Europeos visitan el país y la ciudad

Una familia oriunda de Francia, pero con raíces españolas, se encuentra vacacionando en General Pico tras varias semanas recorriendo el país. "El fútbol y el asado", las características que nos distinguen según los ojos de estos visitantes. Además, y derribando mitos, mencionaron que pese a la gran diferencia entre el euro y el peso, Argentina maneja un nivel de vida con costos altos.

Julián, de 30 años, y Sofía, de 25, dialogaron este fin de semana con una cronista de La Reforma. Los jóvenes son nacidos en Francia, residen a pocos kilómetros de la gran ciudad de París y desempeñan roles laborales dentro de ella.

Están en General Pico desde el 30 de diciembre, acompañados por sus padres Abel Tamames y Catherina González, quien posee un vínculo directo con Juan González, ciudadano nacido en España pero que reside en General Pico desde 1955.

En este contexto es que toda la familia terminó hospedada en esta localidad, pero anteriormente visitaron el sur y el norte argentino, pudiendo comparar las costumbres, la economía y el estilo de vida entre ambos continentes.

‘Hemos llegado el viernes 13 de diciembre a Buenos Aires, hemos alquilado un coche hasta el Calafate, parando en Bariloche primero. También visitamos El Chaltén’, comenzó relatando Sofía, sobre el tour argentino que lleva poco más de tres semanas.

Después de recorrer el sur, ‘fuimos a las Cataratas del Iguazú pero en avión, luego hicimos un drop trip en las provincias de Salta y Jujuy antes de venir para Pico. Tuvimos escala en Buenos Aires y allí un vuelo a Santa Rosa donde después la familia nos fue a visitar’, comentaron.

Consultados por las diferencias generales entre París, Francia, y Argentina o el mismísimo General Pico, respondieron que ‘en primer lugar, allá es invierno y aquí verano’, entre risas. ‘El trato de la gente es muy bueno, es amistoso, nosotros hablamos bastante bien español por lo cual supongo eso es mejor para quienes viven aquí, antes que hablar inglés, francés o alemán, por ejemplo’.

Siempre quisimos venir a la Argentina, desde antes de saber y conocer de la familia que tenemos aquí. América del Sur era un gran destino y particularmente Argentina, porque es muy grande y tiene todo, todo tipo de paisajes

Respecto a qué conocían de los argentinos desde Francia, con anterioridad, el entrevistado indicó que ‘lo primero es el fútbol, conocemos de Maradona y Messi. También la carne, pero no de que había tantos asados como los que hemos comido’, sostuvo, y agregó que ‘en Francia no conocen casi nada de los argentinos, ni de sus costumbres, ni del acento o cómo hablan. En España sí, porque hay muchos argentinos que residen allá’, contó.

Economía

Durante la estadía en el país y también en Pico, Julián y Sofía pudieron realizar comparaciones económicas y sacar sus conclusiones al respecto. ‘Antes de venir ya supimos de la inestabilidad de la economía en este país y el disparo del dólar, además de que mis padres ya habían venido hace diez años. Sabemos que todo aumenta pero los sueldos no, es algo muy difícil para la gente’, consideraron.

En este marco, Julián dijo que ‘con el mismo euro que trabajamos allá, acá tenemos 65 pesos argentinos, debería ser mejor, pero los precios también están disparados, muy caros, incluso más caro que en España y más parecido a Francia’, respondió.

Allí Sofía brindó un ejemplo claro respecto a la gastronomía. ‘En los restaurantes, por más que la carne sea buena, el precio era alto igual cuando hacíamos el cambio en euros. Mucho más que todo en Bariloche, El Chaltén o Calafate’, manifestó.

Dentro de otras comparaciones, los visitantes comentaron que, por ejemplo, podían conseguir zapatillas Nike por 50 euros como precio normal, un smart TV o electrodomésticos a un tercio del valor argentino, o incluso un iphone de los últimos modelos a exactamente la mitad de precio.

