Provinciales | coronavirus | jardín maternal 'Girasoles' | Crisis económica

Crisis por el coronavirus: cerró el Jardín Girasoles

Por la pandemia de coronavirus, el jardín maternal 'Girasoles' decidió cerrar por la gran cantidad de deudas y la nula posibilidad de trabajar.

La crisis económica provocada por la pandemia del coronavirus ha ocasionado graves consecuencias para la mayoría de las actividades económicas, obligando a algunos vecinos a cerrar sus puertas, o buscar alternativas. En este caso, se conoció la noticia de que el jardín maternal 'Girasoles' decidió cerrar por la gran cantidad de deudas y la nula posibilidad de trabajar.

En diálogo con su propietaria Cecilia, este diario pudo conocer los detalles de dicho cierre que entristece a toda la comunidad, por la gran trayectoria del lugar y la cantidad de niños que han pasado por ahí.

“Esta es una decisión que habíamos venido procesando todos estos meses, más que nada el último. Algunos de los papás venían colaborando con la cuota, no eran todos, pero eso no me alcanzaba para solventar los gastos. Fuimos de a poco gastando los ahorros, llegué a un punto donde miro para atrás y todo es deuda”, lamentó la propietaria.

En este punto, comentó que algunas actividades se hicieron para recaudar fondos, como por ejemplo una venta de sorrentinos el mes pasado “y nos fue bien, pero ahora volvimos a fase uno y no se puede hacer nada. Todo es deuda, deuda y deuda, yo por lo menos no puedo estar más así”, puntualizó.

granada jardin.jpg
La pandemia por coronavirus obligó a que el jardín maternal 'Girasoles' deba cerrar sus puertas.

La pandemia por coronavirus obligó a que el jardín maternal 'Girasoles' deba cerrar sus puertas.

La mujer recordó además que junto con ella trabajaban cinco empleadas, y algunas de ellas tuvieron que buscar una salida económica alternativa en el marco de una situación sanitaria que no permitió que los jardines abrieran sus puertas. De esa manera quedaron sin trabajo desde el mes de marzo cuando se decretó la cuarentena y aún hoy no pueden abrir.

“En realidad una de las chicas ya me había dicho en julio que no iba a seguir en el jardín, pero nos seguía acompañando. Es una seño que se va, y que representa un montón de cosas lindas, es muy difícil esta situación”, sostuvo.

“Otra de las chicas, cuando comenzó todo, esto consiguió cuidar a un nene de una mamá que empezó a trabajar y me pidió que por favor si alguna de las chicas podía ir. Por lo menos uno se va quedando tranquilo que ellas van teniendo otro trabajo, aunque no es lo mismo”, detalló la mujer.

Trayectoria

El Jardín Maternal Girasoles llevaba poco más de veinte años en la localidad de General Pico, tiempo en el que han pasado gran cantidad de niños que ahora ya son adolescentes y que han conocido al personal anterior y hace seis años a Cecilia y las ‘seños’.

“Hoy recibí el mensaje de una chica que me decía que quiere un montón al Jardín Girasoles porque fue el primer jardín de uno de sus hijos, ya hace 20 años. Hacía seis que lo tenía yo, y diez que estaba trabajando ahí, porque primero empecé como empleada”, contó.

“Después de una situación personal que tuve con mi hija, con un problema oncológico, cuando volví surgió toda esta oportunidad de que la chica vendió el jardín, y con mi hermana, que me dio una mano, pude empezar a trabajar como directora en el jardín”, aseguró la entrevistada.

Actividad suspendida

En este punto, cabe mencionar que ‘Girasoles’ pudo abrir sus puertas hasta el 16 de marzo, y que desde allí atravesaron cinco meses de ahogo económico sin poder generar ingresos, como ocurrió en muchos otros rubros.

El primer mes contaron con la ayuda y colaboración de algunos papás “porque nosotros pensamos que esto no duraba mucho más. El segundo mes ya hubo papás que tuvieron que dejar de trabajar y no podían pagar, eso es lógico porque ellos también tenían sus negocios cerrados. Cada vez fueron menos los papás que fueron pagando la cuota, y el alquiler yo siempre lo pagaba completo, siempre se pagó y siempre me cobraron lo mismo. Y con el tema del ATP recibí un solo mes”, explicó.

Proyección

En otro momento de la entrevista, Cecilia contó que actualmente se encuentra cuidando una nena y que su proyecto es instalar el jardín maternal en su casa.

“Tengo un proyecto, siempre se lo dije a la gente de la Municipalidad, quiero traer el jardín a mi casa, armarlo acá. Ahora en este momento eso lo veo muy lejano, pero siempre lo quise hacer”, completó.

“Cuando tuve una reunión en la municipalidad dije que aunque no me ofrecieran ayuda, yo pedía material para ir haciendo algo, una salita en mi casa. Yo sé que acá en el barrio hay mucha gente que sale a trabajar y que necesita dejar a sus hijos, porque yo tenía como cinco nenes de este barrio en el jardín”, reforzó.

