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Evo Morales busca el candidato que logre unir a su partido para volver a su país

El 3 de mayo los bolivianos volverán a las urnas, esta vez sin Evo Morales como candidato y en un escenario que ha cambiado profundamente.

Comienza la cuenta regresiva. Después de casi dos meses de incertidumbre, Bolivia ya tiene fecha para las nuevas elecciones presidenciales, un paso clave para poner fin a la crisis política y la convulsión social que sacudió al país tras las acusaciones de fraude en los comicios de octubre.

Se abre ahora un calendario electoral que prevé en principio una gran depuración del padrón y la inscripción de las nuevas alianzas y candidatos que surgieron en medio de las protestas que obligaron a renunciar a Morales el 10 de noviembre, presionado por las movilizaciones en todo el país y, especialmente, por la policía y las Fuerzas Armadas, que le retiraron su apoyo.

El expresidente, que en octubre buscaba obtener un cuarto mandato, luego de casi 14 años en el poder, maneja ahora desde Buenos Aires los hilos de la campaña de su partido, el Movimiento al Socialismo, que en los próximos días dará a conocer el nombre de sus candidatos a presidente y vice. Ni Morales ni Alvaro García Linera, quien lo acompañó desde el comienzo de su presidencia, están habilitados para presentarse, según estableció la nueva ley electoral acordada en el Congreso en diciembre.

Morales no ignora que su insistencia en mantenerse en el poder -pese a que la Constitución que él mismo promulgó en 2009 sólo permite dos mandatos consecutivos- fue uno de los detonantes de la furia popular que sacudió al país.

El malestar que sobrevoló toda la campaña previa a los comicios de octubre estalló tras el sospechoso escrutinio, que en un principio indicaba una segunda vuelta entre Morales y su rival de centroderecha Carlos Mesa. Pero tras una interrupción sin explicaciones, el conteo se retomó casi 24 horas más tarde y arrojó un llamativo cambio de tendencia, en el que Morales ya tenía los 10 puntos de diferencia que le permitían evitar el balotaje.

Ahora, desde la Argentina, donde pidió asilo, el todavía líder de los sindicatos cocaleros busca unir a su partido detrás de una figura con la imagen suficiente para ganar la elección. La tarea no será sencilla. Este tiempo de agitación dejó a la vista las divisiones internas en el MAS, con sectores que se han ido alejando de algunas posturas de Evo Morales y otros que lo defienden a ultranza.

Entre los nombres en danza para encabezar la fórmula del MAS figuran el líder cocalero Andrónico Rodríguez, la ex senadora Adriana Salvatierra, el exministro de Economía Luis Arce y los excancilleres David Choquehuanca y Diego Pary.

Justamente, Pary, quien se había ido de Bolivia días después de la renuncia de Evo, volvió este fin de semana a Bolivia.

“Estoy agradecido con los movimientos sociales que han puesto sobre la mesa mi nombre para poder ser parte de los precandidatos del MAS. Soy una persona que viene de los movimientos sociales y en ese marco siempre estaré predispuesto en el lugar que (ellos) decidan que esté. Soy un soldado de la revolución democrática y cultural”, señaló en una entrevista con un medio local.

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