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Cuarentena: "Nos hizo un desastre", dijeron dueños de restaurantes, bares, pubs y cervecerías de Realicó

Agencia Realicó - La cuarentena por la pandemia generada por el coronavirus, ha arrasado con todo a su paso. Los sectores comerciales fueron embestidos por el aislamiento, necesario para evitar los contagios masivos.

Agencia Realicó - La cuarentena por la pandemia generada por el coronavirus, ha arrasado con todo a su paso. Los sectores comerciales fueron embestidos por el aislamiento, necesario para evitar los contagios masivos.

Uno de los rubros más afectados en el mundo, es el de los restaurantes, bares, pubs y cervecerías. Y Realicó no es ajeno a esta situación.

Por eso LA REFORMA dialogó con distintos referentes de la actividad para conocer cómo atraviesan este complicado momento.

Darío "Chirola" Bossa es el responsable de "Club Social - Encantados de Atenderte", Tebi Ezcurra de "Pámpida Arte Cervecero" y Mariano Peralta de "Petu´s Resto Bar" y Sofía Pollo de "La Giralda Restaurant".

Al ser consultados sobre cuál fue el efecto que tuvo la cuarentena por el coronavirus en su comercio y en cuánto lo perjudicó, Ezcurra sostuvo que "el efecto mayor fue el cierre de puertas del resto bar, en consecuencia la recaudación fue nula desde ese momento, por eso implementamos el servicio de delivery, con resultados aceptables pero que no llegan a costear los gastos fijos".

Peralta dice que "esto ha tenido un efecto negativo obviamente, un sector sumamente perjudicado el nuestro por donde se lo mire, implementamos el delivery de casi toda nuestra carta, es lo único que por el momento podemos hacer. Es eficaz porque no queda otra, pero en nuestro caso, con nuestra estructura se hace muy difícil hacerlo rendidor".

Por su parte, Sofía dice que "no pudimos trabajar normalmente, lo cual nos limitó muchísimo, manteniéndose la mayoría de los costos fijos (sueldos, luz, agua, gas, alquiler), incorporamos la venta por delivery que era lo permitido, no se si fueron eficaces pero permitió mantener un nivel mínimo de actividad para poder seguir funcionando e intentar pagar la mayoría de los costos fijos".

Bossa le dice a LA REFORMA que "en mi comercio me perjudica en todo ya que estoy cerrado por completo, por el momento trabajamos con delivery pero da pérdida, ya que lo tengo que hacer porque tengo personal en blanco y el sueldo y los aportes tenés que pagarlos. El rendimiento es negativo".

Sobre el número estimado de perdida que les ocasionó la cuarentena, también coinciden.

Darío dice que "el porcentaje es entre un 75 u 80% negativo", Ezcurra que "hasta la implementación del delivery se perdió el 100% de las ventas" y Pollo habla de "una pérdida de ventas alrededor de un 95%". Por su parte, Mariano indica que "un 70% o más cayeron las ventas. A eso hay que agregarle que tenemos una competencia muy desleal en el tema “delivery” y “viandas” acá en el pueblo. Hoy cualquiera te hace viandas en la casa, bajo ningún requisito de higiene y seguridad. Nadie lo controla, y a nosotros nos perjudica y mucho por todo lo que implica hoy económicamente mantener un negocio lo más en regla posible".

Cuando se los consulta sobre cómo creen que va a seguir esto, con qué acciones podría reabrirse, Tebi dice que "con un debido protocolo de distanciamiento social para evitar aglomeración de personas y también se requiere de conciencia en la gente para los cuidados de higiene. Con ambientes ventilados y personal capacitado o instruido para garantizar la seguridad sanitaria de los clientes".

Sofía dice "creo estar comprendida entre los rubros que más tarde van a volver a la normalidad, dificultando mucho proyectar los próximos meses. Creo que las opciones que algunos manejan para reabrir con estructuras de distanciamiento para el contexto actual de mi actividad serían totalmente imposibles de afrontar" y Darío manifiesta que "con las medidas adecuadas. Distancias de mesas cantidad de gente al 50%, con las medidas sanitarias que correspondan". Mientras que Peralta dice que cree "que esto recién empieza, estamos entrando en una temporada del año que no nos beneficia en ningún aspecto a nosotros, ya sea por el frío, para nuestro rubro nunca fue beneficioso acá en el pueblo el frío, así que no se cómo seguiremos. Yo creo que si seguimos sin infectados acá en el pueblo y limitando a un 50% la capacidad de comensales, respetando las distancias entre personas y mesas y los protocolos que en su momento nos dijeron antes de cerrar (mesas separadas, personal con máscaras y barbijos, por cantidad de personas por mesas) yo creo que podríamos trabajar de a poco nuevamente".

En el final sobre si hubo algo positivo, de crecimiento o de adoptar como nuevas herramientas que haya encontrado en esta cuarentena, Mariano dice que "positivo casi nada, lo único bueno por ahí fue que nos pudimos adaptar, a la fuerza, no nos quedó otra, a una forma de trabajo que en nuestro caso no la usábamos y nos costó (y sigue costando) un poco organizar. La unión y compresión en el equipo de trabajo fue muy positivo. Todos nos tuvimos que adaptar a lo que esto implica. Sobre todo en la parte económica, tratamos de nunca parar y seguir para delante a pesar de todo con el trabajo, pero nos está costando muchísimo".

Ezcurra dijo que como positivo fue "el delivery cómo servicio alternativo", Sofía que "el acercamiento y manejo a las redes sociales con promociones y publicidad me permitió poder llegar a más clientes, algo que puedo seguir implementando en el futuro".

Mientras que Bossa dijo que "lamentablemente nada positivo ya que del tema gastronómico no se habla y tenemos gente trabajando que vive de esto. Y me incluyó en mi caso particular. Muchas gracias LA REFORMA por ser el único medio que preguntó por nuestro rubro".

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