Luego se comenzó con el negocio lugareño, copadas provincias como Jujuy, Salta, Tucumán, hasta que recaló en Santa Fe, centrando los principales focos en Rosario, y desde allí se inició el tránsito por diferentes partes del país, fundamentalmente el conurbano bonaerense.
Un negocio que mueve cifras multimillonarias de dólares que han sido el canal que comenzó a motorizar poderes políticos que les servían primero de respaldo y protección y finalmente terminaron siendo parte. Han solventado campañas y hoy comenzando a intervenir en la elección de posibles candidatos estrechamente vinculados con la células directrices de las organizaciones.
Una ciclópea tarea la que debe instrumentar el Poder Judicial a los efectos de comenzar a poner límites a las incidencias políticas buscando consolidar la seguridad para la sociedad en su conjunto.
Debemos volver a encontrarnos con una sociedad basada en la honestidad, responsabilidad y la dignidad. Terminar con la mentira y la “moralina” barata.
Eso sería realmente un gran cambio.

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