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Coronavirus: "Esto es una película, los dos primeros meses fueron terribles"

Mauricio Tomaselli es un joven de 33 años, saxofonista, que se halló en Italia cuando estalló el brote de coronavirus en aquel país. Tras cuatro meses de haber pisado suelo europeo, relató cuáles la situación que atraviesa actualmente.

El contexto actual de pandemia ha transitado por diferentes etapas de desarrollo, con un comienzo de suma incertidumbre y temor por la gran de fallecidos, tras ser infectados por coronavirus. Ante ello, numerosos países alrededor del mundo han optado por establecer aislamientos de distinta índole y flexibilidad a fin de evitar que el contagio continúe propagándose.

Sin embargo, la expansión del virus fue subestimada en cada uno de los países donde llegó, aunque las autoridades gubernamentales actuaron con distintos protocolos en cada caso. Italia fue uno de los que más sufrieron el ataque de esta bacteria sumamente peligrosa, que aún causa estragos a lo largo y ancho del globo.

Al día de hoy, este país cuenta con más de 225 mil casos confirmados que derivaron en la muerte de 32.330 ciudadanos, según los últimos registros que fueron notificados desde tierras europeas.

Es por ello que existe una gran preocupación por el momento que atraviesan habitantes de estos lares que se encuentran varados en destinos de riesgo como este, como es el caso de la república gobernada por Sergio Mattarella. Allí se encuentra Mauricio Tomaselli, un músico piquense que brindó su testimonio a diario La Reforma.

“Yo vivo en México hace dos años. Soy saxofonista y tengo varios proyectos al respecto, laburando mucho en las temporadas de verano, siempre por el lado del Caribe. La idea de venir a Europa fue hacer los papeles de ciudadanía que ya era una idea que tenía desde hace algunos años”, comenzó explicando.

Sin dudarlo, destacó que los comienzos fueron muy positivos puesto que adquirió un pasaje desde Cancún a Bélgica, en febrero, a un muy bajo costo. Luego de algunas visitas a amigos, atravesó Suiza, acercándose de a poco a su destino final, aunque todo fue desmoronándose paulatinamente.

“Cuando se estaba armando todo para presentar la carpeta de los documentos, mis viejos me enviaron papeles necesarios para concluir el trámite pero, cuando todo ello estaba por suceder, se decreta aquí el 04 de marzo la cuarentena. A partir de allí, nos vimos envueltos en una incertidumbre muy grande”, manifestó.

Esta preocupación fue inevitablemente mayor cuando la gran cantidad de decesos comenzaron a registrar lamentables récords diarios. “Los dos primeros meses fueron terribles porque se produjeron muchas muertes, ambulancias entrando a barrios y casas. Todo eso constituyó una película tremenda”, añadió.

Entre esas intenciones que lo llevaron a su sitio actual, también se encontraba la visita a un amigo milanés conocido en su estadía centroamericana. Dos días luego de haber arribado a su domicilio, se desató la pandemia en el país por lo que recibió la contención de todo el núcleo familiar que lo “adoptó”.

“Hace tres meses que estoy ya viviendo con ellos y se han portado como una familia. Eso fue un golazo, pero todos creíamos que esto tendría un final visible. Sin embargo no se sabe cuándo ello podrá darse. La estoy llevando como puedo, pero estoy entre la incertidumbre de quedarme aquí viendo qué hago o moverme a mi país haciendo borrón y cuenta nueva”, apuntó.

Documentación en viaje

Claro está, su máxima preocupación reside en dar solución a su situación actual. Pese a la empática respuesta de la familia italiana aún su futuro resulta una incógnita y debe responder por ello. Así mismo, se plantea otro inconveniente relacionado con el principal objetivo que lo movilizó a Italia.

“Mis papeles quedaron bloqueados, en verdad. Mis padres habían enviado la documentación pertinente para la realizar la ciudadanía, pero en estos momentos no sabemos dónde está, estamos tratando de rastrearlos. El código de referencia, me dicen desde Argentina, que una vez que sale desde allí no tienen manera de rastrearlo pero el correo al que fue direccionada la papelería, me informan no llegó”, explicó.

Ello le impide obtener un permiso especial para las personas que buscan concluir con su doble nacionalidad. El gobierno del país tomó la decisión de extender las visas que se vencieron en este tiempo para permanecer en el suelo italiano, aunque desconoce si esto les permitirá trasladarse hacia otros lugares.

