Con tantos de Cristian Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández, la Albiceleste derrotó 3 a 2 a Egipto en Atlanta y se metió entre los ocho mejores del Mundial 2026. El equipo de Lionel Scaloni volvió a exhibir el carácter que lo distingue desde hace años y ahora enfrentará a Colombia o Suiza.
La Selección Argentina volvió a demostrar que nunca hay que darla por vencida. En un partido cargado de dramatismo, sufrimiento y emoción, el conjunto dirigido por Lionel Scaloni remontó un 0-2 frente a Egipto, se impuso por 3 a 2 y consiguió el boleto a los cuartos de final de la Copa del Mundo 2026, luego de una actuación que quedará entre las más memorables del ciclo del entrenador santafesino.
El comienzo fue todo cuesta arriba. Egipto sorprendió con intensidad y eficacia. A los 14 minutos, Yasser Ibrahim ganó de cabeza tras un córner ejecutado por Mohamed Salah y venció a Emiliano Martínez para abrir el marcador. Poco después, Argentina tuvo la gran oportunidad de reaccionar cuando Nicolás Tagliafico fue derribado dentro del área. Sin embargo, Lionel Messi no pudo desde los doce pasos: Mostafa Shoubir adivinó la intención del capitán y sostuvo la ventaja africana con una notable intervención.
El equipo argentino monopolizó la posesión, generó situaciones y volvió a encontrarse con un inspirado arquero rival. En el complemento, el VAR anuló un gol de Mostafa Ziko por una infracción previa, aunque el delantero egipcio tendría revancha minutos después al culminar un veloz contragolpe para establecer el 2-0, resultado que parecía sentenciar la clasificación.
Pero cuando el panorama era más oscuro apareció el orgullo del campeón del mundo. A los 33 minutos del segundo tiempo, Cristian Romero ganó en lo más alto tras un córner de Messi y marcó el descuento que devolvió la esperanza. Cinco minutos después, el propio capitán tomó una pelota dentro del área y sacó una volea extraordinaria para decretar el empate y desatar la euforia de los miles de argentinos presentes en Atlanta.
Con el envión anímico de la igualdad, Argentina fue por todo. Ya en tiempo de descuento, Lautaro Martínez desbordó por la derecha y envió un centro perfecto para la aparición de Enzo Fernández, que conectó de cabeza para sellar el 3-2 definitivo y consumar una remontada épica. Scaloni festejó emocionado junto a su cuerpo técnico mientras los jugadores celebraban una clasificación construida a puro carácter.
La Albiceleste volvió a sufrir, volvió a levantarse y volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los grandes candidatos al título. Ahora, instalada entre los ocho mejores del certamen, enfrentará a Colombia o Suiza con la ilusión intacta de seguir escribiendo otra página dorada en la historia del fútbol argentino.
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