Provinciales | Estallido social en Chile | carabineros | Plaza Italia

El 'Superlunes' y la situación en Chile, en primera persona

La Reforma nuevamente tomó contacto con el piquense Julián Ballesteros que actualmente reside en el país vecino donde hace casi un mes se desató un estallido social sin precedentes a partir del accionar de un grupo de manifestantes que desbordó la seguridad.

En la entrevista, Ballesteros reconoció que todos los días se suceden manifestaciones de distinta índole que luego “se van de las manos”.ðEl epicentro de las movilizaciones ahora se localizó en Plaza Italia, en la comuna de Santiago, en el límite con la comuna de Providencia. “En mi trabajo debo estar aproximadamente a 35 kilómetros de eso”, explicó.

Las movilizaciones acontecen todos los días y son autoconvocados por distintas personas que se manifiestan y llegan alrededor de las 17 o 18 horas, luego de salir del trabajo. “Se ha hecho algo común, todos los días la gente se convoca en Plaza Italia. La otra vez fui a una movilización y cuando me fui acercando al monumento pude ver que hay venta de banderas, de souvenirs, todo relacionado a las protestas”, manifestó.

Consultado acerca del rol de carabineros, explicó que se encargan de resguardar la paz social.

“Empiezan de manera pacífica pero a medida que va pasando el tiempo ya no es lo mismo. Carabineros empieza a tratar de disuadir a la gente con gases lacrimógenos, con agua, con camiones hidrantes y ahí lamentablemente empiezan las confrontaciones”.

El piquense aseguró que la situación ahora se tranquilizó, pero no obstante la vida normal no se ha regularizado al 100%. Por ejemplo, los empleadores anticipan el horario de cierre de sus empresas, para que los trabajadores que tengan que pasar por cercanías de la Plaza Italia puedan hacerlo temprano antes de que se concentre el tumulto de gente. “No podemos ver un posible final, no se anuncia porque las medidas que se han tomado, hacen que el movimiento social se autoconvoque y esto es a diario, por eso no tiene un final programado”, lamentó.

El toque de queda que el Gobierno había puesto ya desapareció hace más de una semana pero no obstante en ocasiones muy específicas los saqueadores aprovechan la ocasión para vaciar los centros de abastecimiento y así generar caos.

“Ahora se está concentrando el conflicto social en la zona del centro, y ahí lamentablemente se genera un contexto en el que las movilizaciones empiezan como pacificas pero a medida que pasan las horas se convierten en todo lo contrario porque día a día se aprovecha para incendiar lugares, rirar bombas molotov a los carabineros, también incendiar hasta centros universitarios”.

Sobre cómo son los días por estos momentos, Ballesteros retomó la idea de que cada jornada comienza tranquila, pero al cabo de las horas, los empresarios empleadores analizan la situación y evalúan en que horario cerrar sus empresas y comercios. “En el caso mío, yo vengo a trabajar y en este momento no termino mi turno a las 21 horas, como máximo me estoy yendo a las 20 por un tema de que el transporte público deja de funcionar. El metro está cerrando su operatoria a las 8 de la noche, cuando normalmente cerraba a las 23”, sostuvo.

En tanto, las líneas del metro que eran seis, hoy solo funcionan menos cantidad porque varias estaciones fueron incendiadas. Son seis líneas de metro, y hay algunas que están operando y otras que no porque se incendiaron varias estaciones, y por eso el metro no puede operar.

En la primera nota que este medio le hizo, Julián Ballesteros había explicado que el trabajo de los carabineros en su comuna había quedado desbordado por el gran estallido social y la cantidad de gente en los disturbios. En esa ocasión, él y sus vecinos decidieron montar una guardia para cuidar sus hogares de las manifestaciones. En este momento, aseguró que eso ya no funciona porque las fuerzas de seguridad lograron retomar el control.

Por último, reflexionó acerca del mensaje que deja para todo el país este acontecimiento que, como se dijo más arriba, no tiene precedentes. “Esto deja un mensaje total de que la paz social se puede desetabilizar en minutos. Lamentablemente se ha juntado gente van y desestabilizan lo que desean. Fueron a las estaciones de metros y las incendiarion y desde ahí ya saben los puntos claves que pueden tocar para generar pánico y caos".

"Entonces, cierran calles, hacen barricadas, son muy técnicos en cada punto que van a abordar. La gente vive más tensionada porque hoy estamos todos sensibles y en cualquier charla social aparecen estos temas y la gente estalla. Esto se generó porque se visibilizaron tantas cosas que estaban tapadas y ahora no lo para nadie. Todos conocen que hay desigualdad, mucha injusticia, mucha impotencia por grandes diferencias sociales y económicas que se dan en Chile. Esto fue el detonante pero es una suma de hechos que ocurrieron desde hace diez o quince años atrás”, concluyó.

Dejá tu comentario