Por un lado, en Telén se desarrolló la primera edición de la Misa Criolla, enmarcada dentro del turismo religioso. La presentación tuvo lugar el sábado por la tarde y estuvo a cargo del Coro Médanos y Luna, que le dio a la celebración un clima de profunda espiritualidad y fe.
La propuesta incluyó la interpretación de ritmos folklóricos como chacarera y carnavalito, con la participación del ballet municipal. El evento quedó consolidado como la celebración central del oeste pampeano, reforzando su valor cultural y espiritual en estas fechas.
Motoencuentro
En paralelo, la localidad de Jacinto Arauz fue sede del 14º Motoencuentro, uno de los eventos más convocantes del sur provincial. A lo largo de tres jornadas -con epicentro el sábado- el pueblo recibió a cientos de motociclistas provenientes de distintos puntos del país y del exterior.
La agenda incluyó caravanas, exhibiciones, espectáculos musicales y espacios gastronómicos, generando un importante movimiento económico y turístico.
Ambas propuestas reflejan la diversidad de experiencias que La Pampa ofreció durante el feriado: desde la calma y la tradición religiosa en Telén, hasta la energía y el encuentro social en Jacinto Arauz.
Viajaron más de 2,8 millones de turistas a nivel nacional
De acuerdo con el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el tercer fin de semana largo del año movilizó a 2.852.256 turistas en todo el país, quienes generaron un impacto económico directo de $ 808.198 millones en alimentos, bebidas, alojamiento, transporte, recreación y compras.
En comparación con 2025, la cantidad de viajeros creció un 5,6%, mostrando una recuperación moderada de la actividad turística en fechas clave del calendario. Pero a pesar de que más gente viajó, el gasto total descendió un 18,9% anual en términos reales; es decir, descontando el efecto inflación.
El gasto promedio diario por turista fue de $108.982, con una baja real del 8,4% frente al año anterior. Este comportamiento refleja un turista más prudente, que ajustó su consumo y priorizó experiencias gratuitas o de menor costo.
La estadía promedio fue de 2,6 noches, un 16,1% menor que en 2025, confirmando la tendencia hacia viajes más cortos y con menor permanencia en los destinos.
El movimiento turístico mostró una fuerte dispersión territorial, con buena actividad en destinos tradicionales y emergentes, combinando propuestas religiosas, culturales, gastronómicas y de naturaleza.
En términos cualitativos se observó un perfil de turista más prudente, que priorizó escapadas breves, controló gastos y buscó alternativas accesibles. Sin embargo, la actividad se vio sostenida por el volumen de viajeros y la diversidad de propuestas en todo el país.
Entre los destinos más concurridos del fin de semana se destacaron los grandes polos turísticos tradicionales como Bariloche, Puerto Iguazú, Salta, Mendoza, Mar del Plata, la Ciudad de Buenos Aires y Villa Elisa (Entre Ríos), junto con un fuerte movimiento en el norte argentino, especialmente en Jujuy, Tucumán y Salta, donde la agenda religiosa y cultural fue uno de los principales atractivos.
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