El siniestro se desató ayer en horas de la mañana en un domicilio situado en calle 7 esquina 8 y generó gran preocupación cuando, según contaron los propios protagonistas de acto, observaron que dos chicas estaban tratando de derribar una puerta, porque en la vivienda comenzaba a observarse que había humo y en el interior se encontraba un niño, que estaba solo.
En esos momentos Bruno Salas y Adrián Werner fueron los protagonistas de la historia y así contaron la experiencia. “Vimos a dos chicas que estaban pateando una puerta para intentar abrirla; nos acercamos para preguntarles que pasaba y nos respondieron que se estaba comenzando a incendiar la casa y había un nene en el interior”.
“Empecé a patear y la puede abrir. Cuando ingresé había mucho humo y el nene estaba llorando en el patio. Lo pude sacar y por suerte no pasó a mayores”, manifestó Salas.
Contó también que “estaba tomando mates con mi novia, en la residencia de ella y vimos la situación. Había mucho humo, pero no vi llamas”.
Werner, de nacionalidad uruguaya, añadió que “no quisimos entrar a la casa por la cantidad de humo, solamente sacamos al niño y lo pusimos a salvo. El mismo nene fue quien nos dijo que estaba solo, que la madre o la hermana, con quien había estado, se había ido a comprar comida. El nene estaba preocupado y llorando, pero estaba bien”.
Poco después arribó a lugar una dotación el Cuartel del Bomberos Voluntarios e General Pico, cuyos integrantes procedieron controlar el incendio que, según se pudo estableces, se habría originado cuando comenzó a quemarse ropa que, colocada en un tender, habían colocado a secar cerca de una estufa”.
Además, en el lugar se hizo presente una ambulancia del Servicio de Emergencia Médicas, cuyos profesionales atendieron al niño.
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