En la actualidad, y de acuerdo a todas las acciones que realiza el presidente Milei y parte de su staff gubernamental -fundamentalmente su hermana, Karina Milei-, nadie puede encontrarle una respuesta criteriosa y sensata. Aunque suena en los pasillos de La Rosada que estaría determinada la salida de Adorni.
Por ahora son solo conjeturas, adivinanzas, análisis que se realizan evaluando que hay un manejo interno a los efectos de establecer un mecanismo de dejar en el camino al Jefe de Gabinete del escarnio público.
Hay daños, a nadie le cabe ninguna duda, solo varían las contingencias de los perjuicios que pueden llegar a ocasionar.
Por un lado, la caída de la imagen de Javier Milei -ahora con pausa- y alimentar a una parte de la sociedad en lo que concierne a la ausencia de credibilidad, que en su momento fue uno de los factores más poderosos que respaldaba la gestión del presidente libertario.
Hoy la realidad indica otros aspectos que se podrían resumir en pocas palabras: “Estos son iguales que los anteriores. Es “casta corrupta, igual que la otra”. Sacarlo definitivamente al alto funcionario no borraría el antecedente y ya no sería lo mismo para el libertarismo.
Categóricas definiciones que Javier Milei se ha encargado de desvirtuar manifestando: “Me importa un rábano, a Adorni no se los voy a entregar”. Aunque las versiones no oficiales, pero de fuentes cercanas al poder sostienen que en las próximas horas y cuando vuelva Javier Milei, se producirá el apartamiento tan pedido de propios y opositores.
Y vuelve a circular el versionero político popular: “¿Qué tiene Manuel Adorni o qué sabía el Jefe de Gabinete, que se ha convertido en una pieza insustituible?”.
Por ahora nadie tiene respuestas; son simples evaluaciones que no hacen al verdadero contexto que rodea a las acusaciones de manejos económicos espurios e incumplimiento de los deberes de funcionario público, ocultamiento de moneda en negro, no declarada, eludiendo aspectos impositivos, adquisición de viviendas de lujo y viajes de similar calidad, entre otras acciones que revelan la catadura moral del alto funcionario.
Pero ni las demostraciones de una realidad palpable -“El uso de la mentira como herramienta”- para convencer a legisladores y con la presencia del presidente y ministros, fueron suficientes muestras para que Javier Milei y su hermana Karina, decidan correrlo del cargo, planteaba mucho desgaste político.
El Poder ejecutivo y sus adláteres, sumando a parte de los “socios del PRO”, siguen articulando estrategias para evitar que Manuel Adorni sea interpelado, como paso previo a la moción de censura y de ser viable, a la destitución.
De producirse la renuncia o separación en los próximos días alejaría uno de los motivos que blande la oposición buscando deteriorar la imagen del presidente Javier Milei. Pero convencer a la sociedad que creyó que eran diferentes será una ardua tarea a emprender hasta la finalización de su primer mandato.
Gran parte de legisladores, encabezados por el presidente de la Cámara de Diputados, diputados del PRO y parcialmente en el Senado, donde Patricia Bullrich está intentando ponerse al margen de las acciones de “dilatar los tratamientos referidos al Jefe de Gabinete”, han logrado negociar con gobernadores afines, tirar para adelante las sesiones y solo se admiten reuniones de comisión que, por ahora, son inútiles discusiones, donde solo se exponen las diferentes posiciones sobre los temas a discutir.
Lograron tiempo, y el dúo del poder Javier y Karina, mostró que tiene el poder de manejar situaciones difíciles.
Se han registrado algunas actitudes realmente ponderables que señalan que no “Todo huele mal en Dinamarca”. Para el caso vale citar a Esteban Bullrich, quién renunció al PRO con críticas a Macri y a la “protección brindada a Manuel Adorni”.
El conocido y destacado político, hoy afectado por una enfermedad que lo alejo de la política activa, señaló que se está notando un notable diferencia entre la política que originó al PRO en su génesis y las actitudes que hoy se percibe de sus dirigentes.
Entre otras reflexiones destaca que: “Hay una distancia cada vez mayor entre los principios que decimos defender y las decisiones que finalmente adoptamos”. El exministro de Educación, en una extensa publicación en sus redes, sostuvo que: “La conducción del partido priorizó la conveniencia política por sobre la responsabilidad ética”.
No es la única voz que se alza ante un comportamiento que va en contra de la totalidad de los principios de la buena moral política; la decencia que debe mostrar el funcionario y el respeto hacia quienes, aún en situaciones de gran precariedad social, confiaron en ellos y los votaron.
La acción emprendida por Javier Milei y su hermana Karina, más allá de los dobles discursos de los aliados, están logrando su objetivo que fue mantener en uno de los cargos más altos del Poder Ejecutivo, a quién la Justicia está investigando por presunción de actos de corruptela. En algún momento le soldará la mano, pero ratificó poder.
La realidad golpea a la sociedad argentina, se acabará en algún momento Manuel Adorni en su función y quedará pendiente la acción de la Justicia, que puede resultar una “bala de plata” para la oposición.
No hay mal que dure cien años. Todo en esta vida, tanto lo bueno como lo malo, es temporal, solo hay que saber esperar.



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