DEPORTE | Raúl Scalzotto | Fútbol 5

Fútbol 5: "No puedo trabajar y los pibes me están rompiendo las instalaciones"

Raúl Scalzotto, quien tiene a cargo complejos de canchas de Fútbol 5, expresó su bronca por la situación que está viviendo..

"Esto es de todos los días. Llevamos ya cien días sin poder trabajar y no solo no tengo ingresos, tengo gastos fijos y además esto, de que no pase una tarde sin tener que llamar a la policía, para que saquen a un montón de pibes, que se me meten a las canchas rompiendo tejidos, puertas o lo que sea necesario con tal de poder jugar su partidito", expresó con toda la bronca Raúl Scalzotto, quien tiene a cargo complejos de canchas de Fútbol 5, como la de la 21 y 10.

Ese lugar le pertenece al club Costa Brava, pero en ese caso como las de Cultural Argentino, Scalzotto tomó la concesión de las mismas en un emprendimiento laboral que sin dudas se había transformado en una buena fuente de ingreso para los responsables del lugar y también de empleo para gente contratada para la atención de turnos y mantenimiento de las canchas.

"Ahora no tengo gente en el lugar y eso lo aprovechan para meterse y jugar sin que nadie le diga nada. Al principio iba yo todos los días e intentaba sacarlos, pero un día casi me tengo que agarrar a las piñas porque no te dan ‘bola’ y la gran mayoría son menores de edad que tendrían que estar en su casa o en la escuela y no jugando y rompiendo lo que tanto cuesta mantener", insistió Raúl, notablemente angustiado".

"Es desesperante -resaltó- porque no puedo trabajar y los pibes me están rompiendo las instalaciones. Tengo que agradecer al comisario Costanzo de la Comisaría Segunda, que cada vez que me entero o veo que hay gente adentro del complejo manda efectivos y los sacan. Pero ya me da no sé qué, porque todos los días es lo mismo", repitió.

"Debo decir que este tema de que se meten a jugar en horarios no permitidos o con el predio cerrado, nos ha pasado antes de la pandemia. Pero eran casos aislados y uno de alguna forma lo solucionaba o lo prevenía. Pero ahora, que llevamos cien días sin poder alquilar las canchas, es imposible mantener personal para el cuidado. Y la bronca se multiplica -resaltó- porque uno ve que los que hacen esto, de entrar rompiendo alambrados o puertas, dañando las redes de los arcos son pibes ‘de mamá’, con ropita de marca, que supuestamente gozan de una buena educación y no creo que sus padres no sepan lo que hacen y no les importa nada".

"Sin dudas que la situación me tiene muy mal. Uno espera que los protocolos de seguridad, que presentamos ya hace un mes, sean atendidos y se nos permita volver a abrir, con los cuidados que todos somos conscientes que tenemos que tener. Pero así todo es peor, porque igual se juntan a jugar al fútbol, nadie les dice nada, al menos respecto a que se cuiden se higienicen y cosas necesarias para prevenir el virus. Todo al revés, porque de esa forma sí la cancha de fútbol se transforma en un foco de contagio", advirtió Scalzotto.

"Además está la posibilidad de que se accidenten sin que nadie pueda socorrerlos, con consecuencias que después terminan pagando los dueños del lugar. Si nos permitieran abrir, no sólo nos darían una solución laboral a muchos sino que se solucionaría un problema muy grave que parece que uno solo lo ve, porque si yo no llamo a la policía o alguien me avisa que están jugando, los pibes se pasan el día ahí adentro, en vez de estar en un lugar más productivo, aunque sepamos que van a jugar porque les gusta el fútbol y reunirse con sus amigos", finalizó.

Dejá tu comentario