El Xeneize jugará la definición de la Copa Sudamericana ante el conjunto brasileño. Mientras tanto, Tomás Aranda y Adam Bareiro evolucionan favorablemente de sus lesiones y apuntan a regresar para la semifinal de la Copa Argentina frente a Banfield, prevista para el 14 de noviembre.
Boca atraviesa días de ilusión tras la épica remontada ante Vasco da Gama en el Maracaná y la clasificación a la final de la Copa Sudamericana, donde enfrentará a Atlético Mineiro, que perdió 2-0 en Uruguay ante Montevideo City Torque, pero en Brasil se impuso por 3-0 y clasificó por global de 3-2. Mientras el plantel se enfoca en la definición internacional, dos futbolistas avanzan en sus respectivas recuperaciones y alimentan la expectativa de volver a jugar antes de lo previsto: Tomás Aranda y Adam Bareiro.
Ambos apuntan a estar disponibles para la semifinal de la Copa Argentina frente a Banfield, programada para el 14 de noviembre, una semana antes de la final de la Sudamericana. De todos modos, sus regresos dependerán de la evolución física y de la evaluación que realice el cuerpo técnico en las próximas semanas.
Aranda, de 19 años, fue operado el 27 de agosto por una fractura de peroné sufrida durante un entrenamiento. El mediapunta respondió favorablemente a las primeras etapas de la rehabilitación y mostró progresos, aunque los plazos habituales para la recuperación de este tipo de lesión oscilan entre ocho y doce semanas. Su regreso todavía no está asegurado y también existe la posibilidad de que no vuelva a jugar durante 2026.
La recuperación del juvenil genera expectativa en el Xeneize, que perdió una alternativa importante en la generación de juego. Alan Velasco ocupó su lugar y volvió a sumar minutos en el Maracaná tras superar un desgarro. Otra opción es utilizar a Sebastián Villa y Leonel Flores junto a Miguel Merentiel, con características más orientadas a la velocidad y la explosión.
Por su parte, Bareiro también evoluciona favorablemente luego de una etapa complicada. El delantero, que había sido una pieza importante durante el primer semestre, sufrió un doble desgarro en el aductor y el recto anterior del abdomen izquierdo, al que luego se sumó una hernia de disco lumbar. Fue operado a comienzos de septiembre y desde entonces no volvió a tener minutos.
En principio, se esperaba que el paraguayo estuviera disponible recién en 2027, situación que incluso llevó a la dirigencia a incorporar a Enner Valencia a mitad de año. Sin embargo, su evolución abre la posibilidad de que pueda regresar antes.
En Boca prefieren no apurar los tiempos y evaluarán a ambos futbolistas a medida que se acerquen los compromisos decisivos. Con la final de la Sudamericana ante Atlético Mineiro y la semifinal de la Copa Argentina en el horizonte, el objetivo será recuperarlos sin correr riesgos innecesarios.




Escriba su comentario