Intendente Alvear (Corresponsal) - La ceremonia invitó a mirar el pasado para comprender el presente y proyectar el futuro, reconociendo la riqueza del encuentro entre los pueblos y la diversidad cultural que forma parte de nuestra sociedad.
Desde la perspectiva de la comunidad educativa católica, el acto propuso abordar esta fecha a partir de los valores del Evangelio, poniendo el acento en la reconciliación, la fraternidad y la construcción de una humanidad capaz de reconocerse como parte de una misma familia. En ese sentido, se retomó la reflexión del papa León sobre la importancia de la fraternidad para la convivencia y la búsqueda de la paz.
Las palabras alusivas estuvieron a cargo de la docente Johana González, quien destacó la importancia de la memoria histórica y de la reflexión profunda como herramientas indispensables para comprender nuestro presente y construir el porvenir con esperanza. Además, destacó la importancia de comprender la diversidad como un don, con la vehemencia de ser responsables de vivir en armonía y de construir el presente con respeto e integridad.
La propuesta artística incluyó la lectura del poema “Canto a la Tierra Grande”, de la reconocida escritora Juana de Ibarbourou, a cargo del alumno de segundo año Dante Fermín González Gallinger. La poesía acompañó la reflexión sobre nuestra historia y las diversas raíces que forman parte de la identidad colectiva. También hubo un momento musical protagonizado por la alumna de cuarto año Simona Nieto, quien, acompañada por la profesora Jorgelina Domínguez, interpretó “Con Todos”, de Mercedes Sosa.
Como parte de la celebración de las raíces culturales y las tradiciones populares, los hermanos Jennifer Coria, alumna de sexto año, y Martín Coria, exalumno de la institución, interpretaron la “Zamba de mi esperanza”, obra de Luis Hermenegildo Profili popularizada inicialmente por Jorge Cafrune. La presentación puso en valor el folklore como expresión de una identidad construida a partir de múltiples raíces y como un lazo que une a distintas generaciones.
El acto concluyó con una invitación a reconocer la diversidad como una riqueza compartida y a renovar el compromiso con una sociedad en la que el respeto mutuo, la solidaridad y la fraternidad sean pilares para construir un camino común. Desde la institución alentaron a los presentes a promover espacios de encuentro y reflexión, reafirmando el valor de la educación en la transmisión de la memoria histórica y en la formación de ciudadanos comprometidos con una convivencia más justa, respetuosa y solidaria.
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