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'Mi pecado es ser dirigente sindical, ser indígena, ser cocalero'

"Tengo la obligación de buscar la paz", dijo el mandatario boliviano al anunciar que deja el gobierno para intentar frenar la escalada de violencia desatada por la derecha. Remarcó que su renuncia es 'para que Mesa y Camacho no sigan persiguiendo a dirigentes sociales"

El presidente de Bolivia, Evo Morales renunció a su cargo y se refugió en la localidad de Chimoré junto al vicepresidente Álvaro García Linera. Morales anunció su salida para evitar que siga la escalada de violencia desatada por la derecha contra funcionarios y militantes del Movimiento al Socialismo (MAS).

Ante las versiones que hablaban sobre un pedido de asilo en la Argentina o en México, Morales aseguró que piensa quedarse en Bolivia. ‘No tengo por qué escapar‘, escribió en su cuenta de Twitter.

Evo aseguró que su renuncia ‘no es ninguna traición‘ y convocó: ‘La lucha sigue. Somos pueblo‘. ‘Dejamos una nueva Bolivia en proceso de desarrollo. Le digo a las juventudes: sean humanos con los más humildes‘, añadió.

El recién dimitido presidente de Bolivia arremetió contra la misión de auditoría electoral de la OEA que detectó irregularidades en los comicios de octubre. ‘La comisión de la auditoria de la OEA ha tomado una decisión política‘ al exigir nuevos comicios en Bolivia, declaró Morales. ‘Algunos técnicos de la OEA están al servicio de grupos de poder‘, agregó.

‘El golpe de Estado se ha consumado‘, expresó por su parte García LInera, quien también renunció. Agregó que cumplirán el grito de rebeldía del líder indígena Túpac Katari: ‘¡Volveremos y seremos millones!‘.

En medio de una nueva ola de violencia, ministros y funcionarios habían renunciado en bloque a sus cargos. Opositores que pedían la renuncia de Morales atacaron la casa del presidente de la Cámara de Diputados, Víctor Borda, en Potosí, que tras lo ocurrido renunció a su cargo. El ministro de Minería, César Navarro, presentó igualmente su dimisión luego de que su casa, también en Potosí, fuera incendiada por un grupo de opositores. Le siguió la renuncia del ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez.

El líder regional opositor Luis Fernando Camacho entregó este domingo en la casa de gobierno de La Paz una carta de renuncia que pretendía que firme Evo Morales y una Biblia. Acompañado por miles de personas, Camacho ingresó a la vieja casa de gobierno de la Plaza Murillo junto al dirigente cívico de Potosí, Marco Pumari.

Camacho, líder del Comité Cívico Pro Santa Cruz, Pumari, y el abogado Eduardo León, se arrodillaron ante un enorme escudo boliviano en medio de un salón de la casa de gobierno, donde depositaron la carta y la Biblia, según una foto divulgada en las redes sociales.

El Ejército y la Policía pidieron la renuncia de Evo Morales

Antes del anuncio de Morales, los jefes de las Fuerzas Armadas y de la Policía de Bolivia pidieron al mandatario que renuncie, en línea con el reclamo de los dirigentes opositores golpistas.

“Luego de analizar la situación conflictiva interna, pedimos al presidente del Estado que renuncie a su mandato presidencial permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad, por el bien de nuestra Bolivia”, dijo el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, general Williams Kaliman, ante la prensa.

“Nos sumamos al pedido del pueblo boliviano de sugerir al señor presidente Evo Morales que presente su renuncia para pacificar al pueblo de Bolivia‘, declaró por su parte el comandante general de la Policía, general Vladimir Yuri Calderón.

Morales había convocado ayer a nuevas elecciones, tras una auditoría de la OEA que detectó ‘irregularidades‘ en los comicios, pero su anuncio no conformó a líderes opositores que volvieron a exigir su renuncia en medio de tensiones crecientes y ataques a casas de funcionarios.

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