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Estamos en el lugar y en el momento correctos

Aunque pasó casi desapercibida, desde el 1º de Enero rige la ley 27.506 que establece un Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento. El objetivo de la nueva norma es promocionar actividades que apliquen el uso del conocimiento y la digitalización de la información apoyado en los avances de la ciencia y de las tecnologías, a la obtención de bienes, prestación de servicios y /o mejoras de procesos. Entró en vigencia de manera silenciosa, pero no debería ser inadvertida por La Pampa, porque para nuestra provincia y específicamente para nuestra ciudad, podría constituir un mar de posibilidades.La denominada Economía del Conocimiento, que habilita una serie de beneficios desde ahora hasta diciembre del 2029, ya tiene en su haber un dato significativo: hoy es el tercer sector que más exporta en la Argentina, detrás del agrícola y el automotriz. Y las perspectivas de crecimiento a partir de la norma van, desde la duplicación de empleos, hasta exportaciones millonarias, lo que la posiciona como una de las actividades más dinámicas de la economía por las posibilidades de crecimiento real que implica.

Las perspectivas de aprovechamiento de la ley son buenas tanto a nivel nacional como provincial. En el primer caso, lo demuestran tanto la recuperación del rango ministerial de la ciencia y la tecnología, como el nombramiento de un reconocido nanocientífico, Roberto Salvarezza, al frente de la flamante cartera. En el caso de nuestra provincia, y específicamente de General Pico, ya estamos en camino, el ministro Moralejo considera las ciencias, las tecnologías y las innovaciones como herramientas fundamentales para incrementar la productividad y la competitividad y mejorar los niveles de bienestar. Las acciones que se vienen desarrollando, por ejemplo desde INCUBATEC, son una muestra fehaciente de que nuestra provincia ya está en camino, que está trabajando en la creación de empresas de base tecnológica sostenible, innovadora y con alto poder de crecimiento.

A partir de la ley, que otorga importantes beneficios fiscales, se crea el Registro Nacional de Beneficiarios del Régimen de Promoción de la Economía del Conocimiento al que pueden inscribirse las personas jurídicas que deseen acceder al mismo, para incentivar el desarrollo de las siguientes actividades: software, servicios informáticos y digitales, producción y postproducción audiovisual, biotecnología, neurotecnología e ingeniería genética, geología, electrónica y comunicaciones, servicios profesionales de exportación, nanotecnología y nanociencia, industria espacial, ingeniería nuclear, de tecnología 4.0. y, actividades de ingeniería, ciencias exactas y naturales, agropecuarias y médicas vinculadas a la investigación y desarrollo experimental.

Una idea aproximada de lo que implicará la nueva norma, lo aportan las cifras correspondientes a los últimos cuatro trimestres de la Industria del Conocimiento que generó, sin la ley en vigencia, U$S 6.200 millones y empleó a 445.000 personas. Estos números y nuestras ventajas hablan de las posibilidades que tenemos al alcance de la mano de cara a la próxima década. General Pico cuenta con la formación del recurso humano gracias a la Universidad Nacional de La Pampa, una casa de altos estudios de gran prestigio que además, ya está trabajando en ese sentido. Tenemos el semillero en casa, tenemos un camino anchísimo y un horizonte ilimitado, estamos en el lugar y el momento correctos. Que la demanda supere con creces la oferta habla de todas las posibilidades a las que podemos acceder, el conocimiento, este tipo de conocimientos, resulta estratégico para los tiempos que corren y los que vienen.

Como hemos sostenido anteriormente desde este espacio, Argentina tiene prioridades y urgencias que resolver. En lo económico hay que contener la inflación, reactivar el empleo, equilibrar el dólar y renegociar la deuda con nuestros acreedores; en lo social, es fundamental dar respuesta diligente al hambre y la pobreza. Sin embargo, aún en este contexto, no deberíamos dejar de atender aquellos escenarios que pueden implicar, como en este caso, una palanca fundamental para echar a andar la economía.

Mientras para muchos la ley 27.506 va a implicar la línea de largada, para los pampeanos puede implicar apretar el paso, consolidar y extender lo que tenemos, corremos con ventajas fundamentales, estamos en el lugar y el momento correctos, sólo es cuestión de aprovechar estas circunstancias al máximo.

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