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Las metalúrgicas retoman la actividad: "El reinicio de la actividad va a ser muy complicado"

Fernando Valentín Fernández, propietario de una firma local brindó una explicación concreta de la situación que atraviesa el rubro y cómo será la vuelta al trabajo.

Fernando Valentín Fernández, propietario de una firma local brindó una explicación concreta de la situación que atraviesa el rubro y cómo será la vuelta al trabajo. Además, se refirió a los protocolos sanitarios y el acuerdo de las cámaras empresariales con la UOM.

Como es habitual desde que comenzó a implementarse el aislamiento social, preventivo y obligatorio en todo el territorio nacional el último 20 de marzo, los anuncios presidenciales son esperados con entusiasmo. La posibilidad que se flexibilice el aislamiento en cada etapa, resulta esperanzador para todos aquellos rubros que se encuentran aún imposibilitados de abrir sus puertas.

Durante el último viernes, el presidente de la Nación, Alberto Fernández anunció una nueva extensión de las medidas preventivas, aunque incluyó dentro de las excepciones nuevos sectores productivos. Uno de los que se encontraba con grandes dificultades, es el de la metalurgia.

Esta rama industrial debió cesar con toda actividad desde el mismo día en que se anunció el confinamiento social y comenzó a esperanzarse con un nuevo comienzo desde el último anuncio cuando se confirmó la reapertura de la actividad. A fin de conocer cuál es la realidad del sector en la localidad, diario La Reforma consultó al propietario de una de las firmas piquenses.

“Lo estamos tomando mal, definitivamente, porque no podemos trabajar. Ello conlleva que no podamos pagar alquileres, los servicios y todos los gastos correspondientes al mantenimiento de la empresa”, explicó en el inicio de la comunicación Fernando Valentín Fernández, quien se desempeña sobre maquinarias agrícolas.

Las dificultades planteadas hasta el momento han calado hondo en cada uno de los propietarios, que aguardaron esperanzados por la confirmación oficial del mandatario nacional: “De manera positiva la tomamos, el tema es que va a haber que tener mucho cuidado con todo, con la seguridad del galpón y demás. Por más que puedas trabajar, la gente no anda, así que es bravo el tema”, añadió.

Consultado por ello aseguró que, si bien reciben la noticia con agrado el contexto se planteará con serias dificultades: “Va a ser muy complicado el reinicio de la actividad por el hecho que las cuentas hay que pagarlas, los alquileres y con todo ya venimos atrasados. Va a ser bravo el arranque porque lo haremos endeudados”, añadió.

Argumentó que ello se debe a la falta de trabajo por el “encierro de más de un mes” y los ahorros que ha logrado acumular en los últimos tiempos ya no los podrá destinar a esos pagos. En este sentido, afirmó que fue utilizado para el día a día y poder subsistir, debiendo postergar obligaciones de otro tipo.

Generalidad

Si bien la reanudación, como la muestra Fernando, puede tomarse como una particularidad lo cierto es que todos los trabajadores del medio se encuentran afectados por la falta de trabajo: “Estamos todos en la misma, todos iguales. Venimos atrasados con pagos, los materiales están muy caros, los insumos en general”, aplicó.

El encarecimiento de los productos básicos de trabajo será una problemática, según lo manifestado por el entrevistado, aunque la entrega de los trabajos concretados dependerá también de otras aristas. La espera y los protocolos en cada uno de los lugares donde obtenemos nuestras herramientas también postergarán nuestras labores.

Acuerdo con UOM

Los dirigentes metalúrgicos que lidera Antonio Caló y tres de las cinco cámaras del sector empresarial (ADIMRA, AFARTE y FEDEHOGAR) pactaron el pago del 70% del salario bruto, que representa el 86% del neto, para los empleados que estén sin tareas por la cuarentena y su vigencia se extenderá durante cuatro meses, e incluye un compromiso de mantener todas las fuentes de trabajo.

Por su parte, Fernández fue tajante al respecto y, pese a que retomará la actividad en soledad hasta equilibrar cuentas, tomó una decisión valorable: “No les puedo bajar el sueldo. Prefiero pagarles bien y que ellos estén cómodos, trabajando bien y ganando bien”, añadió.

Sanidad y tradición

Son muchos los establecimientos donde, mediando una charla en la que se discuten proyectos, se estudian reparaciones y trabajos en general, el contacto es próximo. Como consecuencia de las normativas sanitarias, estas costumbres deberán quedar a un lado por el bien social.

“En el rubro metalúrgico, por ejemplo, va gente del campo, también de la ciudad y con todos ellos hay que tener un limitación de distancia. Se atenderá bien, pero con prudencia. Todo va a cambiar, nada va ser como antes que por ahí vos ponías la pava para tomar mates con todos tus visitantes. Eso ya murió”, se explayó.

Adelantándose a una liberación total de la cuarentena, afirmó que aunque pase el tiempo será difícil retomar esas tradiciones sociales. “Hay mucho miedo y lo notas. No hay forma de evitar el mate, cuando te lo preparas aunque sea para tomar solo, te miran raro”, cerró.

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