SÁBADO 01 de Agosto de 2026
 
 
Compartir
Twittear
 

El gobierno desesperado, presiona...

Algunos dirían que están disparando el último cartucho, dejando claras señales de desesperación porque los resultados marcos se dan, pero el país sigue en franco retroceso y la micro no solo que no despega, para los analistas: no existe.

Ya no son creíbles el discurso del presidente Javier Milei y las afirmaciones del titular de economía, Luis “Toto” Caputo, cuando se empeñan en convencer a la sociedad que mejoramos, superamos lo peor y ahora viene la recuperación y ahí es cuando agregan: “Pero para lograrlo tenemos que sacar estas leyes, que al Estado le hacen falta”.

Un relato bien construido que procura sorprender a la ciudadanía que, sin haber tomado una decisión a futuro, está observando que la realidad está mostrando un escenario muy diferente al que plantea el gobierno libertario.

Hay varios analistas y consultores que sostienen que a Milei no le interesa el país sino el éxito del proyecto libertario con el cual pretende transmutar a todo el sector de América del Sur, en su mesiánico sueño de convertirse en un líder y compartir la mesa grande del primer mundo, de “lazarillo” del presidente Donald Trump.

Una forma de ver el proceso en el que se desenvuelve el territorio nacional con un quebranto interno grave y con señales de no lograr equilibrio ni recuperación.

Hoy se se vierten argumentaciones de diversos tenor que señalan: “Se está hablando de una evolución favorable del mercado de trabajo, mientras en el primer trimestre de este año aumentó la tasa de desempleo y se potenció el empeoramiento cualitativo de los puestos de trabajo, con el empleo registrado que sigue a la baja”. Estos fueron conceptos que dejó el legislador Itaí Hagman.

El legislador por Fuerza Patria en la Ciudad de Buenos Aires sostuvo que “el adelanto del presupuesto que envió el Ejecutivo está completamente desanclado de la realidad. Afirma que en el futuro el PBI crecerá anclado por la inversión, mientras los últimos datos muestran una reducción de la inversión de dos dígitos, la inversión pública está en mínimos históricos y el año pasado fuimos el último de la región en Inversión Extranjera”.

Una realidad que vienen sosteniendo un sinnúmero de economistas que ven en este intento desesperado del gobierno revertir un proceso de destrucción del aparato productivo interno y las señales de una fuerte colonización que una gran parte de la sociedad rechaza, así fuera el agente colonizador uno de los países más poderosos del primer mundo.

El problema que se percibe, cada vez con mayor contundencia, es la disparidad existente entre aquello que celebra el gobierno como conquistas económicas y financieras, que obedecen a las reglas de los mercados, y la decadencia que muestran sectores de la sociedad que no logran alcanzar la canasta básica alimentaria. 

Un segmento de la ciudadanía que está desempleado y fuera del mercado laboral dada su edad y la ausencia de capacitación en las nuevas tecnologías y la incorporación de estructuras que se definen con parámetros emergentes -de la incorporación paulatina a la vida diaria de la Inteligencia Artificial, por un lado, y los avances de la robotización en los sistemas industriales y productivos-, es otro de los inconvenientes que se materializan.

Los factores de un sector empobrecido imposibilitado de avanzar en algún proyecto de transformar su vida actual, limitada por la ausencia de fuentes laborales genuinas, sumado a un segmento social indigente que ya ha perdido toda esperanza de no ser un marginado y su vida se desarrolla buscando en basurales cómo mantenerse y ha encontrado en la calle un lugar gratuito donde dejar pasar la vida.

Estos temas no pueden ni deberían ser ajenos a las preocupaciones del gobierno; lamentablemente sí lo son. El concepto y la formación “antisocial” del presidente Javier Milei sostiene que “Siempre hay quienes pierden, mientras otros ganan y triunfan”.

En realidad, aquellos que logran superar los vacíos que ha provocado una economía basada en achicar, ajustar, privatizar, imponer las reglas del gran mercado y solamente piensa en posicionarse a través de la macroeconomía y mantener un superávit fiscal y déficit negativo, son los que podrán mantenerse en una categoría social nueva, donde la clase media desapareció, aumentando considerablemente el cordón de la pobreza y la indigencia.

El gobierno libertario, con Javier Milei a la cabeza y gran parte de su staff, tiene claros y precisos objetivos, donde se registrarán ganadores y perdedores. 

Esta sintomatología está siendo percibida por un importante sector de la sociedad que hoy se resiste a volver atrás, pero que se niega a aceptar este presente de privatizaciones y sin futuro para sus hijos. 

Estas semanas de julio, en parte, serán una clara muestra de aquello que vendrá tras el período de vacaciones de los poderes del Estado, tanto Judicial como Legislativo.

Se suman interrogantes ante la falta de resultados positivos. Todo hace presumir que se mantendrán los estados sociales en ebullición y se proyectan posibles estallidos. Todo es realidad sin relato.
 

Escriba su comentario

Tu email no sera publicado.