SÁBADO 31 de Enero de 2026
 
 
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Tenis 

Alcaraz-Djokovic, en la gran final del Abierto de Australia

Carlos Alcaraz, número uno del mundo, y Novak Djokovic (4), protagonizarán en la madrugada del domingo (5:30 hora de nuestro país), la gran final del Australian Open 2026.

El español le puso la firma al mejor partido del certamen y avanzó a su octava final de Grand Slam. Superó a Alexander Zverev (3) después de cinco horas y media de un tenis formidable. El alemán sacó para partido luego de levantar un 0-2 en sets pero el español se llevó la batalla por 6-4, 7-6 (5), 6-7 (3), 6-7 (4) y 7-5. El encuentro se convirtió en la semifinal más larga del certamen, superando la que disputaron en 2009 Rafael Nadal y Fernando Verdasco, que duró cinco horas y 14 minutos.

Tras un comienzo de partido parejo, con ambos jugadores ganando con relativa tranquilidad sus turnos de servicio, el ibérico comenzó a presionar los turnos de su rival y tuvo premio. Luego de comenzar a ganar más puntos desde la devolución, Carlitos se vio beneficiado por dos dobles faltas de Sascha en un momento clave, que le permitieron el primer quiebre para luego completar la faena y cerrar el primer parcial.

Pese a esta situación, el tres del mundo salió dispuesto a plantar cara y tuvo una oportunidad inmejorable, que no logró aprovechar. Un bajón de Alcaraz le permitió al alemán tomar una ventaja de 5-2 y luego sacar 5-4 para igualar el partido en sets, pero no concretó y el español, a pura garra y golpeando en los momentos justos, remontó un parcial que tenía prácticamente perdido.

El cierre del set parecía que podía generar un fuerte envión anímico para el uno más joven de la historia, pero lejos estuvo de suceder. La paridad se adueñó de la situación y el pupilo de Samu López comenzó a transitar problemas en su pierna derecha, poco a poco su movilidad disminuyó y le facilitó la tarea de achicar diferencias a Zverev, que, tras un momento de furia y discusiones por la asistencia médica a su rival, le puso su nombre a la tercera manga.

Los calambres fueron quedando atrás para el español que fue mostrando un mejor semblante a medida que transcurría el cuarto set y llegó al tiebreak de una manera inmejorable. En ese momento, sin embargo, fue el germano quien resaltó y con mentalidad fría forzó el quinto set. La estadística dice que el murciano nunca pierde cuando comienza un partido 2-0 en sets y no falló. Corriendo de atrás durante todo el último parcial, a raíz de un turno de saque cedido al comienzo del mismo, el medallista de plata de París 2024 luchó con tenacidad y finalmente recuperó la desventaja justo cuando Zverev sacaba para partido con el marcador 5-4, para luego hilvanar dos juegos más y concluir la historia. De esta manera, se metió en su octava final de Majors a los 22 años igualando lo hecho por Rafael Nadal y Bjorn Borg y disputará la primera en Australia con el sueño intacto de completar el Career Grand Slam.

La experiencia de Djokovic terminó imponiéndose sobre la actualidad de Jannik Sinner (4). El serbio, 14 años mayor, se quedó con un maratónico triunfo de cinco sets (3-6, 6-3, 4-6, 6-4 y 6-4) y se clasificó por undécima vez a la final de Australia. Una leyenda viviente que, en 2026, quiere seguir escribiendo la historia: jugará la definición 38 en Grand Slam y va por el 25 titulo. En el arranque, el desarrollo fue ampliamente favorable para el de San Candido, que salió decidido y agresivo. Apenas iniciado el encuentro quebró el saque de Nole, en su primer turno de servicio y, a partir de allí, marcó condiciones y controló los tiempos del juego.

El balcánico comenzó frío e intentaba hacer pie, pero presentaba dificultades para sostener la profundidad de pelota de su rival. Se veía superado desde el fondo de la cancha, su zona de mayor confort y desde donde más daño hace, y la urgencia del momento lo llevó a explorar otros recursos de su amplio repertorio para desestabilizar a Sinner: varió tácticas, subió con mayor frecuencia a la red y encontró allí un respiro momentáneo, suficiente para quedarse con el segundo set.

Con el resultado en tablas, se dio un cambio de paradigma. Djokovic lucía más seguro con sus impactos de base, pero el esfuerzo físico realizado empezó a pasarle factura y a dejarlo sin aire en varios intercambios. Atento al semblante de su adversario, el italiano optó por ejecutar más drop shots, con el objetivo claro de obligarlo a desplazamientos más largos y así sacar provecho venciendo su resistencia.

De esta manera lo consiguió producto de un quiebre en el décimo juego, ante un Nole con cabeza gacha y las manos en sus rodillas, todas señales de limitación física. No obstante, cuando el cotejo parecía tener un desenlace anunciado, esos problemas de respiración quedarían a un lado en la cuarta manga: Djokovic se repuso después del descanso y exhibió su mejor tenis para llevar la historia al quinto y último parcial. El italiano dispuso de muchas oportunidades de quiebre, pero la falta de efectividad en ese rubro acabó siendo fatal. En cambio, la leyenda de Belgrado se movió con soltura, y aprovechó su chance en el 3-3. Así, se quedó con un triunfo majestuoso después de cuatro horas de acción.  

 

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