La ciudad

Sabemos que General Pico es una ciudad en pleno desarrollo y sin grandes atractivos turísticos, pero de todos modos pudieron destacar algunas características que más les gustaron. Recorrieron el centro, los diferentes barrios, también bares y compartieron alguna tarde en la Reserva Natural Urbana Delfín Pérez, donde practicaron Wakeboard.

‘Las calles son muy grandes, no pensaba que serían así, anchas, se parecen a una ciudad grande de España o Francia’, dijo Sofi, a lo que Julián agregó que ‘no sé si es que se parecen, porque allí las calles tienen más antigüedad, no son cuadradas como en Estados Unidos, Canadá, o América en general. Nosotros tenemos muchas calles pequeñas que hacen que transitar o aparcar, sea fatal. En Pico esto no pasa, es todo muy ordenado, todo recto, llegar a un lugar es fácil y las calles con número son muy fáciles para explicar o entender adónde ir’, calificaron.

Ante la consulta de en qué puesto ponen a la Argentina dentro de los países que han podido visitar o conocer, Sofía dijo que ‘en el top 3, junto con España’. En tanto, Julián consideró que ‘yo pongo a Argentina arriba del todo. Si bien no recorrí todo el país, hemos podido estar dentro del mismo viaje en muchos paisajes distintos y pasamos por todo tipo de climas’.

Además, resaltó el afecto familiar. ‘Este sitio también fue especial porque viajé con la familia, mis padres, eso lo hace diferente. Y me voy con más familia de la que traje, he conocido muchas personas que son mi familia, eso hace que ponga a este lugar en el mejor de todos’.

Seguidamente, añadió que ‘claro que queremos volver, aún nos quedan por conocer las provincias que todos visitan más seguido, como Buenos Aires, Córdoba o Mendoza, también Rosario y la Costa argentina. Por supuesto que queremos volver a ver a los primos, porque en un par de años los más pequeños se ponen grandes y todo eso nos lo perdemos’, dijo, afectuosamente.

Un día en París

Sofía y Julián viven a 20 kilómetros de París, la reconocida ciudad mundial en la cual desempeñan sus roles laborales. Ella, es una especie de radióloga que toma todo tipo de imágenes, incluso se desempeña en la medicina nuclear, con pacientes oncológicos. Él, por su parte, desarrolla su trabajo controlando la calidad de alimentos en hoteles, restaurantes y demás.

La cronista de este medio les preguntó, entonces, cómo es un día de trabajo y rutina para los dos. Sofi, respondió: ‘Me despierto a las 6:30, voy al trabajo en coche, siempre con tráfico. Trabajo en una clínica entre 9 o 10 horas al día. Paramos a comer media hora como máximo y luego regreso a casa depende las horas. Podemos disfrutar un poco del día si es verano, pero si es invierno ya casi no salimos después del trabajo. La hora de cenar depende, si no he comido en el trabajo, a las 6:00 PM ya estoy cenando. Si no a las 7:30 PM también cenamos, luego a la cama entre las 11:00 PM y la medianoche’, comentó.

Fue el turno de Julián de comentar cómo es un día para él en la ciudad parisina. ‘Yo trabajo a 30 kilómetros, no es mucho, hay autopista con cuatro carriles de cada lado. Pero lo cierto es que hay mucho atasco en la zona, por lo que para esos kilómetros necesito una hora y media de ida y otro tanto de vuelta, son tres horas diarias que cansan. Tengo poco tiempo para almorzar al mediodía, porque en Francia se trabaja de corrido. No hay siesta como en España o como acá’, continuó.

Cuando salimos de trabajar ya es algo tarde, allá no nos juntamos tanto durante la semana como en Argentina, solo con algunos amigos para ver partidos de Champions, pero si no los fines de semana. Por eso utilizamos una frase que es 'el metro, el trabajo y a dormir', eso describe nuestra rutina

Y comparó. ‘Allá no se vive mucho, sólo cuando estamos de vacaciones, pero si no no se disfruta la vida. Acá pueden partir el día en dos y en ese horario pueden realizar otra actividad, ir a comer con gente, reunirte con amigos o simplemente echarte una siesta. Esto es lo que más me gusta de Argentina, que disfrutan mucho más’, puntualizó.

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