La Selección Argentina llevó adelante hoy por la tarde su último entrenamiento en Kansas City antes de emprender viaje hacia Atlanta, donde este miércoles, desde las 16, se medirá con Inglaterra por un lugar en la final del Mundial 2026.
La práctica, desarrollada a puertas cerradas, no dejó señales claras sobre el equipo que Lionel Scaloni pondrá en cancha. El plantel realizó trabajos físicos livianos, ejercicios con pelota y partidos en espacios reducidos, aunque el cuerpo técnico evitó ensayar una formación y mantuvo el hermetismo de cara al trascendental compromiso.
Tras la actividad matutina, los jugadores compartieron un asado antes de partir hacia la ciudad donde se disputará la semifinal. Recién este martes, en el último entrenamiento previo al encuentro, podrían aparecer algunas pistas sobre el once inicial y los movimientos tácticos.
Más allá de las dudas que dejó el rendimiento frente a Suiza, rival al que Argentina eliminó en el tiempo suplementario, Scaloni no tiene previsto realizar demasiadas modificaciones. El entrenador continúa confiando en la base del equipo que llegó hasta las instancias decisivas y apuesta a una mejora en el funcionamiento colectivo.
Uno de los sectores que más interrogantes genera es el mediocampo. Salvo la situación de Leandro Paredes, que terminó el último partido con molestias musculares, el resto de los futbolistas llegaría en condiciones para enfrentar a los ingleses.
Entre las posibles variantes aparecen Gonzalo Montiel, quien podría ingresar por Nahuel Molina, y Nicolás González, alternativa para reforzar la mitad de la cancha o el ataque. Sin embargo, fiel a su estilo, Scaloni mantendrá el suspenso hasta último momento y la alineación recién se conocerá en la charla técnica previa al encuentro.
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