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Un nuevo Martín Fierro para el piquense Martín Caramella

La Asociación de Periodistas de la Televisión y la Radiofonía Argentinas (APTRA) realizó la 25° entrega de los premios Martín Fierro de Cable. La ceremonia, que reconoce a las mejores producciones y figuras de la TV paga, premió al piquense Martín Caramella por su programa MMD Maxi Mediodía, emitido en América 24.

El evento tuvo lugar en la noche de este último lunes, en el Hotel Panamericano de Buenos Aires, con la conducción de Gabriela Sobrado y Horacio Cabak. Allí, el reconocido piquense de 41 años y con una vasta experiencia en la producción televisiva, recibió su octava estatuilla en la terna “Económico”, por el programa de cable MMD Maxi Mediodía, conducido por Maximiliano Montenegro.

De esta manera, el programa informativo y de actualidad económica se consagró por encima de las producciones “Comunidad de Negocios·, de José del Río, en LN + y “El Inversor”, de Santiago Bulat y Claudio Zuchovicki, por Metro.

En este contexto es que La Reforma se contactó en la mañana de ayer con el piquense Martín Caramella quien expresó su emoción, habló de su actualidad y también de sus deseos de volver a residir en General Pico, donde habita su madre, su abuela, su hermana, entre otros familiares.

Los comienzos

El piquense de 41 años se fue definitivamente de la ciudad a los 17. “Llegué a Buenos Aires con el sueño de dedicarme a la televisión; esa era mi meta”, recordó.

Y siguió. “No conocía a nadie, y cuando llegué me llamó mucho la atención que los edificios sean tan altos, la ciudad no era como Pico, que teníamos uno sólo nada más”, reflexionó en ese entonces.

Seguidamente, contó que tuvo “la suerte de estudiar teatro, por lo que empecé a dedicarme a eso, me llamaba la atención. Hice un casting y terminé como conductor en un programa para chicos. Y al año, trabajé en la producción de ese programa y después, fui productor ejecutivo”.

Entonces, indicó que “ahí comencé a conocer gente y al mundo de la televisión desde adentro. Empecé a formar mis propios programas y comenzó mi carrera”.

Octava consagración

Martín vivió en la noche de este último lunes una nueva alegría y recompensa por el esfuerzo de los años trabajados, ese que surte sus frutos desde los inicios, desde aquel joven de 17 años que dejó sus raíces para emprender su sueño.

“Ayer –por el lunes- estuvimos nominados con dos Martín Fierro, uno por un programa de Salud y otro que es el programa del noticiero del mediodía de América 24. El del noticiero, honestamente, no lo esperábamos. La competencia era muy fuerte, ya que estábamos ternados con dos programas que están muy posicionados en la televisión. Fue una sorpresa, pero sentimos una alegría enorme, es una estatuilla que sumó a mi colección, este es el octavo y fue una satisfacción muy grande”.

Al mismo tiempo, mencionó que “cuando ganamos el Martín Fierro, nos avisaron que estamos nominados por otro programa que hacemos con Teté Coustarot, en los Quijote de Oro, que se da en Buenos Aires, así que en la misma noche tuvimos dos premios”, expresó.

Caramella consideró que “sin dudas, este es un premio a todos estos años que venimos trabajando, metiendo mucha fuerza a los programas que hacemos. Hoy nuestra productora tiene ocho programas al aire y es un trabajo muy fuerte. Hace diez años que estamos con América, y en este país estar trabajando durante este tiempo en algo que te gusta, es más que un logro. Trabajamos en equipo, con la productora tenemos uno muy bueno. Tiempo atrás, cuando inicié en esto, empecé a contactarme con gente que veía trabajar de lo mismo y así comencé a incursionar y forjar experiencia. Pero sí, requiere mucho trabajo en equipo”, describió el entrevistado.

La “tele” hoy

Martín fue consultado por la cronista de este medio gráfico sobre cuál es la actualidad de la producción argentina y qué opina sobre lo que ha cambiado, notablemente, en la realización.

“Hoy la gente decide qué es lo que quiere ver. Antes los programadores de los canales generaban el contenido para que los televidentes vieran, y hoy la gente exige qué es lo que quiere ver. También cambió la demanda, hoy quieren ver algo, lo buscan y lo tienen”, explicó.

“Sí hay un cambio muy grande también para el negocio de la televisión, porque la torta publicitaria hoy se divide en las redes sociales y en las nuevas plataformas de video, como Netflix. El negocio está cambiando, pero esto es lo que verdaderamente pasa, que la gente elige qué quiere ver y eso antes no pasaba”, afirmó Caramella.

A su vez, remarcó que “la televisión de aire está generando contenidos que quizás no son de mucho interés para la gente, por eso buscan otras producciones en plataformas digitales o de video. Pero bueno, creo que habrá un cambio importante en la televisión donde los programadores tengan que generar contenidos que la gente quiera ver”, concluyó su concepto.

Y en base a estos contenidos mencionados, sostuvo que “hoy el argentino busca mucha ficción, si te fijas en los canales de aire hay muchas, como novelas turcas o de esos países donde la gente viaja con la imaginación, por palacios o escenas nuevas. Quizás quieren abstraerse de la realidad y por eso buscan la ficción, al menos para entretenerse una o dos horas, lo que dure. Ese es el motivo por el cual tienen tanto éxito producciones como La Casa de Papel, porque la gente quiere ver ficción, no tanto sobre la crisis y la realidad en nuestro país”.

Volver, esa es la cuestión

Por último, y a modo de cierre en esta entrevista telefónica que La Reforma pudo coordinar con Martín, el piquense expresó el amor que nunca se puede dejar atrás: la ciudad natal.

Siempre voy a Pico, tengo mucha familia: mamá, abuela, hermana. Y la verdad es que me imagino volviendo a Pico, porque es una ciudad que amo, que tiene todo y que está muy linda. Cada vez que voy no me quiero volver, el regreso es terrible, porque extraño y es mi lugar; La Pampa es mi lugar.

En este marco es que deseó lo siguiente: “cuando finalice mi carrera en la televisión, quiero dedicarme a pasar mis años en mi ciudad de General Pico”.

Y antes de dar por finalizado el diálogo, dejó una anécdota que reconfortó a al trabajadora de este medio. “Siempre recuerdo cuando era chico, que pasaba por el diario La Reforma, y soñaba con conocerla por dentro, que me pudieran hacer una nota alguna vez. Y hace algunos años atrás tuve mi primer reportaje para este diario, sin dudas una de las mejores cosas que me pasó en mi carrera. Por eso, cada vez que me llama La Reforma, siento un sueño cumplido”.

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