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Vicentin: Acreedores pampeanos a favor de la intervención, pero en contra de la expropiación

Ricardo Bonessi, de Fedea; Rubén Gorordo, de 'El Campo', y un tercer empresario pampeano que pidió no ser identificado públicamente se mostraron en contra de la expropiación, aunque -con matices- aceptaron la "intervención" por parte del Gobierno Nacional. Bonessi dijo que los dueños de Vicentin "embromaron a media Argentina" y Gorordo manifestó que la postura de esos empresarios "indigna".

“Nuestra relación con Vicentin no es directa, sino a través de corredores de cereales. Nosotros le damos la orden al corredor para que venda determinado cereal, él busca a los exportadores que están comprando ese cereal en ese momento, las condiciones, y es el corredor quien nos informa a quién le vendió y la cantidad de toneladas, por ejemplo, que le vendió a Cargill, Vicentin o cualquier otra de las que funcionan en el país. Una vez que se cumplió el primer paso, toda la documentación, en este caso, se hace entre Fedea y Vicentin”, sostuvo Ricardo Bonessi al explicar la vinculación entre Fedea y Vicentin.

Reveló que “no esperábamos esta situación. Son granos a fijar, es decir, uno entrega el cereal y tiene un determinado plazo para fijarlo. Creo que eso lo entregamos el año pasado y teníamos que fijar, me parece, que en marzo. Allí se iba a determinar el precio, pero, cuando estábamos por fijar, Vicentin entró en cesación de pagos, por eso no recibimos el dinero. De todos modos, nosotros ya habíamos cancelado la deuda con los clientes que nos habían entregado ese cereal. Ahora es un problema de Fedea con Vicentin, porque los productores ya cobraron. Nosotros cumplimos como corresponde”.

Acotó que “a través de nuestros asesores jurídicos, fuimos a la convocatoria de acreedores, y le presentamos toda la documentación al síndico que tienen en Río Cuarto. Esa instancia vencía en junio, pero por la pandemia se retrasó todo. A los acreedores de Vicentin, esto no les cayó como algo nuevo. Estamos esperando la oferta, han intentado hacer algunas, pero eso lo deben a aceptar los acreedores. Como en cualquier convocatoria”.

Al ser consultado sobre la postura del Gobierno Nacional de intervenir en la empresa concursada y posiblemente expropiarla, Bonessi fue categórico. “El primero que tiene un problema grave es Vicentin, que no cumplió con lo que pactó, si ellos hicieron bien o mal las cosas, es otro tema. A partir de allí, me parece muy bien si es que el Estado puede favorecer para que cumplan con lo pactado e intervenir para mantener la fuente laboral o para llegar a los 2.550 clientes a los cuales Vicentin le debe dinero”.

“Yo no veo razonable -aclaró- que el Estado intervenga directamente en el negocio de la exportación de materias primas. Me parece que es un tema de privados, pero se trata de una empresa nacional, que no es la única -como se dice- ya que también está ACA y Aceitera General Dehesa, que son exportadores. Vicentin tiene entre el 8 y el 10 por ciento del mercado, es un jugador importante como argentino, y ojalá la puedan recuperar”, remarcó.

De todos modos, Bonessi marcó diferencia con los empresarios que conducen Vicentin. “Yo veo que una buena parte de la sociedad se solidariza con ellos, que los victimizan porque llegaron a esta situación y es una empresa que tiene casi cien años, pero la verdad es que embromaron a media Argentina; al Banco Nación, a los privados, a los acopiadores como nosotros, a otros más grandes y a muchos productores. La situación es muy complicada”, señaló.

Igualmente reconoció que “es muy difícil para cualquiera cuando se produce una corrida. Las multinacionales tienen una ventaja, porque si hay un problema en la Argentina llaman a la central, que les deposita la plata y siguen adelante. Los de capitales argentinos no tienen esa alternativa, tienen que ir a los bancos para hacer frente a una corrida, por ejemplo”.

Recalcó que “nosotros estamos yendo por los carriles normales para presentar todo la documentación y a partir de allí poder cobrar la mayor cantidad posible de los 77 millones de pesos que nos deben, pero hay que aclarar que la sanidad económica de Fedea no se ve afectada por esto. No estamos en dificultades, no hemos cobrado esa plata, pero no influye en el normal desenvolvimiento de nuestra empresa. Tenemos la situación totalmente controlada y tenemos la esperanza de poder recuperar ese dinero por las vías normales, que es el acuerdo de Vicentin con los acreedores”.

“Puede ser también que el Estado, con este movimiento, pueda facilitar la resolución de la situación. No quiero politizar el tema, pero entiendo que el Gobierno, por ser el Estado el mayor acreedor y ante la necesidad de salvar una zona muy importante de la provincia de Santa Fe, haya tomado algunas determinaciones que son para felicitar. Sí tengo dudas en cuanto a la eficiencia que podrían tener si la expropian y quieren manejarla, pero ésta es una opinión es muy personal‘.

