DOMINGO 07 de Junio de 2026
 
 
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Cambiar para no cambiar nada...

Es una metodología muy utilizada por Javier Milei, se anuncian cambios, transformaciones, pero es un “amague” para ponerle tiempo al conflicto y luego se sigue con la misma modalidad, que fue aquello que generó la difícil situación por la que -hoy- atraviesa La Libertad Avanza.

Todo indica que nada cambia, por el contrario, se perfilan los controvertidos mensajes del presidente libertario como amenazas, que señalan que el intento de recomponer viene teñido de venganza.
Pretender generar expectativas sobre las posibilidades de lograr convenir con las situaciones de conflicto, que alteraron el criterio de la ciudadanía respecto a la conveniencia o no de respaldarlo, son los aspectos que hoy van mostrando que “van por más”.
El trascendido que estarían preparando los vetos para tres leyes claves aprobadas por el Congreso en contra de sus pretensiones, marcan que no hay marcha atrás ni posibles puentes negociadores. Aseguran que no liberará recursos para universidades, el hospital Garrahan y ni las provincias.
El plazo para vetar las leyes de emergencia pediátrica, financiamiento universitario y nueva distribución de los Adelantos del Tesoro de la Nación (ATN) vence hoy, jueves. Además, el gobierno sigue evaluando judicializar la ley de emergencia en Discapacidad. Poco espíritu negociador y de acercamiento del presidente Milei y la mesa política armada para la contingencia de las elecciones legislativas nacionales del 26 de octubre.
El gran interrogante es qué papel puede desempeñar el Jefe de Gabinete Guillermo Francos, comisionado para comenzar a establecer reuniones con los gobernadores conciliadores y de alguna manera debilitar la conformación del nuevo escenario que conforman los Estados federales reunidos en la agrupación “Provincias Unidas”, donde sostienen que no hay veracidad en las afirmaciones presidenciales.
La mayoría de los incorporados a este grupo se sienten defraudados por promesas incumplidas y, según sus propias manifestaciones, no están dispuestos a ceder reuniones en las que se hacen acuerdos que nunca se cumplen.
Sin lugar a dudas, son reales las versiones en torno a un desacuerdo de Francos sobre seguir siendo la cara visible para establecer relaciones con gobernadores, ya que una vez conseguidas el presidente las desestima sin tener en cuenta la deslegitimación que provoca en el único funcionario político que mantiene en la estructura gubernamental. Esto está generando incomodidad, ya se habla entre “bambalinas de la Rosada” que podría alejarse del cargo o transferir funciones.
La postura del Jefe de Gabinete ha sido contemplada por Javier Milei y la relación con los gobernadores aliados estará a cargo del nuevo Ministro del Interior Lisandro Catalan, a la fecha desempeñándose como 2do. de Franco, quien pasa a ser ahora un miembro más de la Mesa Federal junto al Ministro de Economía, Luis Caputo, quienes tendrán a su cargo establecer nuevos vínculos con los mandatarios provinciales que les responden.
La mención especial de “mandatarios provinciales aliados” establece el límite de con quiénes se dialogará a futuro. Nada ha cambiado, los enemigos siguen siendo enemigos. En el caso de La Pampa, que nunca fue aliado al gobierno, seguirá siendo el “oponente a vencer” igual que otras provincias que han mostrado similares actitudes en defensa de sus derechos.
A esta altura de los acontecimientos ya está claro que Javier Milei viene recargado, que se transformará en cabeza de la movida política, situación que había delegado en su hermana Karina Milei y el asesor Santiago Caputo.
La resultante promete ser mucho más severa y de contundencia en el orden económico-organizativo, con un proceso desregulatorio mucho más violento. Es evidente que nada cambia, por el contrario todo seguirá igual y quienes no se sometan pasarán a constituir la franja de la política que deberá defender sus derechos unificando esfuerzos.
Se abre una incógnita del futuro político libertario. Los mercados siguen sin emitir juicio, están esperando las reacciones internas y los movimientos financieros, el dólar y en qué medida afectó a la credibilidad social el fracaso electoral del domingo pasado. Fundamentalmente se esperan los cambios que se producirían en el staff gubernamental. Por ahora es solo una presunción, todo indica que nada ni nadie será objeto de la “purga” interna.
El internismo del oficialismo puede resultar atomizante y debilitar -aún más- el sistema gubernamental de La Libertad Avanza.
Las semanas venideras mostrarán los nuevos escenarios. ¿Habrá sorpresas? Eso nunca se sabe con Milei.
 

 

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