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Indignación en el ámbito de los gimnasios por la ola de frío

Tras la contundente baja de temperaturas en la ciudad, y los grados bajo cero, durante el día de ayer circularon videos, mensajes y posteos de propietarios de gimnasios indignados totalmente con la dura restricción que aún se les impone al obligarlos a trabajar únicamente al aire libre.

Gimnasios, canchas de pádel y fútbol 5 continúan sin poder trabajar en el interior, lo que desencadenó cierres en muchos casos, y entrenamientos en lugares públicos al aire libre, en otros.

La Reforma ha escrito en múltiples oportunidades al respecto, y la situación es conocida por todos. Sin embargo, el rubro sigue siendo el último en volver a la “normalidad”, al igual que el año pasado, cuando los gimnasios se habilitaron en el último escalón del aislamiento.

Ayer, en horas de la mañana, las cuentas de Instagram de algunos gimnasios publicaron videos y fotos de las máquinas con escarcha por la helada. Esta situación no solo deteriora el equipamiento sino que imposibilita que se desarrollen las clases con normalidad.

En horas de la noche, la rabia, la bronca, y hasta el llanto fue el protagonista de un video que se viralizó, protagonizado por una reconocida profesora y propietaria de un gimnasio de Crossfit de esta ciudad, donde expresa su sentimiento de dolor por tener que trabajar en condiciones “inhumanas” según expresó. Pidió medidas urgentes por parte de nuestros gobernantes y que se levanten las restricciones, teniendo en cuenta que en más de un año de pandemia los gimnasios nunca fueron un foco de contagio.

Sin respuestas

La semana pasada, desde el Gobierno Provincial emitieron un comunicado habilitando el funcionamiento de bares y restaurantes hasta las 23:00. En ese mismo comunicado, revelaron que solicitarían al Gobierno Nacional la autorización para que los gimnasios de La Pampa regresen a trabajar en el interior.

Pasaron los días, y esa respuesta nunca llegó. Este último lunes mostraron que se reunieron con el ambiente del fútbol, para reanudar las competencias oficiales y con público -aparentemente-, pero los gimnasios, las canchas de fútbol y pádel, siguen cerradas.

En esta misma línea, La Reforma contactó al sector de prensa del subdirector de Deportes de la provincia, Ceferino Almudévar, quien el día domingo dijo no tener respuestas, mencionando al lunes como “un día clave”.

Transcurrió el día lunes y se difundió que el regreso era “inminente”, pero tampoco sucedió.

La cronista de este medio entonces, volvió a tomar contacto, y otra vez no hubo respuesta, pero sí se demostraron “ansiosos” a la espera de una respuesta por parte de Nación.

Lo cierto es que el rubro no puede esperar más. No solo están perdiendo afluencia de participantes, sino que están estropeando toda la maquinaria y elementos que tanto dinero cuestan. Otros, peor, porque tienen sus puertas cerradas desde que se anunció la última restricción, ni más ni menos que, el 1º de mayo: el Día del Trabajador.

“Que la gente esté cómoda y en un lugar donde el clima no los afecte también es cuidarlos”

Este medio dialogó ayer con Raúl Ursino, propietario de Dogo’s Gym, gimnasio pionero en la ciudad con casi 30 años de trayectoria y que hoy trabaja con clases al aire libre pero, con la sala de musculación cerrada.

“Hay actividades que podemos llevar a cabo al aire libre, como todos. Pero hay otra parte de nuestro gimnasio que no podemos desarrollar, como es la sala de musculación, porque los aparatos no se pueden sacar afuera. A muchos colegas les está pasando lo mismo”, comenzó relatando Raúl, quien agregó que “la gente está esperando la reapertura de los gimnasios precisamente por esto también, por las actividades que no pueden realizar”.

Consultado sobre la situación climática actual, Ursino respondió que “el frío, el mal tiempo, los horarios acotados, son un gran problema, porque tenemos pocas horas en las que podemos entrenar sin pasar tanto frío, lo que generalmente coincide con los horarios en los cuales la gente está ocupada con la escuela, o el trabajo. Es como que todo coincide y se hace difícil, y la afluencia ha bajado mucho”, puntualizó.

“Las personas están acostumbradas al confort en un gimnasio, a los espacios amplios, limpios, cuidados. No estar expectantes del clima, y solo disponerse a entrenar. Básicamente esta es una problemática importante para nosotros”, apuntó.

Asimismo, recordó que “siempre somos el último rubro en abrir cuando nunca se registraron focos de contagio en los gimnasios. Esperamos pronto una respuesta favorable, queremos trabajar y la gente nos está pidiendo”.

A modo de solicitud, el entrevistado expresó que “queremos continuar trabajando adentro, con el protocolo que siempre aplicamos y respetamos. Después de un año, las estadísticas estuvieron a nuestro favor, siempre. Porque no somos foco de contagio. No se registraron casos significativos dentro de los contagios. Los beneficios de la actividad física son innumerables, desde lo social hasta la salud. La actividad física no está contraindicada, al contrario”.

Y continuó: “Tenemos ingresos mínimos y los gastos son los mismos, con el agravante de que muchos gimnasios tienen alquileres altísimos. En muchos de nuestros casos trabaja la pareja, por lo cual deja de haber ingresos en la familia desde las dos partes. La reducción de los clientes se nota, no solo por las actividades que no podemos desarrollar en el interior sino por el frío en estos momentos. Nuestro gimnasio tiene dos plantas, y nos sobra mucho lugar. Para nada la gente está ‘amontonada’ y sentimos que muchas de las decisiones no fueron acertadas. Estamos esperando la reapertura en el lugar cerrado y poder continuar con nuestras actividades. Que la gente esté cómoda y en un lugar donde el clima no los afecte también es cuidarlos. Evidentemente vamos a ser otra vez los últimos en abrir. Las autoridades necesitan entendernos”, finalizó.

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