Con Karina Milei sumada a los grupos de WhatsApp, tanto del bloque libertario en Diputados como en el Senado -donde se creó uno nuevo-, la práctica indica un control más directo de la hermana del Presidente sobre la actividad y la estrategia parlamentaria libertaria. Pero ese no fue el único cambio que se gestó en Balcarce 50 respecto del accionar de los 116 legisladores que tiene el oficialismo repartidos en ambas cámaras del Palacio Legislativo.
Tras el encuentro en Casa Rosada de todos los legisladores con Javier y Karina Milei, desde la oficina de la secretaria general se bajó un mensaje claro: nadie presenta ningún proyecto de ley que no sea autorizado por el Ejecutivo.
“La orden que se bajó a los diputados es que no pueden presentar directamente proyectos -mucho menos de ley- que antes no sean analizados por la secretaría parlamentaria del bloque y, en un segundo paso, por el vicejefe de gabinete Ignacio Devitt, el hombre de Karina Milei en la Jefatura de Gabinete”, explicó a Infobae una fuente del bloque libertario en la Cámara Baja.
La intención de la Casa Rosada es no generar ningún tipo de ruido en la conversación parlamentaria con proyectos -sean de resolución o de ley- que deriven en un debate indeseado.
Como dijo alguna vez el diputado karinista Sebastián Pareja: “A nosotros no nos importa el currículum de nuestros candidatos, nos importa que sean soldados y levanten la mano, nada más‘. nos importa que sean soldados y levanten la mano, nada más”.
No es la primera vez que desde el Ejecutivo bajan la línea de que los diputados no están para presentar proyectos sino para aprobar los que envía el Gobierno. Cuando se inició el proceso que culminó con la reforma laboral, reunieron a los diputados en Balcarce 50 y se les explicó que su función era acompañar. Eso ocurrió como consecuencia de un proyecto presentado por la diputada libertaria por Santa Fe Romina Diez, que iba en la misma línea pero planteaba diferencias. La situación generó que la conversación pública mezclara la intención oficial con la letra del proyecto de la santafesina, lo que complicó el inicio del debate.
Uno de los que siguió a rajatabla la orden de la hermana presidencial fue el ahora vocero presidencial, Adrián Ravier. El economista que asumió como diputado nacional el 10 de diciembre solo presentó dos proyectos de declaración -uno de repudio por el atentado contra Donald Trump en Washington y otro por las pintadas en fachadas públicas y privadas atribuidas al diputado Juan Grabois- y tres de resolución: un homenaje al Papa Francisco en el primer aniversario de su fallecimiento, un repudio a la agresión física sufrida por el diputado Federico Pelli en Tucumán y una modificación del artículo 128 del Reglamento de la Cámara para acotar las cuestiones de privilegio.
En esa línea se enmarcan los dichos del viernes del presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, quien señaló en una radio porteña que “si la política no jode, la economía va a mejorar”.
Los libertarios en general lo vienen cumpliendo, y las estadísticas así lo confirman. A pesar de ser el bloque más numeroso en Diputados -95 legisladores-, es el que menos proyectos presentó. Además, desde enero hasta finales de junio solo se aprobaron iniciativas redactadas y enviadas por el Ejecutivo: la ley de Presupuesto 2026, Inocencia Fiscal, Reforma Laboral, Régimen Penal Juvenil -que implicó la baja de la edad de imputabilidad-, la modificación de la Ley de Glaciares, la llamada ley Hojarasca y cambios en la ley de Zonas Frías.
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