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Liga Pampeana: El explícito divorcio entre delegados y dirigentes

Las discusiones, muchas veces, son protagonizadas por hinchas que ven el árbol, no por directivos que tienen que ver el bosque.

Por Javier Cid

Este nuevo conflicto entre algunos de los clubes con sede en General Pico y la Liga Pampeana vuelve a poner de relieve el verdadero distanciamiento que existe entre los integrantes de las comisiones directiva de las instituciones y los delegados que éstas mismas entidades tienen en la propia entidad madre del fútbol local.

En ese edificio se entremezclan las amistades, los asados los lunes, alguna cuota de poder y los intereses de los instituciones en toda su dimensión. Para completar el cóctel “explosivo”, aparece como ingrediente un grave problema de comunicación entre las partes.

Basta participar de las reuniones de la Liga para saber que las más encendidas discusiones se producen entre apasionados simpatizantes, que “pelean” por lo que creen que es lo mejor para “su” equipo y no entre dirigentes que deben contextualizar las decisiones en un escenario mucho más amplio y complejo, porque los clubes de Pico no son solamente fútbol, sino un montón de otras actividades que hay que sostener.

Las discusiones, muchas veces, son protagonizadas por hinchas que ven el árbol, no por directivos que tienen que ver el bosque.

Los delegados en la Liga, quizá todos, son personas de buena voluntad que concurren semanalmente a la sede de calle 1 a “dar una mano” a su club. Después, algunos se quedan casi eternamente porque terminan formado un “grupo de amigos”, como lo definió el propio Cuevas. Desde allí es que se entiende que hay personas que, a lo largo de su historia, han representado a varias instituciones, con la anuencia de dirigentes que así “se sacan un peso de encima”.

La dirigencia de los clubes, verdaderos dueños de la Liga Pampeana, en este caso, muchas veces toma como un aspecto menor su representación en ese ámbito y no se interesan demasiado sobre los que ocurre en cada reunión, hasta que aparecen situaciones como las actuales. Allí se agarran la cabeza y surgen las divergencias.

Cuevas dijo en la presentación de la conferencia de prensa que la iniciativa que tanto lo molestó (lo que quedó reflejado en audios de whats app irreproducibles por el nivel de agresividad y vocabulario utilizado) había estado impulsada por Pico F. Ball, Ferro de Pico, Cultural Argentino y Sportivo Independiente, y también dijo que los delegados que allí estaban presentes demostraban que la Liga estaba “unida”.

No sería éste un detalle importante si, en el encuentro de ayer, no hubieran estado presentes, por ejemplo, los delegados de Ferro de Pico y de Independiente, dos de las instituciones cuyos presidentes fueron calificados como responsables del conflicto. La pregunta es: ¿fueron los delegados a bancar a Cuevas a pesar de lo que opinan los presidentes de sus clubes?

La verdad de Cuevas

El presidente de la Liga dice, y tiene razón, que en el fútbol de la Argentina, las ligas está regidas por el Consejo Federal, organismo de AFA, y que fue la misma Asociación del Fútbol Argentino la que decidió que ninguna de las categorías, en ninguna parte del país, podía comenzar con los entrenamientos. Si alguno lo hiciera, seguramente será sancionada por burócratas que están detrás de un escritorio en la sede la calle Viamonte, en Buenos Aires.

Claro está que la determinación de AFA está basada en aspectos que poco y nada tienen que ver con ligas como la Pampeana y eso genera, al menos, una injusticia. Es posible que en el fútbol profesional un equipo pueda sacar ventajas si comienza a entrenar un mes antes que otro, pero en el terreno de la pampeana, o la Cultural, tranquilamente se podrían comenzar “a moverse” atento a la estatus epidemiológico que hay en La Pampa. Así, muchos jóvenes deportistas que hoy andan por las calles de Pico, o cualquier otra localidad, tendrían la posibilidad de estar dentro de un club, preparándose -bajo protocolos- para jugar al fútbol, cuando se pueda y estén dadas las condiciones.

Volviendo al divorcio...

No es la primera vez que ocurre una situación como la actual (en alguna oportunidad no querían dejar que Pico F. Ball organizara el Decanito porque había invitado a equipos no pertenecientes a ligas afiliadas a AFA, por ejemplo ) y, lamentablemente ya no llama la atención que el presidente y uno de los representantes de un mismo club en la Liga tengan discursos en algún punto contrapuestos.

Esto viene a cuento, porque mientras en presidente de Sportivo Independiente,Damián Brun sostenía, en una nota publicada en La Reforma, “nosotros lo que planteamos fue que la Liga viera la posibilidad de contemplar una reducción de los aranceles, En el contexto que nos encontramos, obviamente lo vemos como una necesidad bastante imperiosa. En la disciplina fútbol no estamos cobrando absolutamente nada, y la Liga tiene gastos como tenemos todos los clubes”.

Sin embargo, Cantallops uno de sus representantes- dijo que “todo lo que se habló dentro de la Liga se lo trasmití a la Comisión Directiva, lo hablamos, pero creo que la nota no está firmada. Yo acá adentro defiendo a mi club, como lo hacemos cada uno de nosotros, pero los delegados tenemos que resolver. Mi club no tiene ninguna decisión tomada sobre esa nota”.

En conferencia de prensa, Cuevas apunto al “Rojo”, como uno de los clubes que habían “rosqueado” y tildó a sus dirigentes de ser .... (bueno, no importa) de los políticos.

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