Provinciales | FEHGRA | Gastronómica | empresarios

FEHGRA cuestiona la política oficial: "las ayudas tardan meses y no son para todos"

La Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica de La Pampa (FEHGRA) advirtió ayer que el sector se encuentra en "una situación realmente desesperante".

La Asociación Empresaria Hotelera y Gastronómica de La Pampa (FEHGRA) advirtió ayer que el sector se encuentra en “una situación realmente desesperante, tanto para el caso de sus más de 500 pequeños empresarios, propietarios de establecimientos, como para las aproximadamente 3.000 familias de empleados”.

Esto, indicaron a través de un duro comunicado de prensa, “por las causas que reiteradas veces hemos fundamentado y que son de público conocimiento, fácilmente comprobables”.

A partir de las restricciones establecidas como métodos para controlar la pandemia, indicaron desde la entidad, “los establecimientos nos estamos fundiendo uno a uno, y la ayuda parece llegar solo cuando el sector se encuentra a punto de estallar, sin notar que en esa especulación muchas familias de emprendedores y empleados se quedan realmente sin trabajo y sin ingresos, literalmente a la deriva”.

Cuestionaron que “los anuncios de los gobiernos son grandes, esperanzadores y amplios, pero en la práctica se retrasan meses para instrumentarse, como si las necesidades no fueran urgentes”, y que “no son para todos: cada medida que se anuncia como positiva al ser instrumentada deja fuera a muchos emprendedores, tal como los REPRO II cuyos parámetros de evaluación no consideran los aumentos reales de costos y salarios”.

Aseguraron que “podemos ser mucho más específicos y detallistas al informar las promesas escuchadas, los tiempos de no ejecución, el por qué muchos emprendedores terminan no siendo reales beneficiarios de las medidas que se anuncian, y el por qué lo anunciado no termina de ser real”, pero prefirieron “no generar una situación de tensión y conflicto. Ya demasiado tenemos con el estrés, desesperación e impotencia que nos genera la situación real que nos afecta, solo estamos pidiendo ayuda”.

Esta ayuda, enfatizaron, debe traducirse en medidas que “nos dejen trabajar en serio o nos ayuden a sobrevivir económicamente. ¿Tenemos que salir a explicar que no se puede vivir sin comer?, ¿Tenemos que nombrar otra vez los establecimientos que ya quebraron? Pedimos ayuda, ayuda no solo para nuestros empleados sino también para los propietarios que en su mayoría no tenemos otra actividad”.

Remarcaron su molestia porque la profundización de las medidas implican que “no los dejan trabajar aunque puedan”, lo que genera reclamos “por el alquiler y si no lo pagan los desalojan, el gas y si no pagan se lo cortan, son padres o madres de uno o más niños, y de su iniciativa y trabajo además dependen 6 ó 7 familias más, y no olviden otro detalle: ya están totalmente endeudados”.

Advirtieron que “el grado de desesperación que debemos soportar en este momento” se agrava porque “después de más de un año de restricciones que ya nadie cuenta con ahorros para afrontar el más mínimo gasto, no sólo del establecimiento, sino de nuestra vida familiar diaria.

¿Qué hay que esperar para recibir una ayuda? Ojalá solo nos sintiéramos abandonados, pero hasta quien ha sido abandonado tiene la oportunidad real de salir a trabajar y valerse por sí mismo. Nosotros no”.

Calificaron el panorama como “un desastre que perdurará en el tiempo y que afectará más aún a la sociedad en su conjunto” y remarcaron que “muestro sector aporta empleo y actividad económica” porque muchos visitantes llegan atraídos por “los servicios de calidad en hotelería y gastronomía, que se diferencian por sobre los de otras provincias”.

“Somos parte del turismo, el motor generador de movimiento económico por excelencia que desde los anuncios ya fue definido como sector crítico pero que en la práctica está abandonado, al menos en nuestra provincia”, ampliaron, y alertaron que “este abandono deja a nuestra provincia sin los servicios fundamentales que captan a aquellas personas-turistas-trabajadores, y por lo tanto se corta el circuito económico que le brinda trabajo y empleo a miles de familias pampeanas”.

Cuestionaron, más adelante, que “lo único que parece abundar además de los contagios es la indiferencia. Solo queda reunir a los empleados y explicarles lo que ya saben: que no nos queda nada por delante, seamos empleados o propietarios”.

En el final, aseguraron que “en nuestros establecimientos la gente es cuidada, y ayudamos a evitar las juntadas clandestinas. Mientras más restricción horarias existen, más juntadas clandestinas y contagios existen…”.

“Por todo lo expuesto, necesitamos con urgencia que los gobiernos estén a la altura del rol que les toca y cumplan con las ayudas prometidas”, finalizaron.

Agencia Santa Rosa

Dejá tu comentario