En un contexto nacional complejo, la Subsecretaría de Salud Social y Comunitaria de La Pampa, sostuvo una estrategia territorial y humana que priorizó la presencia en las comunidades, el acompañamiento y la construcción colectiva del bienestar.
Cintia Zalabardo, titular del área, señaló que la planificación se sostuvo en una mirada "integral, participativa e intersectorial, reafirmando la centralidad del Estado provincial en la garantía del acceso a la salud, el cuidado y el bienestar en cada localidad pampeana. Durante 2025 realizamos más de 2.000 actividades en toda la Provincia. Talleres, charlas, espacios de actividad física, yoga, controles de signos vitales y campañas de concientización. Pero, sobre todo, estuvimos escuchando, sosteniendo y acompañando a las comunidades en un contexto de abandono nacional”, sostuvo.
Las acciones comunitarias abordaron ejes prioritarios como salud sexual y reproductiva, adolescencia, personas mayores, hábitos saludables y prevención de enfermedades crónicas. Además, se ampliaron los espacios de escucha, asesoramiento e intervención social, reconociendo que la salud excede lo estrictamente médico y requiere un acompañamiento integral y sostenido en el tiempo.
Programas provinciales
“En La Pampa, en lugar de recortar, reforzamos. Sostuvimos programas provinciales clave, incluso cuando Nación los abandonó”, afirmó. Entre esos programas se destacan iniciativas que marcaron un antes y un después en la atención sanitaria. Ojo Pampa, pionero en teleoftalmología, permitió garantizar diagnósticos oportunos en toda la Provincia, acercando la especialidad a cada rincón del territorio.
El programa de detección temprana de cáncer de mama aseguró mamografías gratuitas a mujeres de entre 50 y 70 años, con la prestación disponible tanto en el mamógrafo móvil como en centros de salud estratégicamente equipados. También se fortalecieron los programas de prevención de enfermedades de transmisión sexual y de cáncer colorrectal, ampliando el acceso a diagnósticos y tratamientos oportunos y evitando traslados y costos adicionales para las familias. “Lo que para otros fue gasto para nosotros fue inversión en dignidad”, remarcó, sintetizando el sentido político y humano de cada una de estas acciones.
Herramientas de gestión con mirada social
Durante el año se implementó, por decisión del gobernador Sergio Ziliotto, la medición del Índice de Vulnerabilidad Social, una herramienta clave para conocer con mayor precisión la situación socioeconómica de las familias pampeanas y orientar la intervención del Estado de manera más eficiente y equitativa. En articulación con otros ministerios provinciales, también se consolidó el programa Después de Hora, destinado a la promoción, prevención y asistencia de problemáticas psicosociales en niñas, niños y adolescentes. A través de actividades educativas, recreativas, artísticas y deportivas, el programa generó espacios de contención fuera del horario escolar, con fuerte presencia de equipos intersectoriales y referentes comunitarios.
Comunidad hospitalaria
Con el objetivo de asegurar el acceso efectivo a los servicios de salud, se garantizó hospedaje y alimentación a familias que debieron trasladarse para la atención de pacientes en situaciones complejas.
Durante 2025 se alojaron 100 familias, que representan a 218 personas de diferentes localidades, brindando condiciones dignas de acompañamiento y cuidado. La subsecretaria señaló que “cuando decimos que nadie queda solo, hablamos de presencia real y de cuidado humano” y resaltó que “fue un año complejo, de escuchar muchas adversidades y de actuar oportunamente”.




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