Cecilia aseguró que no ve imposible traer el jardín a su casa porque es lo que le gusta hacer, y además cuenta con años de experiencia en el rubro.

“Es una lástima que el grupo que habíamos formado con las chicas no pueda estar más. Todo lo que uno hizo, lo hace desde el amor, la comprensión, el cariño porque no es que teníamos las criaturas y era solo pedagogía. Hará dos años que el jardín nunca ofreció lo que no tenía. Era cariño, comprensión, juegos y también pedagogía. Es contener al nene más que nada, porque hoy en día todo el mundo anda a las corridas, no todos tienen el tiempo suficiente. Todos nos vamos adaptando a como está la sociedad hoy en día”, consideró.

Asimismo, contó que años atrás los niños iban al jardín a jugar, y ahora muchos padres eligen llevarlos para poder cumplir horario laboral.

En otro orden de ideas, la mujer contó que en cuanto al cupo de niños, este año comenzó con una matrícula cercana a los 70 inscriptos y que fue una situación inusual, ya que en años anteriores el movimiento en los jardines maternales recién se activa en los meses de marzo y abril.

“Este año ha sido mucho más la cantidad, tuvimos 15 días de descanso en enero y nada más”, dijo.

Es muy triste esta situación porque nos ofrecieron, junto a la compañera de Cachetes, la posibilidad de anotarnos en los créditos municipales. Pero, como yo fui anotada en los créditos del banco, que luego me otorgaron, no me dieron el municipal

Seguidamente mencionó que “yo empiezo a pagar el crédito ahora en octubre y no vuelvo a trabajar. Me sacó de apuro pero ahora me estoy por complicar cuando lo tenga que empezar a pagar”.

Además, la titular del jardín todavía no hay podido pagar ninguna deuda, y algunas de las mamás le ofrecieron recaudar fondos con alguna actividad. “Uno no está criado en decir tengo deuda y las dejo. Yo sabía cuando agarré el jardín que tenía compromiso de alquiler, de sueldo y de impuestos”, acotó.

“Yo llegué hasta este momento porque ya no puedo cumplir con este compromiso. Prefiero ir pagando de a poco esas cosas y cuidarme, porque yo no le veo salida. Si hubiese una ayuda para el alquiler desde un principio, hubiese sido mucho más llevadero”, precisó.

En esa misma línea, cabe mencionar que la mujer dijo que si tuviera que funcionar en ese momento el jardín ese lugar se necesitarían muchas cosas “porque yo me gasté todo y estoy con la soga al cuello. Antes hubiese sumado un poco la ayuda de los papás, un poco el municipio, un poco las seños y todos colaboramos un poco. Lamentablemente esta pandemia nos está sacando lo peor, porque cada uno mira su bolsillo, su casa. También entiendo la situación de cada familia, nunca les dije a los papás que no podían pagar que les sacaba su lugar en el jardín”, argumentó.

Cecilia aseguró además que nunca le sacó el lugar a ningún alumno cuyos padres no podían pagar la cuota. “Yo les prometía que si volvíamos el lugar del nene iba a estar, porque esta situación no la buscó nadie. Eso no se le puede decir a un papá que ya hace tiempo está llevando la criatura, porque me está confiando su hijo”, admitió.

Cariño

Otro de los puntos que la entrevistada mencionó tiene que ver con el cariño y el vínculo que se establece en un jardín maternal entre la directora, las seños y los más chicos. Es por ello que resaltó ese mismo valor y el compromiso de cada padre para con sus hijos.

Asimismo, contó que “otro servicio que teníamos a la mañana temprano era llevar a los chicos a la Escuela Nº 57 que está enfrente. Eran nenes que habían ido desde bebés ahí. Hay una nena que por ejemplo va a quinto grado y va a las 7 de la mañana hasta las 8 que se cruza a la escuela. Es todo muy loco, ellos me seguían aguantando y yo pensaba en cómo hacer para devolverle a los papás todo lo que nos dieron”.

“Hasta tenía pensado abrir los sábados para que los papás tuvieran la posibilidad de dejarlos. Estaba todo hablado, y programado para arrancar en septiembre pero no lo veo factible. No es culpa de nadie por supuesto, y yo lo veo ahora hasta el año que viene”, aseveró.

Cecilia mencionó que “ojalá que toda esta movida sirva para que no pase más y para que la lucha de las chicas que todavía están tenga buenos resultados. Cuando cerró ‘Campanitas de Colores’ yo lo sentí mucho porque es una partecita de nosotros. Solamente hay siete jardines en Pico”, contó.

Tras esta declaración, cabe mencionar que son muchos años, mucha trayectoria y muchos niños que pasan y pasaron por estas instalaciones.

“Quiero ser positiva y pensar en que algo bueno tiene que salir, creo que si Dios me dio la oportunidad de tener el jardín en aquel momento y de salir adelante es por algo. Hay que ser positiva y que venga algo mejor o similar, porque es lo que me gusta”, cerró.

Dejá tu comentario