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No más silencio en 'Ruido y Nueces'

Desde ayer a las 14:00, la sala independiente de teatroRuido y Nueces’ retomó actividades presenciales, con una primera clase del taller de entrenamiento actoral. El grupo se reunirá semanalmente. En forma saludable para la comunidad, también las actividades culturales empiezan a recuperar posibilidades concretas de desarrollo y continuidad.

Estela Pacheco, actriz, directora escénica y gestora de ese espacio cultural relató durante una entrevista con La Reforma algunas de las alternativas virtuales que puso en práctica desde que se inició el período de cuarentena social por pandemia, anticipó las próximas iniciativas para reactivar la vida teatral local y llamó la atención sobre las dificultades y consecuencias que causan las restricciones vigentes sobre los emprendimientos culturales independientes.

“Estoy muy contenta. Hoy (por ayer) reiniciamos actividades presenciales, con clases de teatro. Fue un cambio grande el que vino con la pandemia, no solo aquí sino a nivel mundial, todo se ve distinto”, reflexionó Pacheco.

“Hubo un primer momento en que no pensaba que esto iba a ser tan largo. Tenía la esperanza de que esto terminara pronto. Pero cuando todo se prolongaba y se vio que no se trataba solamente de quedarse un tiempo en casa, creo que a todos nos pasó eso de sentir la necesidad de reinventarnos. En lo que hace al teatro y a la actividad que se genera y circula en ‘Ruido…’, me aboqué al tema de las plataformas on line, y empecé a trabajar con Zoom”, resumió.

Sin embargo, solo con voluntad no alcanza. También hace falta que se den otras condiciones para que los proyectos prosperen. “Coincidió el inicio de la cuarentena con el momento en que estábamos empezando las clases – situó Estela- . La primera propuesta que surgió para poder darle continuidad al entrenamiento y a la formación actoral fue la de intercambiar filmaciones. Actuar frente a una cámara y luego compartirlo. Pero fue muy difícil de realizar, no teníamos experiencia en el tema y creaba inseguridad”, admitió.

“Les propuse entonces la idea de hacer teatro leído. Y está bárbaro, les gusta mucho, seguimos haciéndolo por Zoom. Entonces armamos dos grupos, nos encontramos en dos noches cada semana, con gente hermosa que gusta del teatro. Algunos ya tienen experiencia y nos conocemos de antes, otros son nuevos”, deslindó la directora.

“La propuesta consiste en que yo les mando la obra unos días antes y trabajamos el tema de los autores. Hemos seguido dos líneas, una de autores contemporáneos, argentinos, y otra de autores clásicos como Chejov, Arthur Miller o Tennessee Williams, por nombrar algunos”, ejemplificó.

“Una vez a la semana leíamos una obra distinta. La propuesta incluía, y sigue incluyendo, además de la lectura de la obra, hablar de sus características, detenernos y analizar cómo escribían los dramaturgos de otras épocas, para poder apreciar los contrastes con autores de nuestra época, de Argentina. Hemos estado leyendo de Javier Daulte, o textos de poesía de Alejandra Pizarnik, o “La escala humana”, de tres autores (Javier Daulte, Rafael Spregelburd y Alejandro Tantanian)”.

“Lo bueno de todo esto fue que sí o sí leíamos. Uno a veces a los alumnos les dice que en el tiempo en que no nos vemos sigan leyendo, que siempre es importante para el actor tener una lectura a mano. Y con esta propuesta de teatro leído nos mantuvimos más cerca de pensar la actuación desde la lectura”, continuó Estela Pacheco..

No obstante haberse reiniciado ayer las actividades presenciales, las rondas de teatro leído continuarán en el espacio virtual de ‘Ruido y Nueces’. “Por ahora solo puede haber reuniones presenciales hasta las 20:00 horas. Estos encuentros a través de zoom seguirán hasta que podamos hacer reuniones personales hasta las 22:00 por lo menos”.

De los grupos conformados hasta ahora participan, en total, doce personas. “Seis en el encuentro de los lunes, y otras seis en los de los martes”, detalló la directora.

Entrenamiento

La propuesta que se inició ayer es de entrenamiento actoral. “Está a cargo de Julieta Martín, una maestra de teatro formada en Córdoba. El grupo que empezó ahora – de 14:00 a 16:00 horas- es uno que estaba ya en condiciones de hacerlo en el mes de marzo, cuando se suspendieron todas las actividades. Por otro lado hay un grupo de alumnos, que están conmigo, que vienen de otras experiencias en años anteriores”, puntualizó.

En la semana próxima comenzará otra instancia presencial. Habrá entrenamiento actoral para personas con trabajos escénicos previos. “Lo vamos a dictar entre Juli y yo, con gente ya conocida en el medio, porque hacen teatro desde hace tiempo”. (Las personas que quieran informarse sobre otras posibilidades de participación, podrán llamar al celular 2302 638439) o a través del perfil de ‘Ruido y Nueces’ en la red social Instagram).

Salas, actores, actrices

Sobre el final de la entrevista, Estela Pacheco anticipó algunas reflexiones sobre las consecuencias y dificultades que plantea la restricción de actividades sociales –y con ellas, la posibilidad de realizar espectáculos-.

“Hubo ayuda (económica) para actores y actrices, en forma individual, a través del Instituto del Teatro. Y también hubo, y hay, dificultades para sostener las salas y otros espacios dedicados a esta disciplina artística. Por ejemplo, ‘Ruido y Nueces’ es el único teatro independiente que hay en Pico. Hay otros en la zona, por ejemplo en Intendente Alvear está La Quimera. Y en Santa Rosa otros dos o tres”.

“A través del Instituto Nacional del Teatro hubo algunas acciones de ayudas, pero no les podían dar a todos. Nosotros pudimos ingresar en la última, que fue la tercera etapa del Plan Podestá. Se trata del rubro “ayuda a producción de obra, en relación con ‘La moribunda’, que estrenamos en diciembre de 2019. Es un pequeño aporte que ayuda a sostener los gastos que venimos afrontamos en estos meses, sin haber podido utilizar el espacio”, resumió la directora piquense.

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