MIÉRCOLES 08 de Julio de 2026
 
 
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Posee mecanismos biológicos que le permiten atravesar el invierno 

Chicharrita del maíz: Recomiendan una “veda regional”

Un informe de Aapresid advierte que el verdadero enemigo de la plaga no es el frío, sino la falta de alimento. Por eso propone un "vacío sanitario", que consiste en que los productores se pongan de acuerdo y logren lotes totalmente libres de maíz durante tres meses.

La histórica epidemia de achaparramiento que golpeó a la producción agrícola, de la mano de la chicharrita del maíz en la campaña 2023/24, dejó una enseñanza que el sector no está dispuesto a olvidar: la prevención comienza mucho antes de la siembra.

Con los primeros registros de incremento poblacional de la plaga científicamente denominada Dalbulus maidis, la Red de Manejo de Plagas (REM) de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) difundió una serie de recomendaciones para reducir el riesgo de una nueva expansión del vector.

Si bien la campaña 2024/25 representó un alivio luego del fuerte impacto sufrido en el ciclo anterior, el monitoreo realizado por la Red Nacional de Monitoreo detectó aumentos tempranos de la plaga en distintas regiones del país, un dato que volvió a poner en alerta a técnicos y productores.

Frente a ese escenario, desde la REM sostienen que no existe una medida aislada capaz de controlar el problema. La estrategia debe basarse en un manejo integrado, coordinado entre productores y adaptado a las condiciones de cada región.

 

El invierno no alcanza

Uno de los principales conceptos que deja el informe es que las bajas temperaturas ya no pueden considerarse una garantía para reducir las poblaciones de chicharrita.

Durante años se asumió que las heladas actuaban como el principal factor de control natural. Sin embargo, investigaciones recientes demostraron que el insecto posee mecanismos biológicos que le permiten atravesar el invierno, acumulando reservas energéticas y reduciendo temporalmente su actividad reproductiva hasta encontrar nuevamente plantas de maíz donde alimentarse.

Por ese motivo, los especialistas remarcan que el verdadero enemigo de la plaga no es el frío, sino la falta de alimento.

En ese sentido, una de las primeras recomendaciones consiste en eliminar los denominados “puentes verdes”; es decir, los maíces voluntarios o “guachos” que permanecen durante el invierno y permiten que la chicharrita complete su ciclo biológico sin interrupciones.

Eliminar esos hospedantes obliga al insecto a consumir sus reservas energéticas y disminuye sus posibilidades de supervivencia hasta la siguiente campaña. (Infocampo)

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