Mientras buena parte del paddock comenzó a despedirse de Budapest después del Gran Premio de Hungría, Franco Colapinto permaneció en el país europeo y todavía deberá afrontar un último compromiso antes de iniciar sus vacaciones.
El piloto argentino se quedó en el Hungaroring para participar de una prueba privada organizada por Pirelli, destinada al desarrollo de los neumáticos que utilizará
Durante esta clase de ensayos, los pilotos trabajan con neumáticos experimentales y cumplen el programa determinado por Pirelli. Las pruebas no están pensadas para buscar tiempos de vuelta ni para desarrollar libremente el monoplaza, sino para recopilar información sobre los compuestos, las estructuras y el comportamiento de las cubiertas que se utilizarán en el futuro. La presencia de Colapinto le permitirá sumar kilómetros con el Alpine A526 y aportar sus sensaciones a los ingenieros. Al mismo tiempo, la marca italiana podrá comparar los datos obtenidos en pista con los recogidos mediante la telemetría. Por tratarse de una prueba de neumáticos, los equipos deben respetar un programa específico y tienen limitaciones sobre los cambios que pueden realizar en el auto.
La prueba llegará después de un fin de semana complicado para Colapinto. El argentino terminó 15 en Hungría y reconoció que tuvo serios problemas de ritmo, balance y adherencia durante la carrera. Una vez finalizado el ensayo, Colapinto podrá comenzar formalmente el receso de verano. Sin embargo, pudo saberse que el bonaerense se tomaría menos de cinco días de descanso y volvería rápidamente al trabajo. Tendría previsto incrementar su entrenamiento físico durante esta pausa y afrontaría sesiones de simulador para preparar lo que resta del torneo.




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