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"Nada reemplaza la experiencia física en comunidad", dijo el Padre Fabián

El Padre Fabián, cura de la Parroquia 'Pompeya', confirmó que esta pandemia ha cambiado hasta los hábitos religiosos. Ya no se celebran misas con público presente, pero si se realizan a través de las redes sociales y para él esa es una manera de seguir encontrándose con los fieles de esta comunidad.

“Lo que no tenemos en la comunidad en este momento son las actividades físicas presenciales de ningún tipo, ni los sacramentos, ni misas ni bautismos, tampoco los grupos de catequesis. Pero eso no significa que la comunidad no esté activa”, explicó el Padre Fabián, en el marco de la cuarentena por coronavirus.

La misa se celebra todos los días a las 19:30 horas a través de la página de Facebook ‘Parroquia Pompeya General Pico’ y es allí donde de manera virtual se reúnen cientos de espectadores, que habitualmente concurren de manera presencial. Aunque, en tiempos de aislamiento social preventivo, las reuniones que aglomeran a muchas personas están prohibidas.

En tanto, el entrevistado recordó que también a las 8:30 de la mañana hay un momento de oración, también a través de Facebook. “También estamos con actividades más capilares, tenemos una ‘Pompeya Escucha’ para la gente que está angustiada y que está sola”, reveló.

Consultado sobre lo que provoca el encierro en las personas, el Padre Fabián aseguró que nadie abandona la Fe. “Al contrario, en tiempos difíciles, cuando la gente se siente más vulnerable y experimenta más su pequeñez y su fragilidad es cuando más se da cuenta que no es autosuficiente y que no todo lo puede, y no abandona la Fe”.

Ahora, en esta misa virtual, estamos teniendo entre 130 y 140 conexiones cada día, estamos hablando cerca de 200 personas cuando en las misas que se hacían antes de la pandemia concurrían solo 15 o 20 personas

Asimismo, mencionó que para hacer los videos en vivo un poco más ameno y más cálido, se entabla un diálogo con los fieles que van participando, preguntándoles de qué lugar son “porque eso nos hace sentir un poco a todos más juntos”, destacó.

“La mayoría de los que se conectan son pampeanos, de la Adela, de Castex, de casi todos los pueblos. Hay gente de Río Negro, Córdoba de la ciudad de Buenos Aires. También seguidores internacionales de países como México. Esta es una posibilidad también muy grande para la iglesia”, deslizó.

Trabajo social

En este contexto actual es donde las necesidades se incrementan y se duplican el número de familias que acuden a las iglesias por ayuda para sostener su economía. Por otro lado, muchas personas aún continúan sin poder retomar su actividad económica porque no están habilitados por el DNU presidencial y eso hace que tengan que permanecer en la lista para seguir recibiendo un sustento que les permita cubrir sus necesidades básicas.

Sobre este punto, el Padre Fabián especificó que “hemos tenido que reformular nuestra Caritas, que es un poco atípica, por lo general es para urgencias. Actualmente está centrada en tratar de mejorar la calidad de vida de las personas, cubrir la falta de algunos elementos esenciales, además de la comida”, puntualizó.

Asimismo, manifestó que mucho de los voluntarios de la Cáritas son personas que ahora están en edad de riesgo, y por ello no están concurriendo para clasificar las donaciones, entre otras tareas, por lo que son menos las personas que están pudiendo colaborar.

Catequesis para los más chicos

En referencia a las clases de Catequesis que suelen tomar los niños, el entrevistado puntualizó sobre la suspensión de esta actividad que se llevaba a cabo de manera presencial antes de la cuarentena.

“Yo tomé decisión de que no dar las clases, ni de forma virtual, ni enviando el material a las casas, porque me parece que sería sobrecargar a los padres que ya tienen suficiente con la demanda de tarea que les envían desde la escuela. Los catequistas tienen la misión de llamarlos, ven como están, pero no estamos con actividades concretas donde tengan que sentarse a hacer cosas”, develó.

Comunidad virtual

Retomando el tema del uso de las redes sociales y las misas virtuales, el Padre Fabián aseguró que “nada reemplaza la experiencia física en comunidad también, en el compartir miradas, gestos, abrazos, saludos, charlar en la puerta antes de entrar a misa. Hay toda una cosa vincular que se da en lo físico. Acá la gente está cada uno en sus casas, me mira a mí pero yo no los puedo mirar a ellos”.

“Los medios tecnológicos siempre son buenos, hay curas que maneja esto mucho mejor que yo, que manejan las redes y viven adentro de ellas evangelizando, pero no es mi caso”, aseveró.

Volver

En otro punto de la entrevista, y en referencia al retorno a la normalidad de todas las actividades, incluyendo las misas, el entrevistado reflexionó y dijo que “yo creo que podrá haber alguna modificación, podrá quedar alguna cosa del uso de las redes sociales para transmitir en vivo las misas, pero en algún momento volverá todo a la normalidad”.

No sé cuándo porque más allá de lo religioso, no podemos vivir sin el encuentro con las personas, y no hablo solo de afectos, la familia, sino también los amigos, los vecinos porque somos seres vinculares y para eso tenemos que estar cara a cara. Es difícil que podamos acompañar a alguien de manera virtual

Ayudar

En torno a la ayuda que brinda la Parroquia a las personas necesitadas, el Padre dijo que se han realizado sesenta asistencias de alimento, más otras que tienen que ver con el abrigo, lo material, o el pago de algunos servicios.

“Algunas necesidades superan lo que una Cáritas parroquial de barrio puede hacer y lo hemos derivado a la municipalidad que ha dado respuesta”, aseguró.

Seguidamente y en relación a la ayuda espiritual que brinda a los fieles, muchos que atraviesan diversas situaciones de duelo o angustia, Fabián confirmó que realiza llamadas telefónicas para charlar con esas personas y de esa manera estar presente, aunque no sea de manera física.

“A resolver algunas necesidades espirituales podemos adaptarnos, y a otras no podemos encontrarles la vuelta”, manifestó.

Economía parroquial

Otra de las variables de esta pandemia es la situación económica que atraviesan diversos sectores de la comunidad. En este caso, el entrevistado explicó que el Obispado pasa por una situación complicada, porque el diezmo que recibe es menor en tiempos de pandemia. Este dinero ayuda para cubrir gastos esenciales y sueldos de los empleados, que ahora no están en sus tareas.

“Al haber cuarentena, poco se puede enviar al Obispado para que pueda pagar los sueldos y el funcionamiento mínimo, por eso el Obispo pidió ayuda”, recalcó.

“En lo concreto, en la Parroquia Pompeya no hay problemas porque hay una comunidad que ha tomado conciencia de esto, y lo voy diciendo en las misas. El funcionamiento sigue y tenemos una de las capillas que tiene cuenta bancaria y la gente va pidiendo el CBU y depositando lo que quieren y pueden. O si no pasan y tiran por el buzón un sobre con dinero. Ninguna de las parroquias está pasando un mal momento”, confirmó el Padre.

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