SÁBADO 14 de Febrero de 2026
 
 
Compartir
Twittear
“Vamos a tener un trimestre sin plata” 

Caputo avisó que enfrenta meses duros por la caída de la recaudación y el agotamiento del crédito

La economía argentina parece ingresar a un laberinto conocido: falta plata, no porque el gasto haya explotado, sino porque los ingresos se enfrían y el financiamiento empieza a mostrar límites.

Según el medio “La Política Online”, sobran los ejemplos: la Patagonia nunca recibió los 100 mil millones que prometió Milei para combatir los incendios y Santa Fe tuvo que afrontar sola la mejora de los sueldos de la policía luego de la reciente rebelión, como dejó en claro el gobernador Pullaro. Lo mismo ocurrió con los pagos del Pami a las clínicas de la Patagonia, pisados por Caputo. De hecho, los últimos ATN que repartió fueron en diciembre, desde entonces cero.

El primer problema es fiscal. La recaudación lleva seis meses consecutivos de caída en términos reales y enero marcó el nivel más bajo de los últimos 16 años ajustado por inflación. Según publicó ARCA, los ingresos alcanzaron 18,33 billones de pesos, con una suba nominal del 22% respecto de enero de 2025, pero una caída real frente a la inflación. El dato refleja una economía que pierde dinamismo y complica el equilibrio fiscal.

Las razones son conocidas. La suspensión de retenciones, la reducción de aranceles a las importaciones y la baja de impuestos internos impactaron sobre los recursos del Estado.

El IVA aportó 6,2 billones, con una mejora nominal del 16,4%, pero el componente aduanero cayó 7,6%. Es una señal clásica de enfriamiento: menos comercio exterior y menor actividad. El impuesto a las Ganancias sumó 3,4 billones, con un aumento nominal del 32,4%, que en términos reales apenas empata con el año pasado. El impuesto al cheque siguió una trayectoria similar.

“Vamos a tener un trimestre sin plata”, le avisó Toto Caputo a las autoridades porteñas, con las que negocia el pago de la deuda que Nación arrastra con la Ciudad. El mismo mensaje desalentador recibió un gobernador aliado.

En paralelo, los ingresos al sistema de Seguridad Social crecieron 27,7%, por debajo de la inflación anual, lo que confirma la pérdida de poder adquisitivo del empleo registrado. El resultado es directo: menos recursos disponibles y más presión sobre las cuentas públicas.

El segundo factor es financiero. Durante 2025 y el inicio de 2026, la liquidez en dólares permitió sostener al mercado local. Las empresas emitieron Obligaciones Negociables (ON) para refinanciar deuda y traer divisas. Esa dinámica aumentó la oferta de dólares y le permitió al Banco Central comprar reservas sin presionar el tipo de cambio. Pero el mecanismo empezó a mostrar fatiga. En apenas un mes se emitieron más de USD 1.300 millones y luego el acceso al crédito externo volvió a limitarse.

El problema es cuánto puede sostenerse. Ahí aparece el límite estructural. El mercado local absorbió cerca de USD 20.000 millones en ON durante 2025 y los analistas empiezan a hablar de saturación.

El tercer elemento que explica la escasez que advierte Caputo es el tiempo. Faltan tres meses para que ingrese el grueso de los dólares del agro. Entre abril y junio, el trimestre dorado, se concentra la liquidación más fuerte del año, principalmente por soja y maíz. Para la campaña se proyectan 146,4 millones de toneladas y exportaciones por unos 34.800 millones de dólares a lo largo del año.

 

 

Foto: toto

EPI: El Ministro de Economía, Luis Caputo, prevé un clima de escasez para los próximos tres meses.

 

 

Escriba su comentario

Tu email no sera publicado.