Rubén Gorordo: ‘Indigna verlos en un yate mientras hay muchos que no podemos cobrar‘

Por su parte, el titular de ‘El Campo’, de Ingeniero Luiggi, Rubén Gorordo, señaló que “Vicentin nos dejó un par de contratos sin cumplir, uno de cerca de quinientas toneladas y otro de mil toneladas de soja, lo que indudablemente representa una cifra importante para nuestra empresa. El valor aproximado es de unos 24 millones de pesos”.

Reveló que “hemos mantenido reuniones con los abogados de Vicentin, para intentar llegar a un acuerdo, hicieron un par de propuestas pero luego se concursó y no llegamos a ningún arreglo”.

Sobre la postura del Gobierno, creo que, legalmente, no pueden expropiar porque se trata de una empresa privada, pero sí indigna que los dueños de la empresa, durante la pandemia, estaban en un yate y se mostraban en autos increíbles, mientras hay un montón de gente que no está pudiendo cobrar. Esto indigna, pero no sé si el Gobierno debe expropiar la empresa

“Yo no sé si esto fue una estafa, pero soy un convencido de que el año pasado, cuando estaban comprando cereal o haciendo contratos, sabían que no iban a poder pagar, pero es ésta una opinión personal”, dijo Gorordo.

Manifestó que “nosotros queremos que haya un arreglo, me parece que si el Gobierno logra un acuerdo con ellos, tendrá que poner como exigencia que Vicentin cumpla con los productores a los que esa empresa les debe plata, que son más de dos mil. Dicen que el capital que tienen es mucho, por allí tenemos suerte”.

Además, Gorordo se mostró a favor a cuanto a que “el Gobierno haga un acompañamiento de Vicentin, para ver cómo sale de esta situación y puede cumplir con todos los acreedores”.

Reconoció que “por suerte fue un año bueno de cosecha y si nuestros clientes se enteraron de la situación fue por el diario, no porque no hayan cobrado. Podemos aguantar, pero no es el caso por lo indignante de la situación. Hay colegas de la provincia de Santa Fe que han sido afectados en gran medida”.

Comentó que “hace muchos años que trabajamos con Vicentin, siempre fue una firma solvente, con muy buena trayectoria, nadie escuchaba nada malo de esa empresa, por el contrario, en los últimos años se había agrandado notablemente e intervenido en muchos rubros. La prueba de la solvencia que todos creíamos que tenía, es el monto de la deuda, porque si se hubiera sospechado de ellos no hubiera tenido una deuda de semejante envergadura”.

Al ser consultado sobre la posibilidad de que, quien tome el control de Vicentin, tenga herramientas como para manejar el mercado granario en la Argentina, Gorordo sostuvo que “a mí me parece que no, porque hay varios exportadores, y el Gobierno no necesita estar dentro de una empresa para conocer cómo es el negocio. Eso lo pueden conocer igual, hay mucha información que está en poder del Estado. Yo no creo que sea una excusa esa poder intervenir una empresa, no soy abogado, pero creo que legalmente eso no se puede hacer”.

“Un tema de privados que se tiene que resolver entre privados”

Por su parte, otro de los empresarios consultados contó que “muchas empresas le dieron a Vicentin el cereal sin fijar el precio, y cuando Macri perdió la elección hubo una corrida cambiaria y terminaron haciendo agua. Es una empresa nacional, no una multinacional, y no tiene una casa matriz que lo asista”, explicó.

Reconoció que “se habla que va a haber alguna reducción en los montos adeudados a las diferentes empresas, y creo que -por lo menos- vamos a cobrar la mitad de lo que deben. Cuando una empresa se convoca, los acreedores siempre pierden algo, eso está claro”.

No dudó en afirmar que “la expropiación es un espanto. Es un tema de privados que se tiene que se tiene que resolver entre privados. Este es un negocio tremendamente ‘finito’, y cualquier inconveniente que tengas te genera un problema grande. Una cosa es ser Cargill, que es internacional, y otra muy distinta es ser una empresa Argentina en un país tan inestable como el nuestro. Me indigna que se plantee hacer una expropiación... me parece una locura”.

“Yo creo que la gente de Vicentin es muy capaz, pero no pudo manejar esta situación. Me parece muy negativo que se hable de expropiación cuando hay una convocatoria en desarrollo y había negociaciones que estaban avanzando, hubo propuesta y se seguía conversando, porque tampoco es que pasó tanto tiempo”, subrayó el empresario entrevistado por La Reforma.

Concluyó diciendo que “los argumentos que da en presidente (Alberto Fernández) son irrisorios, porque habla de los alimentos para los argentinos y el 95 por ciento de la soja se exporta”.

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