Mauricio Tomaselli ok
En México, Mauricio Tomaselli se desempeñaba sin aún conocer el crítico momento que atravesaría en Italia.
En México, Mauricio Tomaselli se desempeñaba sin aún conocer el crítico momento que atravesaría en Italia.

“No hay tanta información al respecto y los consulados hacen lo que pueden porque están saturadísimos. A veces te comunicas, pero te mandan a que veamos la página de internet, que supuestamente están todas las novedades allí. Hay mucha gente que está en esta situación, por lo que debemos aguardar un poco más”, dijo.

Situación actual

La familia italiana, de padre ‘monotributista’ y madre docente, que albergó a Mauricio en su hogar, ha demostrado su costado más solidario interpretando con total humanidad la situación del piquense varado del otro lado del océano Atlántico. Aún así, mantienen su preocupación por el momento de la visita realizando, en los últimos tiempos, consultas sobre su futuro próximo.

“Se agotan las posibilidades de dónde vivir y alquilar acá es muy caro, sobre todo sin producir, ya que en un mes se me puede ir lo que me sale un pasaje a Argentina. La temporada de verano en la cual proyecté trabajar, es muy ficticia y no tengo por el momento manera de generar ingresos”, graficó.

Bares y restaurantes abrirán sus puertas, incluidos en una medida de flexibilización gubernamental aunque no necesariamente será una salida para el saxofonista. “Es una prueba que están haciendo para ver cómo reacciona la gente, esa es la idea. Milán es una ciudad como Rosario, así que no sé cuántas posibilidades reales de laburo hay. Va a tardar en estabilizarse, está difícil y es mucho tiempo esperar hasta septiembre cuando dicen se abrirán los rubros como el nuestro”, añadió.

Cuestiones sociales, económicas y laborales son las que llevan a los ciudadanos a acercarse al estado para solucionar todas aquellas dificultades que los aquejan. Esta masiva demanda ha provocado un desborde a nivel estatal: “Burocráticamente hay mucho caos, es un desastre. La policía está saturada, no te podés comunicar con ellos y para colmo mi situación es un poco crítica por la incógnita que representa el paradero de mis documentos”, añadió.

Estricto aislamiento

Los números de fallecidos aumentaron aceleradamente y la cuarentena fue cumplida a rajatabla por numerosos habitantes que, conscientes del contexto, prefirieron cumplir seriamente con las disposiciones de salud. “Hicimos un aislamiento muy responsable. Yo estuve dos meses y medio sin salir a la calle. Fue muy heavy para mí, la experiencia más impresionante en lo personal porque no se podía salir a la calle. Había mucho pánico por parte de la gente, pero ahora está más relajada”, dijo.

La casa, de tres pisos, cuenta con jardín y patios pequeños, por lo que debieron tomar aire en dichos pequeños pulmones verdes que ofrecía la vivienda como consecuencia de las prohibiciones sociales a las que estaban sometidos. “Los padres eran los encargados de realizar las compras. Estaba todo muy controlado por la policía, con multas altísimas si te encontraban fuera y yo me sentía en una cárcel”, afirmó.

Operativo retorno

Como lo mencionó en el transcurso de la entrevista, una de las posibilidades es seguir transitando la cuarentena en un lugar de mayor tranquilidad y La Pampa sería el destino. Aún así, es de público conocimiento que los vuelos de repatriación son cada vez más escasos, por lo que el regreso no sería tan sencillo.

Esta semana parece ser que se abrió un vuelo nuevo para el 24, que todavía no tiene confirmación. Es una pequeña posibilidad por ahí de volver y hablé con mi familia para ver si ellos me pueden dar una mano económicamente hablando

En este sentido, aseveró que los vuelos presentan valores exorbitantes y que se han multiplicado desde el aislamiento preventivo. Ocupar una butaca, hoy por hoy, costaría mil euros pero el primero de los traslados que se realizaron desde Europa, se pagó en un monto cercano a los dos mil unidades de la misma moneda.

“Fueron bajando los valores. Hace poco salió un avión de Aerolíneas Argentinas a 600 euros, pero estamos aguardando que el próximo tenga un valor similar. Al principio fue caótico, había mucha gente desesperada por volver. Gente que se endeudó, padres que vendieron automóviles para pagar esos vuelos”, amplió.

Air Italia haría oficial en estas horas la realización del vuelo en cuestión, transportando argentinos hacia aquí y repatriando a los italianos que se encuentren en la misma situación que Mauricio. “El valor dependerá de la cantidad de gente que viaje, pero el cambio de monedas está difícil, en caso que decida volver”, cerró.

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