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"Muchas personas que teletrabajan lo hacen en la única mesa que tienen para compartir con su familia"

El Senado de la Nación votó afirmativamente ayer la ley de teletrabajo, que ya tenía media sanción de Diputados.

Desde la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara Alta, el pampeano, Daniel Lovera, fue el encargado de la coordinación política y operativa para llegar al recinto con dictamen favorable.

-¿Cómo analiza el desarrollo y la evolución del tratamiento de esta ley?

-El tratamiento de esta ley resulta un proceso acelerado por la pandemia pero que cuenta con gran cantidad de antecedentes. En el Congreso hay proyectos presentados desde 2002 y nosotros, hace años que retomamos el tema e hicimos avances importantes en el trabajo institucional con la OIT (Organización Internacional del Trabajo). El teletrabajo es una realidad y la ley hoy ya es urgente. Hay muchas iniciativas constituidas paralela o complementariamente, pero lo concreto es que tenemos un proyecto que tiene media sanción.

Existen diferentes matices pero la mayoría de lo trabajado tiene puntos en común. Debemos avanzar en lo central, que es garantizar los derechos de quienes trabajan bajo esta modalidad para proteger la integridad de su empleo.

-¿Cómo imagina el mundo del trabajo ante la constitución de lo que será la nueva normalidad?

-El sindicalismo, movimiento al que pertenezco, fue de los primeros en ver la necesidad de abordar un marco regulatorio para el teletrabajo. El mundo del trabajo se transforma y la articulación entre el Estado, las empresas y las personas que trabajan es indispensable.

Tenemos que recuperar el motor de la producción mundial, y eso se hace protegiendo a trabajadoras y trabajadores que representan la integración primaria de un nuevo pacto social.

La media sanción que tenemos en nuestras manos establece pautas fundamentales para salvaguardar el trabajo y la salud, y permite a los convenios colectivos ampliar derechos de acuerdo a su sector y a sus particularidades. La importancia de la negociación colectiva como herramienta esencial para reducir la desigualdad y profundizar la protección laboral es clave para el desarrollo. La negociación colectiva es un mecanismo vital del diálogo social, diálogo imprescindible en este camino hacia la recuperación y proyección de la nueva normalidad.

-¿Qué actores participaron del armado de este proyecto?

-Tratamos un texto que es fruto del consenso con diferentes fuerzas políticas. Quienes somos autores de proyectos regulatorios del teletrabajo en Argentina hicimos nuestro aporte. Logramos acuerdos y alcanzamos denominadores comunes. Todos los sectores que componen el ‘diálogo tripartito’ -tan necesario en estos tiempos- participaron. El ministro Moroni estuvo en las dos Cámaras y se escucharon las representaciones de trabajadoras y trabajadores de nuestro país; y también se abrió ese espacio al sector empresarial.

Estamos cumpliendo nuestra tarea. Como dijimos en la Comisión de Trabajo, necesitamos regular esta modalidad, pero tenemos que hacerlo incluyendo los derechos de las personas que trabajan en los escenarios más diversos. Por eso hablamos de presupuestos mínimos y resaltamos la importancia de las negociaciones colectivas, hasta aquí garantes de la dignidad de las familias trabajadoras.

-¿Cuáles son las misiones esenciales que esta ley persigue?

-Esta ley no busca promover el teletrabajo, para eso se tendrá que avanzar con otras herramientas, esta ley regula una actividad que en algunos sectores se está dando de hecho. Aquí simplemente buscamos dar un marco de respeto a los derechos de trabajadoras y trabajadores que hoy realizan sus tareas en un lugar distinto, a través de la tecnología, al que inicialmente la empresa o el Estado habían dispuesto. Terminemos con el mito de pensar que el teletrabajo aplica solo a la mano de obra altamente especializada y que por eso genera empleos legítimos y bien remunerados. Eso ocurre y está bien, pero lejos está de que sea en la mayoría de los casos. Y sí quiero agregar que, en contra de lo que opinan algunos sectores, también son necesarias las regulaciones para estas tareas.

-¿A qué se refiere cuando habla de regular también los sectores que ya están funcionando así?

-En primer lugar, porque estoy convencido que por más que exista una gran especialización, mucha demanda y mejor remuneración, las/os trabajadoras/es deben tener regulados sus derechos, aunque hoy tengan disponible su lugar en el mercado laboral.

