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Joven piquense regala viandas en las redes sociales

A través de Facebook, Emanuel Cianci, prepara viandas para entregar de manera gratuita a personas que se encuentran aisladas por Covid-19 o imposibilitadas de trabajar debido a las restricciones.

El joven piquense, Emanuel Cianci, se dedica a la fabricación y venta de pastas caseras, y fue precisamente a través de su cuenta de Facebook que comenzó a preparar viandas para ser entregarlas de manera gratuita a aquellas personas que se encuentran aisladas por Covid-19 o imposibilitadas de poder trabajar debido a las actuales restricciones.

Desde el comienzo de la pandemia, muchas personas han tenido que comenzar a trabajar desde sus hogares, ya sea por haber perdido sus trabajos anteriores o por no conseguir un empleo formal. Son varios los que han decidido iniciar nuevos emprendimientos o potenciar los que ya habían comenzado, como en el caso de Emanuel, quien en diálogo con este medio, contó que “hace más de dos años que vendo pastas caseras, preparo sorrentinos, ravioles, fideos, me encanta cocinar, trabajo desde mi casa y tengo la suerte de poder vivir de esto” y continuó “al principio me costó mucho conseguir clientes y que me conozcan, pero después de un tiempo ya tengo una clientela armada y siempre van surgiendo nuevos pedidos”.

Recorriendo las redes sociales, es que empezó a notar los distintos comentarios y pedidos de alimentos de personas de la ciudad, muchas de las cuales se encontraban aisladas por Covid -19 o por ser contacto estrecho. “Parece mentira que pase esto, que la gente tenga que pedir comida, siento que estamos desamparados hasta de nosotros mismos, porque no es un reclamo para el Estado, ya que cualquiera puede armar una comida y compartirla con el que no tiene nada, si bien Pico es una ciudad muy solidaria, a veces parece que no alcanzamos a ayudar a todos”, aseguró.

En este sentido señaló que “si una o dos personas por barrio, aunque sea una vez por semana, pudieran colaborar con algún alimento, aunque no puedan cocinar desde su casa, sería una manera de ayudar, más allá de todos los merenderos y redes solidarias que ya hay en la ciudad, sería un granito de arena más” y agregó “yo sentí que quería hacer algo, recordé que en mi infancia más de una vez no tuve para comer y eso no se olvida, así que pensé en preparar un guiso y lo publiqué para que quien no tuviera para comer ese día, supiera que yo se lo podía alcanzar hasta su casa”.

Desde esa primera publicación, comenzó a recibir pedidos, sobre todo de gente en estado de aislamiento, que no podía salir a trabajar y que no tenía cómo sustentarse. “Me escribió una familia del barrio Carlos Berg, en donde eran varios los convivientes entre adultos y niños, y llevé 6 viandas porque ya no me habían quedado más; también me escribe gente que sin estar aislada manifiesta que no tiene para comer, que no puede llegar a fin de mes, hay mucha necesidad, de hecho está que cada vez hay más merenderos, roperos, y asociaciones que buscan asistir a las personas”, indicó.

También explicó que “es por eso que es muy gratificante poder ayudar, el beneficio de esto es la sonrisa y el agradecimiento de la gente, en la medida que pueda pienso seguir haciéndolo, por suerte hay personas que me van escribiendo para sumarse; cuantos más seamos, mejor, hace muy bien ayudar al otro, ojalá no hubiera más personas que tengan que pasar por algo tan triste como no tener para comer”, cerró.

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