Concentración en Santa Rosa
“Volvemos a encontrarnos en las calles porque entendemos que defender el salario, la educación pública, la universidad, la ciencia y el Estado es defender la soberanía nacional”, expresaron ayer las organizaciones gremiales provinciales que se concentraron en la Plaza San Martín en el marco del paro convocado por la CTERA, por un lado, y ATE nacional, por otro, pero ambos con una agenda común de reclamos.
“Nos encontramos trabajadoras y trabajadores de todos los niveles, docentes universitarios, trabajadoras y trabajadores estatales, investigadoras, investigadores, becarias y becarios” expresaron en un comunicado conjunto que fue leído en las escalinatas de la Universidad, y según la electa secretaria general de la UTELPa, Claudia Calderón, el acatamiento al paro en las escuelas de la provincia fue superior al 95 por ciento.
“Nos encontramos porque sabemos que ninguno de los conflictos que atravesamos es aislado. La pérdida del poder adquisitivo de nuestros salarios, la negativa del gobierno nacional a convocar la Paritaria Nacional Docente, la eliminación de FONID, el desfinanciamiento de las universidades, los despidos en el Estado, el vaciamiento del CONICET y el ataque permanente a las organizaciones sindicales forman parte de una misma política”, enumeraron.
“No estamos frente a errores de gestión -advirtieron-, estamos frente a un modelo de país que pretende reducir el Estado, mercantilizar derechos y convencernos de que la educación, la ciencia, la salud y las políticas públicas son un gasto y no una inversión para el desarrollo nacional”.
“Mientras millones de trabajadoras y trabajadores ven deteriorarse mes a mes sus ingresos, el Gobierno continúa negándose a dar respuestas. Los salarios pierden frente a la inflación, las negociaciones paritarias son vaciadas de contenido o directamente desconocidas, los organismos públicos son desmantelados y el ajuste recae, una vez más, sobre quienes todos los días sostienen los derechos de nuestro pueblo”, enfatizaron este lunes.
“Por eso hoy nuestra respuesta es colectiva. Porque cuando ajustan a la escuela pública, también ajustan a la universidad. Cuando desfinancian la ciencia, también debilitan el desarrollo productivo y tecnológico del país. Cuando despiden trabajadores del Estado, también deterioran las políticas públicas que garantizan derechos. Y cuando intentan limitar el derecho de huelga, buscan disciplinar a todo el movimiento de trabajadores”.
Agregaron que “las y los docentes de la educación obligatoria exigimos la inmediata convocatoria a la Paritaria Nacional Docente, la restitución del FONID, la actualización del salario mínimo docente y el aumento del presupuesto educativo. No aceptamos que se siga descargando el ajuste sobre quienes todos los días sostenemos la escuela pública”.
“Tampoco aceptamos que se pretenda condicionar el ejercicio del derecho de huelga mediante la falsa invocación de la ‘esencialidad’ de la educación. La Justicia ya dejó en claro que ningún decreto puede estar por encima de la Constitución Nacional, de la libertad sindical y de los convenios internacionales que protegen los derechos de las y los trabajadores. Esencial es el presupuesto educativo, esencial es la ciencia y esencial es el salario digno”, dejaron en claro en la manifestación de este lunes.
Más adelante coincidieron en que “las y los docentes universitarios seguimos atravesando una pérdida salarial inédita. Después de años de ajuste, miles de docentes han visto deteriorarse gravemente sus condiciones de vida mientras las universidades nacionales continúan funcionando gracias al enorme compromiso de sus comunidades. Exigimos una verdadera recomposición salarial, la reapertura de las paritarias, presupuesto suficiente y una política de financiamiento que garantice la enseñanza, la investigación y la extensión. No existe universidad pública de calidad con trabajadores empobrecidos ni con presupuestos de supervivencia”.
Paralelamente, “las y los trabajadores estatales denunciamos el vaciamiento de organismos públicos, los despidos y la destrucción de políticas construidas durante décadas. Cada puesto de trabajo que se pierde significa una capacidad menos del Estado para garantizar derechos”.
“Quienes hoy gobiernan presentan al Estado como un problema. Nosotros sostenemos exactamente lo contrario: sin un Estado presente frente a las necesidades populares no hay igualdad, no hay desarrollo y no hay democracia que pueda garantizar derechos para las mayorías”, indicaron.
En ese mismo sentido, dijeron, “el ataque al sistema científico y tecnológico, caracterizado por el desfinanciamiento sostenido, el deterioro de las condiciones de trabajo y la pérdida de recursos humanos altamente calificados es claramente un ataque a nuestra soberanía. En los últimos dos años CONICET ha perdido 2365 puestos de trabajo, casi un 10% de la planta”.
“En este contexto, la decisión de no prorrogar las becas postdoctorales del CONICET para quienes esperan los resultados de la postulación a la Carrera del Investigador Científico y Tecnológico, agrava aún más el escenario”, expusieron.
“Esta medida implica la interrupción indefinida de líneas de investigación en todos los campos disciplinares a lo largo y ancho de nuestro país. Asimismo, se suma a otras medidas de desgaste y precarización, como son la pérdida de cobertura médica asistencial, la falta de recomposición salarial, el cierre de programas de financiamiento para proyectos y la ineficiente claridad comunicacional del organismo”.
Dejaron en claro que “sin jóvenes investigadores e investigadoras, el sistema científico está condenado a muerte. En universidades como la UNLPam, donde el trabajo del CONICET se integra cotidianamente a la docencia y la investigación, este ajuste también golpea directamente a nuestra comunidad universitaria”.
Finalmente remarcaron que “la historia de nuestro país demuestra que ninguna de las conquistas que hoy conocemos fue un regalo. La educación pública, la universidad gratuita, las paritarias, los convenios colectivos, el sistema científico nacional, los derechos laborales y la libertad sindical fueron fruto de décadas de organización y de lucha. Por eso también sabemos que, cuando esos derechos son atacados, la única respuesta posible es profundizar la unidad”.
Agenda común
Los reclamos que vienen sosteniendo los distintos sectores conforman una agenda común que pasa por: “salarios dignos para todas y todos los trabajadores. Salario mínimo, vital y móvil igual al costo de vida. Convocatoria inmediata a la Paritaria Nacional Docente. Restitución del FONID. Recomposición salarial para la docencia universitaria y reapertura de las paritarias”.
También “presupuesto para la educación pública, las universidades nacionales y el sistema científico. Reincorporación de las y los trabajadores despedidos y cese del vaciamiento del Estado. Defensa del CONICET y de todos los organismos públicos estratégicos”, además de “respeto irrestricto a la negociación colectiva, la libertad sindical y el derecho constitucional de huelga”.
“Quieren convencernos de que no hay alternativa al ajuste: nosotros respondemos con organización. Quieren dividirnos entre docentes, estatales, universitarios, científicos, jubilados y estudiantes: nosotros respondemos con unidad. Porque sabemos que la fuerza de las y los trabajadores nunca estuvo en el individualismo, sino en la construcción colectiva. Hoy volvemos a decir, con una sola voz, que no aceptamos un país donde el ajuste recaiga siempre sobre quienes trabajan, enseñan, investigan y sostienen los derechos de nuestro pueblo”.
“Porque cuando atacan la educación, atacan el futuro. Cuando atacan la universidad y la ciencia, atacan la soberanía. Cuando atacan al Estado, atacan los derechos de nuestro pueblo. Y frente a eso, respondemos con la herramienta más poderosa que tiene la clase trabajadora: la unidad, la organización y la lucha”, cerraron.
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