JUEVES 08 de Diciembre de 2022
 
 
Compartir
Twittear
 

Desabrochar cinturones. Vuelo suspendido

La curiosidad nos llevó a investigar por internet a cuánto llegaría el costo del ticket aéreo si se suma el nuevo impuesto que introdujo la diputada Paula Penacca, en el marco del debate por la Ley de Presupuesto para el año 2023 y que ya tiene media sanción de Diputados.

Se trata de una ‘Tasa de Seguridad de la Aviación’ que falta tratar en la Cámara de Senadores y que de aprobarse, establecerá un monto fijo que determinará el Ministerio de Seguridad de la Nación, cuyo valor no podrá superar el equivalente a 0,25% del sueldo básico del grado jerárquico de un Oficial Principal del Escalafón General del Personal Policial de la PSA.

A simple vista y posterior análisis no parece significativo. Pero cuando sumamos todos los impuestos y tasas que ya se pagan para adquirir un boleto de avión: tasa de Uso Aeroportuario (US$57), tasa de Migraciones (US$10),tasa de la ANAC (US$8), Impuesto PAIS (30%), Percepción a las Ganancias (45%), Percepción a los Bienes Personales (25%), Impuesto de Turismo (7%), Tasa de Seguridad ($250), resulta que estaríamos erogando más del doble del valor sugerido por las compañías aéreas.

Las aerolíneas se oponen, ya que aseguran será un golpe más al sector. Cuánto tendrán que abonar los pasajeros y cuánto representan hoy los impuestos en el precio de un ticket aéreo. Hoy, del precio total que se abona en un ticket de un vuelo internacional, a la tarifa aérea se suma un 112% de impuestos y tasas.

De modo que la propuesta impondrá un nuevo y doloroso cambio para los bolsillos de los viajeros argentinos que ven alejarse una vez más el sueño del anhelado viaje al exterior que en muchos casos venían proyectando. Claro que a un sector de alto poder adquisitivo no le cambia la ecuación, pero no pocos deberán archivar la intención y dejar en reposo o en “brazos de Morfeo” el sueño de que “esto también pasará”.

Y seguramente no será un buen sueño. Probablemente se transforme en otra de las tantas pesadillas con visos de película de terror. Aunque quizás sea esta vez cierto que también pase y las “cosas” se acomoden, los alimentos dejen de estar por las nubes y sean alcanzables para que muchas familias dejen de irse a dormir con un té, unos mates o un escaso plato de sopa y logren conciliar el sueño. Aunque esta vez no sea en brazos de Morfeo.

Tanto las aerolíneas low-cost como las empresas internacionales que operan en la Argentina se mostraron sorprendidos por la iniciativa que aprobó la Cámara Baja y que ahora deberá ser tratada por el Senado.

Aseguraron que no estaban al tanto de la inclusión de este ítem en el tratamiento del proyecto, que implicaría adicionar $250 al costo actual de los pasajes en avión. En el sector, calculan que, con este tributo, el fisco recaudará $4.000 millones el año próximo.

Fuera de la mitología, el sueño es muy valioso. No solo la cantidad sino la calidad de éste; para pensar claramente, estar más sanos, ágiles mentalmente y tener una buena memoria, necesitamos dormir bien, ya que algunos de los procesos que nos ayudan a aprender y recordar se activan mientras dormimos. El no descansar lo suficiente nos vuelve irritables y propensos a la depresión; también afecta el comportamiento y la forma de relacionarnos.

Siguiendo ese razonamiento y apelando al pensamiento mágico, suponemos igualmente que el gobierno nacional encargado de administrar la economía y también nuestro bienestar, no solo procura que no se vuelen los dólares del país, sino que nuestros sueños sean lo más reparadores y locales que se puedan lograr. Por eso nos induce a que no volemos, aunque sea bajo y por un ratito.
 

Escriba su comentario

Tu email no sera publicado.