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Los pampeanos disfrutaron de un gran día de reencuentro familiar

Después de casi 60 días de aislamiento, muchos pampeanos pudieron compartir el almuerzo dominguero con familiares. Las rutas de la provincia mostraron un tránsito nunca visto en los últimos dos meses y las autoridades provinciales calificaron como "muy buena" a la experiencia.

Algunos jugaron “de local”, recibiendo a sus seres queridos, pero otros lo hicieron de “visitante”, aportando algo para poner sobre la parrilla o dentro de la olla, y hasta haciendo algunos kilómetros en los casos que fueran necesarios en pos del objetivo de volverse a estrechar en un abrazo o darle un beso a esa persona querida, con la cual se había hecho habitual que el único contacto fuera a través de mensajes o video-llamadas. Claro que había que respetar ciertas conductas, pero también es cierto que tantas ganas contenidas debían manifestarse de algún modo.

Desde temprano comenzó a notarse en General Pico, y también en muchas otras localidades de La Pampa, un movimiento más intenso al que nos estábamos acostumbrando. Los primeros rayos del sol hacían vislumbrar que el día iba a ser sumamente agradable, y ya pasando las 10 comenzaron a observarse los primeros “humitos” y ese aroma inconfundible del asado. Es como que cada uno se preparó especialmente para éste día, que sería distinto, ameno, esperado y muchas veces imaginado en, ni más, ni menos, que dos meses.

En las rutas el movimiento también fue extraordinario. Pudo observarse como la mayoría de las personas circulaban con normalidad y precaución, utilizando mayoritariamente el “tapaboca”, aún cuando estaban en el interior del automóvil. Flotaba en el aire esa sensación de que nadie quería equivocarse, que se cuidaban los detalles como, quizá, hacía mucho tiempo que no se hacía

No creemos equivocarnos si decimos que fue casi un día festivo, de reencuentro, pero también de esperanza, de responsabilidad, de necesidad de hacer las cosas bien para que ésta golondrina haga un verano, que no se trate de un hecho aislado, sino del comienzo de una nueva normalidad. El puntapié inicial de un partido importante, tal vez no definitorio, pero si trascendental.

La Policía realizó controles en los distintos puestos camineros y también en los accesos a las localidades. Se realizó un diagrama especial “teniendo en cuenta que íbamos a tener mucho desplazamiento de gente”, explicó el jefe de la Policía de La Pampa, Roberto Ayala, en contacto con La Reforma.

En la mayoría de los casos no se pedía documentación, ni persona, no de los vehículos, sino que respetando el protocolos indagaba a los transeúntes sobre su origen y sobre su destino, Casi una formalidad, pero que servía para que cada uno supiera que la autoridad estaba presente, que respetar las normas y recomendaciones era por el bien propio y también de los demás. Por la tarde, en algunos ingresos a ésta ciudad, los uniformados solicitaban ver el documento de identidad, para asegurarse que quien ingresaba a Pico residía en ésta localidad. Así fue que se formaron algunas colas, por ejemplo, sobre la Ruta Provincial 102.

Indudablemente el escenario fue distinto ayer. Muchos aprovecharon para compartir momentos a la vera de alguna ruta o en algún espacio público, pero todo se extendió entre las 10 y las 18, como se había fijado. No hubo excesos (en todo caso harán sido muy pocos) y el contexto pareció poder definirse con sólo dos palabras: responsabilidad social.

Más allá de la gran cantidad de gente que se movilizó durante la jornada, hay que decir que el comportamiento fue ejemplar, y el propio Ayala reconoció que esta positiva experiencia será muy tenida en cuenta por los funcionarios del Gobierno Provincial a la hora de evaluar la medidas a adoptar en los próximos días.

Por otro lado, si las redes pueden ser utilizadas para medir el pulso social, la respuesta de la gente a través de ésta vía fue contundente. Facebook, Twitter o Instagram se colmaron de tiernas fotos, emoticones de corazones y frases muchas veces conmovedoras, que habrán servido para inmortalizar un momento único, que muchas veces no se valora cuando es cotidiano, pero que se extraña “horrores” cuando las circunstancias hacen que no podamos disfrutarlos .

Las charlas bajo un sol acogedor de La Pampa en otoño quedarán como testigos de lo que fue la jornada, con gente que volvió paulatinamente al aislamiento conforme fue fueron apagando los últimos rayos solares de la jornada. Por lo que se ha visto y palpado, la experiencia fue inmejorable.

“Se apela a la responsabilidad social y ciudadana de todos los comprovincianos, para que este domingo represente un festivo encuentro familiar sin dificultad y entorpecer el trabajo llevado adelante por el conjunto de los Ministerios que integran el Poder Ejecutivo del Gobierno de La Pampa. El objetivo primordial es mitigar al Covid-19, preservando la salud y seguridad de todos los pampeanos”, sostenía el comunicado emitido el sábado por el Gobierno Provincia. Hoy lunes, podemos decir que hemos superado la prueba

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