SÁBADO 17 de Enero de 2026
 
 
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“Cartera sucia” 

El Gobierno provincial pone fin al histórico fideicomiso de morosos del BLP

El Gobierno de La Pampa oficializó el cierre del Fideicomiso de Administración de Cartera Judicial y Morosa del Banco de La Pampa (BLP), conocido popularmente como la “cartera sucia”, en un paso que marca el final de más de dos décadas de gestión de créditos incobrables vinculados a la entidad financiera provincial.

La medida fue formalizada mediante el Decreto Nº 1911/2025, publicado recientemente, que establece la extinción del fideicomiso suscripto entre la Provincia y el Banco de La Pampa, instrumento creado en 2000 para administrar, refinanciar y gestionar deudas morosas y judicializadas adquiridas por el Estado con el objetivo de sanear las cuentas del banco.

Según explicaron fuentes oficiales a medios capitalinos, la decisión se tomó luego de que los bienes residuales que quedaban por cobrar -principalmente inmuebles con complejidades judiciales- superaran en costos de administración los beneficios esperados. Por ello, la titularidad de los bienes que aún no fueron recuperados quedó en manos del Banco de La Pampa, que podrá intentar su cobro en el futuro.

El decreto faculta al Ministerio de Hacienda y Finanzas y a la cartera de Producción provincial para completar todas las registraciones y actos necesarios para la liquidación del fideicomiso, y transferir cualquier bien pendiente al beneficiario correspondiente: la Provincia.

Funcionarios provinciales señalaron que la medida responde a una evaluación de costos y a la situación actual de la cartera remanente, considerada de valor insignificante o de difícil recupero a corto plazo. Asimismo, destacaron que, a lo largo de su vigencia, el fideicomiso cumplió con sus objetivos al recuperar la mayor parte de las deudas traspasadas para su gestión.

La creación del fideicomiso en el 2000 respondió a una situación crítica en la que el Banco de La Pampa enfrentaba una alta proporción de créditos incobrables heredados tras la crisis financiera de la década de 1990. Mediante este instrumento, la Provincia absorbió estas deudas problemáticas, aliviando el balance del Banco de La Pampa y permitiendo su funcionamiento bajo criterios más prudentes.

Con la disolución del fideicomiso, el gobierno provincial busca cerrar un capítulo complejo de la historia financiera de la entidad pública y avanzar hacia una administración más moderna y saneada de sus activos, poniendo fin formalmente a un proceso que se extendió por más de veinte años.

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