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En General Pico: Pareja suiza sigue de cuarentena

Alfio Zweifel y Susana Sticki, son dos suizos sexagenarios que conforman desde hace años un matrimonio que han tomado la muy buena decisión de disfrutar lo cosechado, en su vida laboral particular, viajando por el mundo.

No son originales en esa decisión pero, como a tantos viajeros con gran cantidad de kilómetros recorridos, esta situación mundial que se da por el Coronavirus los detuvo en un lugar del mundo, muy lejos de su hogar que está en Forch, población ubicada a las afueras de Zurich.

A Susana y Alfio, los sorprendió recorriendo Sudamérica, puntualmente Argentina, un lugar que los atrae desde siempre.

Es más, casualidad o no, el primer viaje de Zwefel a nuestro país fue en 1982, durante plena guerra de Malvinas. En el inicio de este 2020 volvió al país junto a Susana, pensando en terminar un recorrido en su hermosa camioneta, el que comenzó el año pasado por Uruguay, el norte argentino, Paraguay y Bolivia.

Esta nueva experiencia turística sudamericana la interrumpieron en octubre del 2019 para volver a Suiza, donde tienen familia (tres hijos). Su camioneta quedó en este lado del mundo, con la que se reencontraron en enero y con la que fueron hasta Ushuaia, de donde volvían cuando el protagonismo del Covid 19 se adueñó del mundo, comenzaron a tomarse drásticas medidas de prevención ante el avance del virus, enmarcados en una cuarentena que no termina más y que ellos están pasando en General Pico.

Sí, desde el 19 de marzo y gracias a haber contactado a Rosana y Guillermo (Zircaos), en una página de viajeros del mundo, pudieron llegar hasta su casa en nuestra ciudad pero no pudieron seguir. “Tuvimos que hacer la cuarentena obligatoria en el patio de la casa de ellos –comentó Alfio sobre los Zircaos-, adentro de la camioneta, que es muy cómoda y nos lleva a todos lados, pero no para vivir tantos días sin poder movernos no es lo mejor”.

Viviendo en una camioneta

Alfio, en todo lo contado a nuestro cronista, recordó que “esta camioneta la compró nueva en el 2015. La fuimos probando en distintos viajes por Europa, hasta que decidimos cruzar para este lado del mundo y decididamente se transformó en nuestra casa, hasta hace unos días atrás”.

Este comentario anterior de Alfio, un empresario suizo que su vida laboral está vinculada a la mecánica automotriz, es bueno remarcarlo, porque desde que llegaron a Pico y hasta hace muy poco, no tuvieron otra opción que vivir dentro del rodado mencionado. Que funciona como un motor-home, pero no deja de ser una camioneta. “Ahora surgió la posibilidad de vivir en una casa cercana a la de Guillermo y Rosana, que estaba desocupada y los dueños decidieron darnos en alquiler hasta que podamos volver a Suiza”, explicó Zweifel.

Hoy, a cincuenta días de estar aquí y definirse en su muy aceptable lenguaje castellano como un ‘piquense más’, transitan los días cumpliendo con las exigencias que impone el aislamiento social preventivo, donde –por suerte- pueden compartirlo con los Zircaos, donde “estamos organizados como una gran familia. Por ejemplo a la hora de compartir comidas, donde una noche hay cocina suiza y otra disfrutamos de la gran comida argentina”, expresó Alfio con un inocultable agradecimiento.

Por suerte nos tocó estar acá en este momento del viaje, de nuestra vida y haciendo caso a lo que han dispuesto en este país. Porque no tengo más que palabras de agradecimiento a Guille y su familia, pero también a otros vecinos de este lugar que, de una u otra forma se pusieron a disposición para lo que necesitemos”, acotó.

“Está claro que me hubiera gustado pasar días aquí en otras circunstancias. Porque en lo poco que pudimos salir, a hacer compras o algún trámite, no es lindo ver una ciudad con poco tránsito, con negocios cerrados, sin actividad al aire libre en restaurantes o lugares de espectáculos que uno le gustaría disfrutar. Pero ante la realidad que nos toca, no dudo que la hubiéramos pasado muy mal en lugares”, opinó.

Esperando el vuelo de repatriación

Al consultarlos como están anímicamente, porque es de imaginarnos en esta situación a cualquiera de nosotros, lejos de casa y con una incertidumbre que no nos abandona. Alfio, con una calma notable no dudó en responder “muy bien”. “Claro que uno ya tiene ganas de volver a su casa, quiero ver a mis hijos y hacer cosas allí. Pero por otro lado nos tranquiliza estar acá en un lugar seguro para prevenirnos del virus, con gente que nos hace sentir muy bien. En Europa el tema del Coronavirus sigue muy complicado”, recordó.

En esto de andar por el mundo, el empresario suizo comentó que “somos de iniciar viajes pero que no duran más allá de tres meses. Luego volvemos a nuestra casa en Forch y con tranquilidad programamos otra salida similar en cuanto al tiempo de duración. De hecho el año pasado vinimos unos meses, volvimos a Suiza en octubre, estuvimos hasta diciembre donde retomamos el recorrido por estos bellos lugares”.

Sobre cuándo se imagina que se dará la vuelta a casa, dudó en dar una respuesta: “porque la idea inicial era terminar el recorrido donde lo iniciamos, en Montevideo, dejar la camioneta en la casa de unos amigos y volver vía aérea a Suiza. Pero ahora –aclaró- no hay vuelos de línea y dicen que hasta setiembre no saldarán desde aquí a Europa. Nosotros estamos en contacto con la embajada de nuestro país y lo último que nos dijeron es que se está haciendo un listado con los ciudadanos suizos que quedaron varados por aquí para hacer estos vuelos de repatriación, como se conocen y Argentina lo ha hecho con sus habitantes que estuvieron en esta situación en otros lugares del planeta”, finalizó.

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