Día de la Madre | pandemia | General Pico

Día de la Madre: economía y pandemia impactaron en las ventas

La economía y la pandemia impactaron en las ventas por el Día de la Madre.

Comerciantes consultados manifestaron que estas situaciones influyeron para que, a diferencia del año anterior, las transacciones sean menores. La 'tranquilidad' como conceptualización del momento. La economía y la pandemia impactaron en las ventas por el Día de la Madre en General Pico.

No habrá otro año que pueda asemejarse al corriente. El 2020 quedará en la memoria de todo el mundo por la particularidad que introdujo la presente pandemia por COVID-19 que azotó cada punto del globo donde exista una población.

Aunque tuvo su punto de origen a fines de 2019, en la ciudad china de Wuhan, el virus se expandió con celeridad por todos los continentes afectando a miles de seres humanos, algunos de los cuales perdieron la vida. Argentina no se vio exenta de ello y aún hoy, siete meses después, el famoso pico de contagio no se vislumbra.

Si se realiza un análisis muy superficial de la situación, podríamos decir que ello se produce en gran parte por la responsabilidad que nos corresponde como vecinos, como habitantes de estas tierras. Sin entrar en discusiones, no otorgamos facilidades para evitar la expansión.

Es que, teniendo en cuenta que nos rodea la necesidad del encuentro y el abrazo, casi como características argentinas, también estamos inmersos en la cultura de la "viveza criolla" que tanto daño nos ha hecho antes y ahora. En este marco, al que se suma la inconsciencia social, es que se celebrará un particular Día de la Madre.

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Los piquenses salieron a hacer su compra del Día de la Madre.

Los piquenses salieron a hacer su compra del Día de la Madre.

Santa Rosa, primero, y General Pico más tarde, retrocedieron en las últimas horas a la Fase 2 de la cuarentena por disposición del gobernador de la provincia de La Pampa, Sergio Ziliotto. Aunque los encuentros sociales permanecerán prohibidos, se hizo una excepción para la visita dominical a nuestras progenitoras.

Sin embargo, el punto de mira estaba puesto en el comercio. Este rubro, que tanto padeció durante la primera parte del Aislamiento, Social, Preventivo y Obligatorio, volvía a ponerse en alerta ante la medida restrictiva impuesta por las autoridades.

En este fin de semana especial, diario La Reforma recorrió las calles céntricas para conocer la realidad del sector, que ya ha perdido otras fechas de relevancia empresarial. La abrasadora temperatura del mediodía, aplacó las intenciones de los piquenses que asistieron a este punto de la ciudad, tal vez, en un número que no era el esperado para muchos aunque ello pareció cambiar en horario vespertino.

“Vienen muy tranquilas las ventas durante la mañana. Con respecto al año anterior, si tenemos que hacer un paralelismo, venimos abajo, muy abajo”, manifestó Fabio, quien es encargado de una casa de electrodomésticos. Entre otras cosas, arguyó que la crisis económica ha influido directamente.

“Lo que más sale, por ahí, son televisores y microondas. Igualmente, no es como años anteriores que estas fechas eran un boom de ventas. La gente busca productos más chicos, más baratos por ende, buscando otro tipo de cosas, tal vez, como pueden ser la indumentaria o calzado”, añadió

El valor de mercado de muchos productos se ha distanciado del salario de cualquier trabajador, por lo que la modalidad de compra también ha mutado. Con anterioridad, las posibilidades de adquirir un electrodoméstico eran superiores a las actuales por lo que la clientela se inclina hacia objetos más pequeños.

Para poder brindar más posibilidades, las ofertas siempre son una buena puerta de salida: “La gente se engancha con las promociones, pero con los planes nacionales como el Ahora 12 también. Eso ayuda muchísimo porque las personas obtienen un plazo mayor para poder abonar lo que lleve”, aseguró.

La merma de las ventas ha comenzado algunos meses atrás, ya que si bien después de la primera Fase 1 hubo un pico de ventas, a partir de agosto comenzaron a caer nuevamente. El actual estadío sanitario, entienden, ha complotado también para que se reduzca la circulación en la ciudad y, por ende, las ventas.

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Los comerciantes no viven su mejor momento pero la previa del día de la madre ayuda a repuntar las ventas.

Los comerciantes no viven su mejor momento pero la previa del día de la madre ayuda a repuntar las ventas.

Uno de los puntos que une a algunos comerciantes está relacionado estrictamente con esa situación. No sólo la cuarentena redujo el tránsito peatonal, sino que las marcas han disminuido la producción y los envíos, por lo que la mercadería que se ofrece no siempre abunda.

Claudia, al frente de otro comercio, se manifestó sobre las modalidades de compra: “Por ahí te mandan a algún comisionista, te escriben por WhatsApp o te llaman para pedirte algún producto en particular. De todas maneras, no es lo mismo salir a comprar una remera que comprar un calzado, que hay que probárselo”, afirmó.

Al igual que otros consultados, la palabra para definir el momento fue la misma: “Está todo tranquilo. Ayer -por el viernes- anduvimos bien pero hoy está tranquilo. Yo hace 15 años que trabajo en esto y extrañas que todo esté tan tranquilo y te falta el movimiento. Ojalá que repunte por la tarde, porque el piquense por ahí sale a último momento también”, dijo.

En relación a otros momentos, en los que la pandemia y sus consecuentes coletazos económicos no hacían mella en la población, sostuvo que en años anteriores el inicio de las ventas era más temprano. “Tal vez, el miércoles ya comenzábamos a vender bien, pero ahora está más tranquilo”, afirmó.

La de Cristina fue otra de las voces consultadas. Dedicada al rubro de la indumentaria, se mostró “conforme” con el desempeño en los días previos al Día de la Madre, pese a no poder trazar una línea comparativa con 2019. “Está superando mis expectativas, pese a la situación actual. La gente ha salido muy decidida y resuelta a comprar, aunque lo hace siempre en los últimos días”, apuntó.

Protocolos

Pese al tránsito por las calles del centro, los piquenses han olvidado que aún deben mantenerse las medidas correspondientes para evitar la propagación del virus. “Lo de la Fase 2 es relativo, si la gente quiere salir, sale igual. Hemos visto muchas personas que no usan el tapabocas o lo aplican mal”, apuntaron algunos comerciantes.

Esta conducta tiene su arrastre en el tiempo más la respuesta no se condice con la actualidad: “Acá hemos tenido vecinos que vienen y no usan los elementos como corresponde. Nosotros hemos discutido con algunos de ellos, pero ya te desgasta tener que hacerlo seguido”, añadieron.

En las filas, orientadas hacia la sombra de los edificios para evitar los golpes de calor, se escucharon reclamos ante la imposibilidad de ingresar a los establecimientos y las demoras con las que se atienden los pedidos. Aún así, muchos se mostraron convencidos y permanecieron a la espera de ser atendidos en los negocios de su preferencia.

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