Segundo, porque este tipo de persona trabajadora es solo una parte de quienes teletrabajan, existe otro grupo, muy masivo, que no son empleados super especializados ni cobran grandes salarios. Al contrario, hay quienes se insertan en la gama de salarios más baja del país e igual hoy están obligados a teletrabajar. El problema es que mañana, cuando termine la pandemia, si nos quedamos sin regulación, seguirán haciendo lo que hacen en condiciones de precariedad. En algunos casos pagando su propia computadora y conexión a internet o trabajando en la única mesa disponible para toda la familia en la casa. Estoy hablando de quienes tienen que correr las cosas del desayuno para trabajar cuidando que sus hijas/os no se acerquen, a la vez de preocuparse por cada comida familiar. Eso es lo que sucede sin regulación. Nadie quiere trabajar en esas condiciones. Esas personas no están pidiendo y valorando el teletrabajo, son, justamente, a quienes más tenemos que ayudar.

-¿Y qué evita esta regulación?

-Evita que ocurran excesos. Los intereses contrapuestos se exacerban más aún cuando queremos legislar normativa laboral y las partes se encuentran en una relación desigual. En ese sentido, proteger a la parte más débil de esa relación, no es solo un principio fundamental de la legislación, sino que es la bandera que personal e institucionalmente elegí levantar desde hace muchísimos años.

-¿Por qué no se aceptaron modificaciones a la media sanción de Diputados?

-Por dos razones: primero porque no estamos de acuerdo con las modificaciones que propuso la oposición en el borrador que nos alcanzó; y segundo, porque la ley que se sancionó es un texto al que se arribó producto de las diferentes iniciativas y aportes de quienes participaron de las reuniones de Comisión de Trabajo, pensado para proteger a trabajadoras y trabajadores de nuestro país y garantiza sus derechos. No todas las propuestas lo hacían. Hemos escuchado a algunos sectores propiciar la ausencia de regulación para no entorpecer el mercado ni sus posibilidades de crecimiento. Todos sabemos que la falta o deficiencia en la regulación además de generar conflictos, provoca abusos. El trabajo digno que Argentina necesita solo podrá generarse y sostenerse en tanto seamos capaces de sancionar leyes que permitan que esos trabajos se desarrollen en el marco del respeto de los derechos.

-¿Cuáles considera causas de la urgencia?

-Era necesario avanzar hoy (por ayer) con esta ley porque el Poder Ejecutivo tiene que trabajar en su reglamentación. Esta es una ley equilibrada y adecuada para los tiempos que corren. El texto que vamos a sancionar amplía derechos. El objetivo de esto es iniciar un proceso de actualización normativa incorporando nuevos derechos para una nueva modalidad laboral, el mundo del trabajo se transforma, el trabajo se organiza de otras maneras, y una de ellas es la forma remota conocida como teletrabajo, esta modalidad hay que regularla, esto es lo que hicimos con esta ley. Establece una regulación de carácter general dentro de la Ley de Contrato de Trabajo. Así, serán las negociaciones colectivas -Estado, empresa y sindicatos- las que definan cada una de las particularidades para cada actividad considerando las que le son propias en cada caso.

-¿Cuáles son los puntos que destaca de esta ley?

-Entre otros puntos, consagra el derecho a la desconexión digital, que implicará garantizar el respeto del tiempo de descanso y las licencias de quienes trabajan, así como de su vida familiar y personal. Este es un derecho por el que debemos seguir trabajando, para que sea una realidad no solo para quienes teletrabajan, sino para todas las personas trabajadoras de nuestro país. También, en esta normativa se incorporan expresamente las tareas de cuidado. Esto es un hito en la legislación.

Comenzamos a transitar un camino que empieza a saldar una deuda de hace años: visibilizar y reconocer a las tareas de cuidado como un trabajo. La ley dice que teletrabajar está sujeto a la voluntad de la trabajadora o del trabajador, y que tendrán la opción de volver a la modalidad presencial, conforme a las pautas que se establezcan en su reglamentación y en las negociaciones colectivas.

Las empresas que propicien la modalidad de teletrabajo deberán proveer el equipamiento tecnológico y el complementario para el correcto desempeño y el soporte técnico para garantizar su correcto funcionamiento; así como el acceso a internet sin costos económicos para quien teletrabaje. Quedan muchos derechos por conquistar, pero me enorgullece saber que desde el mundo del trabajo empezamos a saldar deudas y garantizar derechos que hace tiempo deberían ser realidad.

Estamos abocados a consolidar un nuevo pacto social, con representación de todos los sectores institucionales, sociales y económicos para poner nuevamente a la Argentina de pie. El trabajo digno será la herramienta para proyectarnos en un futuro pospandemia con profundas transformaciones globales. Se vuelve entonces imprescindible que el derecho laboral acompañe los cambios sociales y las modificaciones en las formas de organizar el trabajo, esta es la manera de cumplir con su fin último: la protección de trabajadoras y trabajadores de toda la Nación.

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