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Un emprendimiento local que busca expandirse atrayendo inversores

Fue en el año 2017 que la familia Perotti-Salas, de esta localidad, se lanzó con un emprendimiento muy poco conocido en la zona, incluso en toda la provincia de La Pampa.

(Agencia Rancul)- Hoy ese sueño es una realidad en marcha, que apuesta a seguir creciendo con el empuje de una familia que ofrece a sus inversores bulbos de azafrán, el espacio donde cultivarlos, y el cuidado que necesitan.

Esta no es la primera vez que La Reforma entrevista a Nora Perotti, dueña de este emprendimiento que ya se prepara para comenzar otro ciclo a fines del mes de marzo, momento de iniciar la siembra. En aquella primera charla supimos de qué se trataba esta idea novedosa que llegaba a Rancul y cuál era la apuesta, que no se trataba netamente de la producción del azafrán sino de los bulbos de la especie, que le dan vida a hermosas flores lilas de las cuales surge el condimento tal y como lo conocemos popularmente.

Nora recuerda aquellos inicios y relata a esta corresponsalía que “nosotros comenzamos en marzo-abril de 2017, recuerdo que ustedes estuvieron ahí presentes, iniciamos con un emprendimiento puramente familiar y al año siguiente ya tuvimos inversores de la provincia de Córdoba que son quienes nos habían vendido los bulbos y quisieron invertir acá. Luego, en el 2018, conseguimos muchos inversores del pueblo y se trabajó muy bien, porque es una inversión donde nosotros brindamos el lugar y el cuidado del dinero que ellos ponen al comprar los bulbos que nosotros ofrecemos”, resumió.

Asimismo, la dueña de este emprendimiento explicó que “hoy contamos con inversores de Villa Huidobro, Huinca Renancó y se sumaron muchos de Rancul. Nosotros creemos que nos ha ido muy bien, no tuvimos contratiempos, no tuvimos bulbos que se hayan podrido en cantidad, sino que todos los inversores tuvieron muy buena rentabilidad. El año pasado teníamos siete camas de siembra, cinco de ellas tienen 12 metros de largo por 1 de ancho, hay dos que tienen 20 de largo por 1 de ancho y estaba todo cubierto. Esos bulbos que se sembraron se reprodujeron y, los inversores que no se retiraron, este año vuelven a sembrar sus bulbos así que el lugar que nosotros tenemos ya no nos alcanza, para que imaginen cuál es la rentabilidad”, recalcó.

En cuanto al trabajo que la familia realiza con el azafrán y su clasificación, Nora Perotti explicó que “los bulbos tienen un valor de acuerdo al tamaño que tienen, nosotros en este momento tenemos 5 tamaños, uno muy pequeño que generalmente no se comercializa, pero lo tenemos porque es muy rentable ya que va a crecer y va a alcanzar en el año un aumento del 120% de su valor y después tenemos los numero 1, 2, 3 y 4, que es el mas grande. Nosotros sembramos en marzo o abril y eso tiene un proceso que lleva 7 u 8 meses, requiere de muy poco riego, porque al bulbo le afecta el exceso de humedad, nosotros tenemos que ver que no haya exceso en el cajón de siembra para que no llegue a pudrirse. El calor no les hace nada y el frío tampoco”.

En cuanto a la apuesta de esta temporada, Nora adelantó a La Reforma que “nosotros tenemos la posibilidad de comercializar con una Cooperativa que se encuentra en Córdoba, pero este año vamos a tratar de buscar algún punto para exportar, este es el primer año que nosotros nos vamos a agrandar y vamos a empezar a trabajar solos. Desde que iniciamos en aquel 2017 nos habían dicho que éramos los primeros y seguimos siendo los primeros y únicos en La Pampa. Sí sabemos que hay inversores o productores de azafrán, pero de condimento, en Mendoza, en San Luis había en algunos puntos, pero en La Pampa somos los únicos. Ahora nos largamos solos, así que esperamos un año beneficioso. Si bien seguimos contando con el respaldo de la gente de Córdoba, este año vamos a funcionar como ‘Azafrán Rancul’ puramente”, recalcó.

En lo que respecta al tiempo de cosecha y el resultado esperado por los inversores, la impulsora de este proyecto explicó que ya se preparan para la siembra que se realizará “a fines de marzo o principios de abril, esto lleva un tiempo que puede ser entre 6 y 7 meses. Nosotros ahí cosechamos junto con los inversores que quieran venir. Si todo va bien como el año pasado, sembramos en marzo y cosechamos en septiembre, ahí se limpian y se clasifican y en ese momento el inversor sabe qué cantidad tiene de cada tamaño y sabrá su ganancia”.

Por ultimo, Nora amplió que “muchos nos consultan o tienen dudas de cuánto pueden invertir, nosotros siempre les decimos que lo que quieran, lo que tengan, el dinero que quieran ahorrar y siempre estamos dispuestos a responder las dudas o consultas que puedan surgir”.

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