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Día de la enfermería: "La gente de Pico es muy buena con el personal de salud pública"

Los enfermeros Javier Herradón y Carlos Vara, supervisores del servicio en el Hospital "Gobernador Centeno", destacaron el trabajo en conjunto que desarrollan con otros organismos e instituciones de la ciudad, pusieron de relieve la actitud positiva de la comunidad piquense hacia el personal de salud pública.

Los enfermeros Javier Herradón y Carlos Vara, supervisores del servicio en el Hospital “Gobernador Centeno”, destacaron el trabajo en conjunto que desarrollan con otros organismos e instituciones de la ciudad, pusieron de relieve la actitud positiva de la comunidad piquense hacia el personal de salud pública que se desempeña activamente en el marco de la pandemia por coronavirus, y tuvieron palabras de elogio y reconocimiento hacia “las enfermeras que ya se jubilaron y que nos transmitieron su sabiduría”.

Al conmemorarse el Día Internacional de la Enfermería”, Herradón y Vara se encontraban en su lugar de trabajo, en el “Centeno”. En años anteriores la fecha motivó la realización de la habitual cena de celebración (generalmente en instalaciones de FCO). En 2020, en el contexto del aislamiento social preventivo y obligatorio, el sentimiento de camaradería fue expresado y compartido en los lugares de desempeño.

Trabajo en conjunto

Herradón y Vara ostentan una extensa trayectoria laboral en el hospital piquense. Trabajan allí hace 24 y 23 años, respectivamente. “Este año es muy especial. Trabajamos y enfrentamos situaciones muy importantes para nuestro país. Nosotros estamos coordinando muchas actividades y formamos parte del Comité de Crisis de General Pico. Trabajamos en la detección de los viajeros, cuidando el aislamiento correspondiente para ellos y constatando sus situaciones de salud”, resumió Herradón durante la entrevista telefónica con La Reforma.

El trabajo se efectúa en forma conjunta con otras y otros enfermeros que se desempeñan en el Hotel Pico (cuyas habitaciones fueron afectadas a períodos de cuarentena de personas que arribaron a la ciudad en diferentes momentos desde fines de marzo pasado).

La cantidad adicional de trabajo que asumen enfermeras y enfermeros en estos tiempos signados por la pandemia se traduce en “refuerzos en distintos servicios” y además “se está trabajando en forma conjunta con la policía, que es quien nos pasa los datos desde los puertos camineros”, ampliaron los entrevistados.

En la realización de esa labor, en la que se aúnan capacidades y esfuerzos de diferentes áreas e instituciones, queda de manifiesto un aprendizaje colectivo. “Para nosotros es muy importante desarrollar este trabajo en estas circunstancias –prosiguió Herradón-. El personal de enfermería se caracteriza por actuar en situaciones adversas y estar siempre atento a encontrar las soluciones a los diferentes problemas. A la enfermería a veces no se la tiene en cuenta pero se trata de un grupo de trabajo en Salud siempre dispuesto a buscar soluciones, ya sea por sí solo o con personas de otras entidades”.

Sin resistencias

En ninguna de las numerosas oportunidades en que Herradón, Vara y sus pares intervinieron para definir cuarentenas obligatorias, debieron enfrentar resistencias o malos tratos por parte de los pacientes en observación. Ese dato marca una diferencia de gran valor en contraste con las penosas vivencias que soportaron, y aún soportan, médicos y enfermeros en otros lugares del país, a quienes han discriminado y hostigado en sus viviendas.

De tal manera se asistió, sobre todo en grandes centros urbanos, a una situación muy contradictoria ya que, por una parte, a través de las redes sociales se incitaba a aplaudir “a los que nos cuidan” y, por otra parte, en los episodios de lo concreto cotidiano, una rara mezcla de ignorancia y egoísmo puso al personal de salud en situaciones de riesgo.

En saludable contraste con esos escenarios, “la sociedad de Pico, en general, ha colaborado mucho en esta situación que estamos viviendo. Incluso lo ha hecho donando cosas para el hospital. Y también para los casos de aislamiento. Nosotros en particular no hemos tenido problemas; la gente hace caso de lo que uno le indica. Y esto que está pasando es algo desconocido tanto para la sociedad como para el sistema de salud”, definió Herradón.

“La gente de Pico es muy buena con el personal de salud. A nosotros nuestros vecinos nos saludan, nos felicitan y nos aplauden. No hay malestar con nosotros. Se puede trabajar, hablar y plantear las situaciones”, remarcó.

En esta ciudad del norte pampeano hay aproximadamente 300 enfermeros y enfermeras, contando solamente a quienes trabajan en el sistema de Salud Pública. Esa cifra comprende a quienes tienen sus puestos de trabajo en la sede central del hospital y a quienes lo hacen en los Centros de Salud barriales (dependientes del Área Programática).

En ese universo laboral, hay entre un 40 y 60 por ciento de trabajadores y trabajadoras que se han incorporado al sector en los últimos años. “Desde hace aproximadamente cinco años hubo un recambio generacional. Y es importante reconocer a las colegas que ya se jubilaron o están a punto de hacerlo, porque le entregaron sus vidas a la enfermería y nos han enseñado a nosotros a trabajar, a comprender el sistema y a poder aportar soluciones a nuestra comunidad. En el recambio generacional ingresaron a la actividad enfermeras y enfermeros jóvenes, con formación universitaria”, puntualizó Javier Herradón.

Destacó, junto con Vara, la necesidad de “hacerles llegar nuestro reconocimiento y felicitaciones a quienes estuvieron antes que nosotros, nos transmitieron su sabiduría y dejaron un sistema bien plantado que hoy nos permite, en un momento de crisis, estar en la actual situación de trabajo”, afirmaron.

Por último, Herradón y Vara mencionaron la “buena relación de trabajo” que se da entre el sector de enfermería y al Dirección del hospital. “Y tenemos que remarcar que actualmente en la Dirección del hospital hay un enfermero, que es Roberto Bertone, y es un puente muy importante que nos permite tener una mejor relación aún que la que siempre tuvimos. Ellos nos dan apoyo y libertad para que hagamos nuestro trabajo con tranquilidad”, aseguraron.

“Somos enfermeros las 24 horas del día y los 365 días del año. Agradecemos los saludos y reconocimientos, siempre vienen bien y más de una vez nos hacen falta. Y damos gracias también por la posibilidad de estar dentro de un sistema desde el cual podemos ayudar a la gente de Pico”, concluyeron.

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