Las alternativas que se han vivido en los ámbitos del Congreso Nacional, tanto en Diputados como en el Senado, dejaron en evidencia que resulta extremadamente dificultoso obtener resultados si pretendés hacerlo llevándote a todos por delante.
La frustración del desacierto operativo de la senadora Patricia Bullrich, representante de La Libertad Avanza, que presidió la Comisión de Presupuesto y Trabajo tuvo el desenlace esperado: se logró una victoria a lo “pirro” debiendo postergarse la decisión de tener la Reforma Laboral o modernización, como la denomina el oficialismo, para tratar a partir del mes de febrero del 26 en una nueva apertura de extraordinarias donde se intentaría poner sobre el tapete otros proyectos que están en la carpeta de Javier Milei.
A este parate que, de alguna manera tranquiliza las “aguas gremiales y sectores de trabajadores que se habían manifestado en contra de la reformulación legal de los convenios vigentes, hay que sumarle el traspié del oficialismo que vio frustrada la “trampita” de dar tratamiento del Presupuesto por capítulos, evitando el análisis pormenorizado de cada artículo en particular, algunos de los cuales no eran compartidos por gobernadores y sectores legislativos que habían votado contra la determinación del mielismo de recortar los recursos a la Discapacidad, al ámbito Universitario e insistían con el reacomodamiento del Hospital Garrahan.
Si bien la Comisión de Presupuesto en diputados logró por el voto de la mayoría un dictamen en general, el tratamiento en particular generó un problema cuando votaron por la negativa en particular el Capitulo 11, el cual contenía artículos que cercenaban el presupuesto universitario, insistían con Discapacidad y con el operativo contra el Garrahan. Posteriormente -y votando negativamente el capítulo en conflicto- el resto fue aprobado por mayoría pasando al Senado.
Esta situación, cuyos contenidos están en parte judicializados, atento a que el gobierno de Javier Milei no ha dado cumplimiento a las normas aprobadas y ratificadas -tras haber sido vetadas por el presidente- para recomponer el presupuesto Universitario, Discapacidad y establecer los parámetros del Garrahan en pos de lograr su normal funcionamiento; pretendía en una “trapisonda” meterlo por la ventana. No se pudo.
La ausencia de cintura para manejar acuerdos y negociaciones que demuestra el presidente Javier Milei, deja en muy mala posición al oficialismo que pretende, con inocultable picardía, estar un paso adelante de aquellos a los que él señala como la “casta política corrupta”.
Ahora siguen reuniones y procuran alcanzar dictámenes en varios de los proyectos de ley que fueron enviados para darle tratamiento en este período de extraordinarias, que finaliza el 30 de diciembre y se reabre, según los adelantos oficiales, en el mes de febrero.
Las reuniones en La Rosada son continuas y de acuerdo a los trascendidos muchas deliberaciones se trasladan a Olivos. Fundamentalmente los aspectos restantes centrados en el reacomodamiento del Presupuesto.
Sostienen en despachos del gobierno: “Este Presupuesto no nos sirve, lo aprobado no defiende el equilibrio fiscal, no consolida el déficit cero”. Esta argumentación es coincidente con el mal humor demostrado por presidencia ante una situación de la cual responsabilizan a quienes le aseguraban que los acuerdos y negociaciones garantizaban el voto positivo.
El Senado se abocó a darle tratamiento a la ley de Presupuesto enviada por Diputados y los legisladores de LLA, no logrando restablecer el capitulo 11.
Al no haber prosperado el plan de Milei y el equipo económico comienza a flotar la idea de un veto. Ahora ya resuelto el trámite legislativo todo queda en manos del presidente libertario.
La aprobación, tal como llegó de Diputados, volverá a la Cámara Baja cerrando el trámite legislativo y quedando para ser enviado al P.E., para que lo apruebe o vete según las atribuciones que posee la figura presidencial. Si está de acuerdo o no con su redacción final.
Todo indica un desorden generado por gestos de prepotencia que no han caído nada bien en muchos de los opositores dialoguistas que hoy afirman, tal como lo hizo Ritondo, que ante la ausencia del compromiso adquirido por La Libertad Avanza, su sector responderá de la misma manera con su voto.
Complejo panorama que se le plantea al gobierno de Javier Milei que fue empoderado por un proceso eleccionario de medio término pero no extendió “carta blanca” para operar como pretende hacerlo, llevándose a todos los sectores por delante.
La realidad de estas horas señala complejidad para resolver y pueden advertirse días difíciles y de enorme conflictividad no desactivada con la ampliación de las extraordinarias para febrero, fecha en que estará sobre la mesa la Reforma Laboral y previsional.
El presidente libertario-anarcocapitalista se ve como Donald Trump, sin racionalizar que ese “saco le queda demasiado holgado”, más allá que use “mamelucos de YPF”.



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