La cosecha de maíz 2025/26 llegó finalmente a su fin, después de una campaña marcada por una particularidad que quedará registrada en la historia del cultivo: la recolección se extendió hasta los últimos días de septiembre y llegó prácticamente a octubre.
El retraso en las labores fue excepcional, pero no impidió que el ciclo terminara con resultados productivos récord. Según el último Panorama Agrícola Semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la producción nacional alcanzó los 64 millones de toneladas, el mayor volumen registrado hasta el momento por la entidad.
El resultado representa un incremento de 8,5 millones de toneladas respecto del récord anterior, correspondiente a la campaña 2018/19, y equivale a una mejora cercana al 15%.
La producción se obtuvo sobre una superficie sembrada de aproximadamente 8,4 millones de hectáreas, de las cuales unos 8,26 millones fueron finalmente cosechadas. El rendimiento promedio nacional se ubicó en 77,4 quintales por hectárea.
Los mejores registros se concentraron, como es habitual, en la zona núcleo, donde los rindes se aproximaron a los 100 quintales. También se destacaron el norte de La Pampa, el oeste bonaerense y el centro y norte de Córdoba, con rendimientos superiores a los 80 quintales por hectárea.
Diferentes estimaciones, un mismo récord
La magnitud de la campaña también se refleja en las distintas proyecciones existentes sobre la producción final. Mientras la Bolsa de Cereales de Buenos Aires estimó 64 millones de toneladas, la Bolsa de Comercio de Rosario proyectó un volumen cercano a los 70 millones de toneladas.
Por su parte, la estimación oficial de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca asciende a 72,5 millones de toneladas.
Aunque existen diferencias entre las metodologías y los números de cada organismo, todas las estimaciones coinciden en un punto: la campaña 2025/26 dejó un volumen histórico para el maíz argentino.
Este nivel de producción también ayuda a explicar el fuerte movimiento exportador que registra el cereal y que fue uno de los temas destacados durante el Congreso Internacional de Maíz que se desarrolla en Córdoba.
La campaña 2026/27 ya está en marcha
Mientras termina de cerrarse el ciclo anterior, la nueva campaña de maíz avanza con buen ritmo.
De acuerdo con el relevamiento de la Bolsa de Cereales porteña, ya se implantó el 22,2% de las 8,4 millones de hectáreas proyectadas para el ciclo 2026/27. Si bien no se trata del mayor porcentaje registrado para esta fecha, el avance se encuentra por encima del promedio histórico.
En el centro-norte de Santa Fe, los primeros lotes comenzaron a emerger de manera gradual debido a las bajas temperaturas del suelo, aunque presentan una evolución homogénea. A su vez, durante los últimos días se aceleraron las tareas de siembra en el oeste de Buenos Aires.
Las primeras proyecciones realizadas para la campaña permiten mantener expectativas favorables y abren la posibilidad de que el maíz vuelva a alcanzar un volumen récord.
El trigo comienza a ingresar en etapa de cosecha
El Panorama Agrícola Semanal también mostró avances en otros cultivos de la campaña gruesa y fina.
En el caso del trigo, comenzaron a realizarse las primeras pruebas de cosecha en el norte del país, con resultados que se ubican por encima de los promedios históricos.
Actualmente, el 34% del cultivo atraviesa etapas que van desde la espigazón en adelante, principalmente en el centro y norte del área agrícola. Los reportes sobre los rindes esperados son alentadores, aunque su concreción dependerá de las condiciones climáticas durante el llenado de los granos.
Además, la proporción de lotes en condición Buena o Excelente mejoró ocho puntos porcentuales luego de las lluvias registradas durante la última semana.
De todos modos, continúa el seguimiento sobre los efectos que pudieron provocar las heladas ocurridas semanas atrás en sectores del centro del área agrícola.
El girasol avanza con mejores reservas hídricas
La siembra de girasol alcanzó el 32,9% de las 3,1 millones de hectáreas proyectadas, luego de registrar un avance semanal de 1,5 puntos porcentuales.
Las recientes precipitaciones permitieron recomponer la disponibilidad de agua en sectores donde las reservas habían comenzado a disminuir después de varias semanas con escasas lluvias. Con esta mejora, se espera que las labores puedan acelerarse en distintas zonas del centro del área agrícola.
En el NEA, los lotes se encuentran entre las etapas de expansión foliar y botón floral, mientras que en el centro-norte de Santa Fe las bajas temperaturas mantienen al cultivo en estadios vegetativos.
En esta última región también se detectaron daños provocados por orugas, aunque hasta el momento no se considera necesario realizar resiembras.
La cebada mantiene una buena condición general
En cuanto a la cebada, el panorama continúa siendo favorable. El 94% del área implantada presenta una condición de cultivo Normal o Buena, mientras que el 92% cuenta con una condición hídrica Adecuada u Óptima.
En el oeste y centro de Buenos Aires, una parte importante de los lotes atraviesa la etapa de encañazón y ya comenzaron a relevarse los primeros cuadros en espigazón.
Las heladas provocaron algunas quemaduras en el follaje y se mantienen bajo evaluación posibles daños puntuales. También se sigue de cerca la disponibilidad de humedad en sectores del oeste bonaerense.
En los principales núcleos cebaderos del sur del país, el cultivo se encuentra mayoritariamente entre macollaje y encañazón y presenta una buena condición general. Continúan, además, las aplicaciones destinadas al control de enfermedades foliares, entre ellas la mancha en red.
Con el cierre de una campaña histórica para el maíz y el avance de las nuevas siembras, el ciclo agrícola argentino vuelve a mostrar cifras destacadas, mientras productores y mercados siguen de cerca la evolución climática y productiva de los próximos meses.
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