Tomás Etcheverry y Francisco Cerúndolo derrotaron por 7-6 (8) y 7-5 a Marcelo Arévalo y Mate Pavic, terceros preclasificados, y avanzaron a la próxima ronda del dobles del ATP 500 de Viena.
Tomás Etcheverry y Francisco Cerúndolo lograron cortar la racha negativa en el circuito y sumaron un triunfo revitalizante en el cuadro de dobles del ATP 500 de Viena al vencer a la prestigiosa pareja conformada por el salvadoreño Marcelo Arévalo y el croata Mate Pavic. La dupla argentina dejó atrás los sinsabores de sus apariciones individuales y mostró una versión sólida y en sintonía sobre la superficie dura bajo techo de la capital austríaca ante los terceros preclasificados del certamen.
El binomio albiceleste se quedó con una trabajada victoria tras imponerse por 7-6 (8) y 7-5, en un cruce repleto de paridad que demandó máxima concentración en cada cierre de parcial. El platense y el porteño sostuvieron un nivel firme desde la devolución y supieron destrabar los momentos críticos ante una pareja de jerarquía internacional. El primer set requirió un esfuerzo supremo que terminó definiéndose en un ajustadísimo tie-break por 10-8 a favor de los argentinos. En la segunda manga, la paridad continuó marcando el ritmo del juego con ambos lados resguardando sus turnos de saque.
Sin embargo, la pareja albiceleste, quebró sobre el final y selló el definitivo 7-5. Este festejo cobra un valor especial para ambos tenistas, quienes venían de tropezar prematuramente en el cuadro de singles frente a Matteo Berrettini y Cameron Norrie. Tomar confianza en la modalidad de dobles aparece como un bálsamo clave para soltar la tensión en el tramo final del año. Con el pasaje a la próxima ronda asegurado, Etcheverry y Cerúndolo renuevan sus expectativas en el certamen y buscan estirar su camino juntos. El triunfo les permite afianzar el rodaje como dupla y encarar el cierre de la gira europea en canchas rápidas con sensaciones completamente renovadas.




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