DEPORTE | Liga Pampeana

"En la cancha le quiero faltar el respeto a cualquiera"

Una vez que colgó los botines, Nicolás Hernández comenzó a vivir la experiencia desde el otro lado de la línea de cal. En Ferro de Pico, club que lo albergó en su vuelta al fútbol pampeano y donde terminó de jugar, se vinculó con el trabajo en las categorías formativas, hasta que fue convocado para estar junto a Sergio Priseajniuc en el Federal A.

Luego llegaría otra responsabilidad, como fue dirigir al verdolaga en el último torneo Provincial. Cuando el año fenecía, anunció su alejamiento de la entidad de barrio Talleres, luego de un vínculo de seis temporadas. Y enseguida surgió el llamado de la gente de Juventud Regional de Miguel Cané, para terminar aceptando ser el DT de uno de los 12 equipos que animarán el certamen de primera división de la Liga Pampeana.

“Estoy agradecido a los dirigentes de Juventud Regional por fijarse en mí y llamarme apenas supieron que no continuaba en Ferro. Es importante poder contar con un trabajo y en ese contexto, al tratarse de un club importante, que juega en primera división, fue algo que me sedujo. Recién estoy comenzando mi carrera de entrenador, me dijeron que querían contar con mi presencia por lo que no hubo mucho para pensar. Estuve reunido dos o tres veces con Marcos Melado, y empezamos a delinear enseguida la pretemporada y el tema de los refuerzos. Será un gran desafío personal para demostrar que tengo capacidad para dirigir”, señaló Hernández.

El piquense acumula un rico recorrido como futbolista. Nacido el 4 de mayo de 1979, sus inicios fueron en Costa Brava, para luego viajar a Buenos Aires y sumarse a River Plate, donde pasó por las divisionales juveniles. Su debut en el profesionalismo se dio con la camiseta de Ferro de Caballito, el 1 de junio de 1999. Luego jugó en Colón (2000/02), Cremonese de Italia (2002), San Martín de Mendoza (2003), Huracán (2003-2005, 60 partidos y 18 goles), Cobreloa de Chile (2005), Colorado Rapids (2006/08) y Columbus Crew de EE.UU. (2008/09), Liga Deportiva Alajuelense de Costa Rica (2009), Da Nang FC (2009/13) y Quang Nam de Vietnam (2013/14).

“La gente del club está comprometida”

En su nueva tarea como entrenador de Juventud Regional, Hernández estará acompañado en el cuerpo técnico por Alexis Fuentes (Ayudante de campo y DT de la categoría Sub 20), y Luis Díaz (PF). La pretemporada arrancará mañana y varios nombres de refuerzos fueron confirmados. Entre ellos se encuentran Marco Pérez y Nicolás Italó (provenientes de Ferro), los arqueros Juan Cruz Cavagna y Gastón Velazco, Daniel Pérez (debutó en Colón y fue compañero de Cristian Sain), el volante central Juan Navarro (de último paso por Camioneros) y el lateral izquierdo Miguel Rial (inferiores en San Lorenzo e Independiente).

“La base que quedó es muy corta, Miguel Cané es una localidad pequeña y pocos jugadores son del club. Marcelo (Costantino), que hizo un buen trabajo, había traído varios muchachos de Santa Rosa, por lo que hay que sumar más gente. Lo ideal será armar un plantel que reúna entre 22 y 25 futbolistas para poder afrontar la temporada, además de acoplar algún juvenil con proyección. No hay que olvidarse que también se compite con la Sub 20. Va a sumarse un marcador central que estuvo en Fénix, y se está en la búsqueda de un centrodelantero, algo difícil de encontrar en estos tiempos, además de otro punta y un zaguero. Y por estas horas se estarían cerrando las negociaciones con dos o tres jugadores provenientes de clubes piquenses”.

En cuanto a los que sobreviven de la plantilla anterior, se encuentran los hermanos Cristian y Franco Vázquez, Diego Delfino, Matías Oriana y Federico Medina, sumado a la vuelta al club del delantero Augusto Bastida, tras jugar el último Provincial con Cultura Integral. “La gente de Juventud aceptó la idea propuesta, creen que es el año para apostar un poco más en el armado de un plantel, algo que no es fácil atento a que la situación de los clubes no escapa a la realidad de lo que se vive económicamente, pero están comprometidos y dispuestos a hacer el esfuerzo. Obviamente es algo que me deja conforme, tienen la voluntad y el deseo de complacerme en la medida de sus posibilidades. Ellos creyeron que estoy preparado para un desafío como este, y el objetivo es mejorar lo que se hizo el año pasado. Habrá que realizar un trabajo a conciencia, lo más profesional posible, en mi caso vivo en Pico y viajaré casi todos los días para darle la seriedad que merece cada entrenamiento”, agregó el entrenador del equipo canense.

“A Ferro le estoy muy agradecido”

Cuando se le preguntó por la temporada que se viene en la Pampeana, y si mantendrá su idea de juego, Hernández adelantó que “será una Liga muy pareja, el fútbol ha evolucionado bastante, se juega mejor que en otros años. Uno como técnico puede pretender muchas cosas, pero soy consciente que me tengo que adaptar a un nuevo grupo de jugadores. Si bien uno pide de tal o cual característica para después ensamblarlos en un sistema, es en el día a día donde el futbolista determina mucho la forma que podés llegar a jugar o funcionar. Igualmente la idea es la misma, en la cancha le quiero faltar el respeto a cualquiera, habrá que ser agresivos y no especular nunca. Todo pasa por el convencimiento que uno le puede transmitir a sus jugadores, armar un grupo que sepa y entienda que en el fútbol se tiene que arriesgar para poder ganar, tomando obviamente los recaudos. Presionar, atacar, aunque la realidad te lleve también a saber en qué momento se puede retroceder alguna línea. La cancha de Juventud está hermosa, se mejoró mucho el piso, por lo que no habrá impedimento para desarrollar eso que se pretende”.

Finalmente, Hernández habló de su paso por Ferro de Pico, y de la despedida cuando el 2019 concluía. “Considero que tanto el club como uno mismo necesita un cambio de aire, poder refrescar cosas. A Ferro le estoy muy agradecido, cuando volví fue el club que me abrió las puertas, tanto para terminar mi carrera como para desarrollarme. Fue una decisión personal, en un principio tenía la idea de acercarme a mi hija, que se irá a vivir a Buenos Aires, pero no está fácil encontrar un lugar allí para trabajar en lo que quiero. Consideré que le había dado todo al club durante seis años, lo pensé en junio, y el hecho de dirigir a la primera hizo que lo replanteara. Pero creí que había llegado el momento de buscar otro horizonte para seguir creciendo. Ferro es el lugar ideal, por todo lo que te ofrece, pero también está bueno intentar buscar nuevos desafíos como lo hice en toda mi vida. Dejé amigos, se consiguieron muchas cosas, y ojalá en algún momento volvamos a estar ligados. Me fui pensando que me iba a costar un tiempo conseguir otro club, a uno tal vez se lo vincula mucho con las formativas, donde estuve tres años al frente de la coordinación en Ferro. Después, la lesión me obligó al retiro, y me permitió ser ayudante de Sergio (Priseajniuc) y dirigir a la primera división, sumando así experiencia con planteles de mayores”, concluyó.

Dejá tu comentario