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"Jugar en primera no estaba en mis planes"

Clara Campi y Milagros Ghigliazza son dos jóvenes piquenses que están incursionando con el hockey en el ámbito metropolitano. Y en ese salto de calidad y exigencia que dieron en los últimos tiempos, las vivencias que se acumulan en un derrotero que ya les permite compartir sensaciones increíbles.

Surgidas en Sportivo Independiente, ambas integran la quinta división de Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires (GEBA), y a su vez, conformaron la plantilla de primera división que protagonizó el último fin de semana la definición del torneo Metropolitano.

“Cuando me vine a probar a GEBA tuve cierto temor de no quedar en el equipo A de quinta división. El coordinador del club nos dijo en ese momento que había solo tres lugares vacantes y generalmente se les daba prioridad a las chicas de Buenos Aires, por lo que esa presión estuvo. Pero después de los entrenamientos y la pretemporada, y cuando faltaba una semana para cerrar la lista, mi entrenadora me llamó y me comunicó que me quedaba. Fue un momento de mucha felicidad”, contó ‘Mili’, quien arribó a Buenos Aires a comienzos de este año, en tanto Campi lo hizo a principios de 2018.

“Muchas ganas de entrar, y ganar”

El sábado, GEBA derrotó a River Plate por penales en semifinales y en el choque decisivo, disputado el domingo, cayó ante Lomas, que ganó también por la vía de penales australianos tras igualar 2-2, obteniendo de esa forma el bicampeonato femenino del Metropolitano.

“Mi objetivo era salir campeona con quinta y tratar de sumar la mayor cantidad de goles en esa divisional. Ser parte del plantel de primera era algo que para nada estaba en mis planes, lo veía como un imposible y mucho menos siendo mi primer año en el club, y con mi edad. Pero bueno, pude debutar en la quinta fecha ante Belgrano, donde afronté primeros dos minutos. No lo podía creer”, agregó Ghigliazza.

La piquense, aún con la emoción a flor de piel tras lo vivido en la cancha de la Sociedad Alemana de Gimnasia de Los Polvorines, comentó que “una vez por semana entrenaba con el plantel de primera división, y a partir de mitad de año las dos nos quedamos a entrenar con ambas categorías. Era arrancar bien temprano por la tarde y regresar de noche, fue duro pero lo disfruté mucho. Los entrenamientos obviamente son más exigentes, hay profesionalismo, y eso me encanta. Además, tener de compañeras a varias Leonas, a quienes veía hasta hace muy poco por televisión, y ahora tuve la posibilidad de entrenar a la par, de vivir un montón de cosas con ellas. El domingo fue una locura toda esa hinchada, los medios. Ante River no pude entrar pero en la final sentí que dejé todo en esos pocos minutos que estuve en la cancha. Nunca sentí nervios, todo lo contrario, muchas ganas de entrar, y ganar. Fue duro perder en los penales, pero coincidimos que se trató de un logro haber llegado a esa instancia”.

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