MARTES 07 de Febrero de 2023
 
 
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¿Política sin vacaciones?

A esta altura de enero, con los Reyes Magos que concretaron su visita a las y los niños argentinos, de la mejor manera que pudieron. La esperada tranquilidad del verano -que esta pegando fuerte- se ve, sino alterada por lo menos con escenarios diferente a otros años, porque la política se esta jugando a full.

Los medios, que en esta época de ‘vacas flacas’ en lo que se refiere a la información, se alimentan de circunstancias que alteraron ese horizonte, al que estabamos acostumbrados.

La ‘guerra’ presidencial contra la figura del titular de la Corte Suprema, que ha tenido diferentes ejes de apoyo. Los más recalcitrantes ‘albertistas’ y que están sujetos al auxilio económico del Gobierno, no vacilaron en ayudar a empujar los cañones.

Por otro lado están quienes han manifestado su disconformidad, con la cúpula de la Justicia, porque sus recientes fallos, perjudican, más allá de cualquier otra disquisición, a las provincias, que en su mayoría podrían ver afectados los fondos nacionales de coparticipación.

Se han podido escuchar diferentes argumentaciones en torno a la decisión jurídica de la Corte Suprema de reintegrarle fondos a la Ciudad de Buenos Aires, respondiendo positivamente al reclamo realizado por Horacio Rodríguez Larreta.

El presidente Alberto Fernández sostiene que no tiene el porcentual que le asigna como reintegro a la Ciudad, ofrece bonos a 90 días, pero surgió inmediatamente la negativa a aceptar esa oferta, en tanto, resultaría, prácticamente, de muy difícil cumplimiento.

Como dicen Enrique Santos Discépolo en el tango ‘Cambalache’, “Vivimos revolca’os en un merengue. Y, en el mismo lodo, todos manosea’os” <EM>La realidad Argentina, escrita en el año 1934, en el ‘argot’ lugareño, que se viene materializando desde muchos años atrás.

Pocos cambios se pueden apreciar. Por eso no podemos dejar de citar otro verso tanguero que nos pone de relieve que ‘todo esta igual’. “No hay aplaza’os, ¿qué va a haber? Ni escalafón. Los inmorales nos han iguala’o. Si uno vive en la impostura y otro afana en su ambición. Da lo mismo que sea cura, colchonero, rey de bastos, Caradura o polizón”. Faltaría agregarle practicante de político.

Parece irreal, pero es la más absoluta verdad. Han pasado 89 años y seguimos repitiendo los mismos errores, según la visión tanguera . La ambición por el poder no nos ha permitido progresar. Avanzamos porque el mundo moderno y las nueva generaciones empujan, pero hasta ahora mantenemos los mismos vicios, que siempre nos condujeron al fracaso.

Ahora estamos enfrascados en una pelea ‘interpoderes’, cuyos resultados nadie puede predecir.La Carta Magna, esta ‘roja’ de vergüenza, porque ha pasado a ser un recuerdo, ya que ni la sociedad se siente protegida por sus normas.

No resulta fácil moverse informativamente en situaciones tan controversiales, donde esta claro que lo único que se persigue es tener Poder y si es posible la ‘lapicera’ y con tinta. No que te den un bastón de mando con una birome gastada y el poder pasa por otro lado.

Desconcierta, asombra y lo que resulta más llamativo, no surge nadie que ofrezca un escenario real, donde los y las argentinas, sepan hacia donde vamos y cuanto nos costará llegar al objetivo fijado que, es crecer y tener un futuro claro.

El 2023 será un año -nadie lo pone en duda- netamente político. Todo lo que se haga, proyecte, anuncie o prometa, esta teñido de una clara intencionalidad de ganarse al votante. Y esta situación deforma la realidad y confunde al punto que la sociedad deberá hilar fino para separar gestión de campaña.

Aparecieron los pronosticadores, los opinólogos, los especialistas encuestadores que recogen las respuestas de una ciudadanía que ya salió del ‘taper’. Los escucha, pero en verdad votará siempre y cuando este presente la ‘yapa’.

Un juego que se práctica desde que volvimos a ingresar a períodos democráticos. Una deformación del verdadero sentido de la democracia y la pérdida de valores: “¿Si te voto, cuanto me das?”, rompe todos los esquemas de poder lograr gobiernos probos, preparados para gobernar en serio.

En esta escuela de ver: quienes son los más ligeros, se prepara la mayoría y los resultados que se obtienen- salvo las excepciones, que existen y son muy dignas, es un total fracaso.

Enfrentar las complejidades de un gobierno, en un estado de quebranto social y económico como el que vivimos, requiere a los mejores, que a su vez debe rodearse también de los más formados para desempeñarse en cada área. Armado el equipo, se sale a jugar un partido, que hoy en Argentina, es ya arrancar perdiendo.

En razón de estas disquisiciones, es que hicimos la pregunta: ¿vacaciones o política?. Ambas cosas será difícil, puedan realizarse con simultaneidad. Por lo que apreciamos, habrá más actividad electoralista que días de reposo.

Los resultados: habrá que esperar. No dudamos que pueden surgir sorpresas, donde menos se supone.

Hoy todo es una incógnita.

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